Cristina denunció “extorsión” y garantizó que continuará pagando a quienes entraron al canje

Ratificó que “Argentina va a cumplir con sus obligaciones” y que el Gobierno nacional va a llevar adelante “todas las estrategias necesarias” para abonarles a los tenedores de bonos que renegociaron.

La presidenta Cristina Fernández aseguró anoche que Argentina “va a cumplir con sus obligaciones y no va a defaultear su deuda renegociada”. Pero también admitió estar “muy preocupada” luego del fallo de la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos, que rechazó tomar el caso argentino y devolvió la causa al juez Thomas Griesa.

“El fallo no me sorprendió, esperaba este fallo”, admitió la jefa de Estado y aseguró que Argentina “no tiene por qué ser sometida a semejante extorsión, no lo merece el país, ni los tenedores de bonos”. En tal sentido, la Presidenta aseguró haber instruido al Ministerio de Economía y al Banco Central de la República Argentina que analicen las estrategias para cancelar el vencimiento de 900 millones de dólares que opera a fin de mes. “Ningún presidente debe someter a su pueblo a semejante extorsión”, dijo al referirse al fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos en favor de los fondos buitre.

Luego de señalar las astronómicas utilidades de 1.608 por ciento en seis años que el fallo de Griesa le otorga al fondo NMLH, titular de uno por ciento de los bonos de deuda argentina, la mandataria descartó la posibilidad de entrar en cesación de pagos. “Argentina no va a defaultear su deuda reestructurada y tiene voluntad de negociación, lo que no tiene es voluntad de ser sometida a extorsión”, afirmó la jefa de Estado. Se refería a la posibilidad de que un grupo especulador reclame un pago en efectivo por US$832 millones, luego de haber “invertido” US$48,7 millones en 2008 para comprar lo que denominó “bonos basura”, que no eran otra cosa que títulos de deuda en default.

“Ni el crimen organizado obtiene ese nivel de ganancias”, graficó. También señaló que la situación permitiría a los restantes tenedores de bonos que no ingresaron al canje reclamar ante la propia justicia norteamericana el pago en efectivo de 15 mil millones de dólares. “Esto haría que las restructuraciones de deuda de 2005 y 2010 se cayeran como un castillo de naipes y con ello también la República Argentina”, advirtió. Buena parte de su discurso estuvo referido al 92% de los acreedores que se acogió a los canjes impulsados por el país en 2005 y 2010. En tal sentido, la mandataria ratificó que “Argentina va a cumplir con sus obligaciones”. Dijo que “la vocación de Argentina es pagar” y recordó: “Hemos sido el único gobierno que no utilizó la bicicleta financiera para cumplir con su deuda”.

En ese sentido, remarcó: “Queremos cumplir y honrar nuestras deudas, pero no queremos ser cómplices de esta forma de hacer negocios que algunos quieren instalar en el mundo” “Es obligación de los que tenemos reponsabilidad de gobierno; entre otras cosas, la de pagar a nuestros acreedores y la de no permitir ser extorsionados por aquelos que han especulado y quieren perjudicar a un 92% de los acreedores que sí confiaron en la Argentina”, afirmó la mandataria en su mensaje transmitido por cadena nacional.

El peor de los fallos La noticia con la que se “desayunó” el mundo financiero internacional – y particularmente el argentino- fue la decisión de la Corte norteamericana de rechazar una apelación a fallos precedentes que obligan a Argentina a pagar por bonos en default desde 2001, y deja abierta la puerta a acreedores para rastrear activos argentinos en el mundo, embargarlos y tratar de cobrarlos. El máximo tribunal estadounidense emitió un primer comunicado en el que -sin expresar comentariosdenegó analizar y resolver la disputa del país con el fondo NML Capital LTD.

Sin la participación de la jueza Sonia Sotomayor (la única latina de los nueve miembros) la Corte rechazó el “certiorari”, un recurso extraordinario mediante el cual un tribunal de jerarquía superior puede revisar a su discreción una decisión de un tribunal inferior. La decisión pone a Argentina en el peor escenario posible, en momentos en que la administración nacional cuenta con sólo 25 días para pedirle a la Corte que “reconsidere” el caso, aunque con un escaso margen de posibilidades. Esta alternativa sólo le permitiría llegar hasta el 30 de junio sin que se ejecute la sentencia, habilitando -por esta vez- el pago de 900 millones de dólares por intereses del bono Discount.

A negociar con Griesa Ante una previsible nueva negativa, Argentina deberá retornar al tribunal del Segundo Circuito de Nueva York, a cargo de Thomas Griesa, donde fue condenada inicialmente. Allí debería intentar algún tipo de negociación con los fondos especulativos. El mismo Griesa abrió días atrás una puerta al Gobierno para negociar una salida al conflicto judicial, al asegurar: “Si Argentina está de verdad en una condición financiera de no poder pagar todas sus obligaciones, ¿qué hace alguien de buena fe? Viene a los tribunales a negociar”.

Esa decisión ratificó una condena adoptada por un tribunal federal de Nueva York en favor de los fondos especulativos NML Capital y Aurelius, que rechazaron sumarse a las reestructuraciones de 2005 y 2010, por las que el país normalizó 93 por ciento de su pasivo externo con quitas de hasta 67 por ciento de los intereses. Argentina deberá esperar ahora que Griesa confirme una posibilidad de negociación con los fondos especulativos, quienes reclaman el pago de 1.330 millones de dólares en efectivo y sin quita más intereses, lo que elevaría el monto a 1.470 millones de dólares.

El Gobierno de Cristina Fernández había argumentado que una decisión favorable a los fondos especulativos introduciría un precedente capaz de afectar de forma negativa cualquier futura operación de restructuración de deuda soberana en default a escala mundial.

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