Cooperativas se consolidan y ya representan 10% del PIB

Pese a que muchas veces se lo piensa únicamente como producto de las crisis, el asociativismo creció en los últimos años de la mano del repunte general y hoy integra a 300 mil trabajadores.

Argentina tiene una larga e importante tradición en cooperativismo, vinculada con la organización de productores, trabajadores y de usuarios de servicios públicos. Pero la crisis de finales de 2001 también produjo que la asociación fuera la única forma que encontraron muchas personas para mantener sus fuentes de trabajo, en momentos en que las fábricas cerraban y muchos empresarios abandonaban sus empresas. A partir de allí las cooperativas no han parado de crecer y, de acuerdo con los últimos datos oficiales, ya representan 10% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional y congregan a casi 300 mil trabajadores.

El importante repunte de la actividad económica a partir de 2003 no sólo contribuyó a sostener el nivel de actividad de muchas cooperativas -de trabajo, de productores, de servicios públicos- sino que potenció la creación de este tipo de asociaciones.

A contrapelo de lo que muchas veces se piensa -que sólo pueden expandirse en momentos de crisis, como último recurso-, la mejoría económica consolidó la viabilidad de estas empresas, tras varios años -desde 1976 a 2001- en que tanto la producción agrícola como la industrial sufrieron el cierre sistemático de establecimientos y la concentración de la propiedad en cada vez menos manos.

El movimiento cooperativo, entonces, se instaló como una posibilidad concreta para muchos productores y trabajadores para reinsertarse en el mundo laboral.

Una prueba de esto es que las cooperativas ya representan en Argentina 10% del PIB, según los últimos datos divulgados por el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (Inaes). El ritmo de creación de empresas cooperativas tuvo su techo en 2005, cuando se habilitaron 2.500 , la cifra más alta de los últimos 15 años. En la década del 90 esa cifra no llegaba a la mitad.

El peso económico de este sector de la economía resulta hoy irremplazable para el país, por varias razones. En primer término, porque los puestos de trabajo directos creados por las cooperativas ascienden a 289.460, a los cuales hay que sumar los indirectos, que dependen de las distintas ramas de actividad en que se insertan.

Por otro lado, 9,3 millones de personas en Argentina están asociadas a alguna cooperativa, 7 millones de habitantes reciben suministro eléctrico y otros 3 milones reciben agua potable mediante estas organizaciones empresariales.

Según datos aportados por el Inaes, este sector de la economía registra ingresos por 24.000 millones de pesos. Los sectores más significativos son: crédito y ayuda económica, 13.300 millones de pesos; agropecuario, 4.400 millones; y servicios públicos, 4.155 millones.

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