Córdoba confirmó que prevé para 2019 un recorte de $8.055 millones

Ese monto surge de los ajustes en subsidios más la eliminación del fondo sojero, que se neutraliza con ingresos extras por alza de impuestos nacionales. Para Giordano, es un ajuste “tradicional” que no resuelve los temas de fondo

El Gobierno provincial estima un recorte de ingresos para el año próximo de 8.055 millones de pesos, sin computar los ajustes en la obra pública, tanto transferencias de capital como inversiones directas del Estado nacional en Córdoba.
La cifra, que ya venía barajándose, fue oficializada ayer por el ministro de Finanzas, Osvaldo Giordano, en el marco de una exposición -en el Sheraton Córdoba- en una jornada de trabajo organizada por el Instituto Argentino de Ejecutivos en Finanzas (IAEF).
De esta forma, el funcionario le puso cifras oficiales al ajuste que prevé para Córdoba el proyecto de Presupuesto 2019, incluidos los cambios en el Acuerdo Fiscal de 2017, firmados como addenda la semana pasada por el gobernador Juan Schiaretti con el ministro del Interior, Rogelio Frigerio.
En rigor, los números ya venían siendo considerados desde hacía días. Sin embargo, esta vez quedaron explícitos en palabras del ministro.
Para tener una idea aproximada del impacto de ese monto, el Presupuesto provincial en ejecución estimaba ingresos por 154.200 millones de pesos. Así, el recorte implicaría poco más de 5 por ciento de los recursos totales. Con todo, para el año próximo se estima que la pauta de ingresos rozará 200 mil millones de pesos, por lo que el ajuste implicará menos de 4 por ciento del total de ingresos.

En un contexto de recesión, cualquier cifra que impacte en la recaudación golpea, máxime si 50 por ciento del gasto se ajusta por inflación, en referencia a la pauta salarial de los más de 120 mil agentes públicos de la Administración general.
Como fuere, la cifra parece definitiva. Se compone de recortes de 4 mil millones de pesos, menos ingresos de 8.510 millones de pesos e ingresos extras de 4.455 millones de pesos.
En el primer caso, el ajuste llegará por la baja de subsidios al transporte de 2.600 millones de pesos (en rigor se hacía referencia a 3.600 millones de pesos, incluida la caída del gasoil subsidiado) y 1.400 millones menos por la eliminación de los fondos para la tarifa social de la energía eléctrica. En ambos casos, la Provincia podrá eludir la cobertura de esos fondos y dejar que directamente se trasladen a suba de tarifas tanto en el transporte interurbano y urbano de los municipios como en la factura de la EPEC y de las cooperativas.
Aún no está plenamente resuelto si se cubrirá la tarifa social eléctrica. En el caso del precio del boleto, la Provincia seguirá subsidiando los boletos sociales.
Por el lado de la baja de ingresos, el mayor impacto llegará por la rebaja de la alícuota de Ingresos Brutos: serán 6.190 millones de pesos menos para el año próximo.
El Gobierno provincial insiste en destacar que está a la cabeza de la rebaja de ese tributo, tan distorsivo y cuestionado por el propio gobernador Schiaretti.

Pero el tema que no subraya es que la alícuota estaba entre las más altas del país. Este año, la reducción porcentual respecto a la vigente el año pasado fue de 9,7 por ciento, sólo superada por la baja de la Provincia de Buenos Aires que la redujo 9,9 por ciento.
Ahora, el promedio está en 2,84 por ciento, menor que el promedio nacional.
El golpe es importante y fue un tema innegociable por el Gobierno nacional a la hora de discutir cambios en el Acuerdo Fiscal de 2017.
El otro recorte contundente es el que proviene del Fondo Federal Solidario (FFS, fondo sojero). Por éste, la Provincia estima una caída de ingresos de 2.320 millones de pesos.
En cuanto a los ingresos extra respecto a los vigentes, la mejora en el impuesto al cheque por la suspensión del aumento del pago a cuenta de Ganancias implicará recursos extras por 1.365 millones de pesos vía coparticipación de impuestos.
En tanto, por la reducción de 66 por ciento de los reintegros a las exportaciones para el impuesto al Valor Agregado (IVA), el plus será de 1.285 millones de pesos para 2019.
Respecto a Bienes Personales, la alícuota adicional para bienes en el exterior importará 865 millones de pesos más.
Finalmente, por el impuesto a las Ganancias, la ampliación de la base imponible aportará 940 millones de pesos.

El resultado neto de esos créditos y débitos será al fin de 8.055 millones de pesos menos para las arcas provinciales.
Por lo demás, la exposición de Giordano apuntó primero a hablar del intento original del Gobierno nacional de avanzar con un ajuste con gradualismo, a resolver luego un esquema con el objetivo de llegar el año próximo al equilibrio fiscal primario, en una estrategia que el funcionario calificó de tradicional y con medidas de emergencia que incluyen apelar a ingresos distorsivos y sin profundizar con medidas de fondo.
En ese marco, refirió a no perder de vista la necesidad de encarar reformas estructurales pero también prácticas, por ejemplo la superposición de beneficios previsionales o de funciones.
Ejemplificó con la decisión de avanzar en la puesta en marcha del denominado monotributo federal, que conjuga esfuerzos con la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) para la recaudación que afecta a pequeños contribuyentes. Ese caso lo citó como muestra de la superposición de impuestos en los diferentes estamentos del Estado.
Giordano también aludió a que las chances de incrementar ingresos ampliando la base de tributación es aún enorme y no implica subir impuestos distorsivos, tal como hizo ahora para paliar la emergencia y llegar al objetivo del déficit primario cero.

 

Artículos destacados