Cooperativas financieras: una apuesta segura en tiempos de crisis

Este concepto lo afirma un informe publicado por la Organización Internacional del Trabajo.
Ahora crearon un instituto ecuménico, que acaba de ponerse en marcha. Hay presencia argentina.

El estallido hace ya nueve años y la persistencia de la crisis en el sistema financiero internacional han motivado en los últimos años la emergencia de numerosos estudios, trabajos, proyectos, planes y acciones en torno de los que hasta 2007 fueron actores marginales o secundarios del sistema: las cooperativas financieras, las cajas populares de crédito y, en general, los bancos e instituciones financieras que son propiedad de sus clientes y no de sociedades de capital.

Las cooperativas financieras superaron los bancos tradicionales propiedad de los inversionistas en casi todos las escalas de las calificaciones bancarias, de acuerdo con un nuevo libro de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Ésta publicó en 2013 eltítulo Resilience in a downturn: The power of financial cooperatives (La resiliencia en una recesión: El poder de las cooperativas financieras), fruto de un profundo estudio que concluye que, desde la caída del banco de inversión Lehman Brothers en adelante, los bancos propiedad de los clientes fueron mucho más estables y eficientes que los grandes bancos tradicionales.

“A diferencia de los bancos propiedad de los inversionistas, las cooperativas financieras mantuvieron índices de solvencia muy positivos, aumentaron su capital y sus clientes, y los pocos que sufrieron pérdidas se recuperaron con rapidez y están creciendo de nuevo”, señaló el autor de ese informe, Johnston Birchall.

Esto se debe a que las cooperativas financieras y los bancos propiedad de los inversionistas siguen modelos empresariales diferentes: las cooperativas son propiedad de los miembros y no están impulsadas por los beneficios. Cada miembro tiene una acción, que le da derecho a votar para elegir la junta directiva. Todo el superávit que producen es destinado a las reservas, que son devueltas a los miembros mediante dividendos anuales o de productos financieros más baratos.

Los bancos propiedad de los inversionistas obedecen a la necesidad de incrementar los beneficios para los accionistas, lo cual lleva a algunos de ellos a asumir riesgos de inversión mucho mayores. Éste es el escenario que desencadenó la crisis bancaria de 2007-2008.

Se unen para ser más
Es por esos valores, pero también por esos resultados, que los bancos cooperativos de América y Europa, junto a reconocidos académicos e intelectuales, acaban de crear un instituto internacional que busca encontrar las formas para ser más y ser mejores: el instituto internacional de cooperativas Alphonse y Doriméne Desjardins, por la pareja canadiense fundadora de la caja popular de ahorro de Canadá que, replicada por cientos en el país y unida en una federación, conforma hoy el más grande y poderoso banco cooperativo del mundo, a la vez que encabeza la Alianza Cooperativa Internacional.

Con la presencia del banco cooperativo argentino Credicoop, el nuevo Instituto internacional concretó la semana pasada el primer encuentro de su Consejo Mundial. Su misión es desarrollar la investigación en el ámbito de las cooperativas de servicios financieros con el objetivo concreto de promover un sistema financiero sostenible y resistente, en momentos en los que el mundo atraviesa severas crisis de confianza en las instituciones bancarias y financieras tradicionales, con complejidades económicas que ponen en riesgo las economías de los países emergentes y en vías de desarrollo.

De las deliberaciones -que en parte se realizaron por teleconferencia- participaron Carlos Heller, presidente del Banco Credicoop, Marco Aurélio Borges de Almada Abreu, director-presidente del Banco Cooperativo de Brasil, Bancoob), Wolfgang Kirsch, CEO del DZ Bank, Dominique Lefebvre, presidente del Crédit Agricole, Franco Taisch, en representación del Raiffeisen Suisse, los reconocidos académicos Giovanni Ferri (Italia) y Réal Jacob (Canadá) y Monique Leroux (foto, presidenta, directora del Consejo de Administración y directora Ejecutiva del Grupo Desjardins, y presidenta del Consejo de Gobernadores), quienes realizaron un primer intercambio y diagnóstico de la situación en cada una de las regiones, con el objetivo de sumarse a las iniciativas y proyectos que desarrolla el instituto.

El Instituto Internacional de las Cooperativas toma el nombre de Alphonse Desjardins, canadiense quien a principio del siglo pasado fue el principal propulsor de las cajas de crédito en América del Norte. Es una unidad joven creada, en 2014, fruto de la evolución del Centro de Gestión de las Cooperativas (CGC) fundado en 1975 en Montreal, convertido en 2001 en el Centro de Estudios Desjardins en Gestión de Cooperativas de Servicios Financieros.

Los trabajos del instituto, que reúne algunos de los bancos cooperativos más grandes del mundo y los más importantes de cada región, se apoyan sobre tres pilares: investigación, experiencia y transferencia y acceso al conocimiento sobre las mejores prácticas en gestión cooperativa, con eje en la inclusión social y el desarrollo de las micro y pequeñas empresas.

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