Despegue económico argentino podría venir de sus exportaciones

Las exportaciones argentinas podrían ayudar a despegar su economía, merced a la recuperación de países “claves” como Brasil y China, mercados de colocación de casi un tercio del intercambio local.
Así lo pronosticó Ecolatinacuando señaló que, si bien los números siguen en rojo, las previsiones están mejorando para los países emergentes, incluida la Argentina.
Según la consultora, el gigante asiático y el socio del Mercosur son dos de los países que impulsarán el despegue de la economía global tras el colapso financiero, lo que augura buen futuro comercial a Argentina.
La crisis alcanzó a la economía real sin distinción entre países desarrollados y en desarrollo, e impactó de lleno en casi todas las naciones.
Las previsiones para este segundo semestre mantienen un escenario de aversión al riesgo y debilidad en la demanda que impedirán proyectar una recuperación rápida, aunque Brasil y China serían la excepción.

Algunos países en desarrollo exhiben dinámicas alentadoras que animan a los economistas a pensar en procesos de reversión acelerados.
Por cómo se vienen dando los registros económicos mensuales, todos los países avanzados caerán este año, mientras que dos tercios de las naciones en desarrollo crecerán.
Estas últimas, que dinamizan el crecimiento en 2009, explican 30% del Producto Bruto mundial, por lo que serían el apuntalamiento para la recuperación internacional.
Esta palanca está dada por las características diferenciales de este grupo que desvincula su performance de las naciones avanzadas.
Para Ecolatina, el revitalizado rol de las economías emergentes potenciará el inicio de la nueva fase de crecimiento en 2010, que será más lento que el de los últimos años.
Entre los países “claves” para la recuperación están Brasil y China, que concentran casi un tercio de las exportaciones argentinas (18 y 9%, respectivamente). Y la “buena noticia” es que ambos presentan perspectivas alentadoras para el segundo semestre y todo 2010.

En el caso de Brasil, se observa una reversión de la fuga de capitales, el consumo interno es dinámico y los estímulos oficiales apuntalan la actividad. Sectores productivos ya muestran mejoras y la masa real de ingresos crece en un contexto de desaceleración de la inflación.
En tanto, el gobierno central de China relajó la política fiscal y monetaria, y dispuso un paquete de estímulo con buenos resultados para sostener la demanda. Se ralentizó la tasa de crecimiento pero mantiene un desempeño superlativo: 6,1% en el trimestre. La magnitud de las medidas aplicadas hizo que la caída de la demanda sea más leve que en otros países, por lo que se mantiene casi inmune.

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