Con una tasa cercana a 7,5%, abre emisión de bonos para pagar buitres

El Gobierno nacional se apresta hoy a abrir la colocación de deuda en el mercado internacional por un tope de US$15.000 millones, la mayor de la historia emergente.

A partir de esta operatoria, los holdouts que firmaron pactos con el país, los cuales totalizan un monto superior los US$8.500 millones en concepto de resarcimiento, podrán cobrar el próximo viernes 22.

En la madrugada de hoy abrirá la emisión de la plaza de Londres, que será la primera en el mercado, luego de las visitas que el equipo del Ministerio de Hacienda realizó también a las ciudades de Bahamas, Nueva York, Washington, Boston y los Ángeles en busca de inversores, durante la semana pasada. El Gobierno prevé colocar tres bonos, uno a cinco años, otro a 10 años, y otro a 30 años, con la ayuda de los bancos colocadores cuyo nombramiento fue formalizado el pasado viernes: Deutsche Bank, HSBC, JP Morgan, Santander, BBVA, Citigroup y UBS.

En los últimos días, luego de que se conoció el fallo favorable al país de la Cámara de Apelaciones -la cual avaló la orden del juez Thomas Griesa de levantar las restricciones que pesaban para pagar deuda externa-, los bonos Discount del canje de deuda y el Bonar 2024 tuvieron una carrera alcista vertiginosa.

El mercado calcula que el país podría emitir a una tasa cercana a 7,5% o menos, debido al creciente interés en los papeles argentinos.

Esto es aún lejos de lo que paga un país como Bolivia (más cerca de 4%) pero por debajo de lo que eran las estimaciones iniciales de hace un mes, cuanto la expectativa de interés rondaba 8%.

Situación
Argentina reveló el jueves pasado, en un escrito enviado a la Corte Superior de Estados Unidos que Paul Singer, Aurelius y Olifant, los mayores acreedores que ganaron el fallo original pari passu, y que acordaron un resarcimiento por US$4.580 millones “declararon al país que no se opondrán a la moción y consintieron” recibir el pago.

De todos modos, debido a las condiciones de emisión que tenía Argentina antes del default de 2001, el país se ve sometido a la posibilidad de continuar con litigios de aquellos que quieren seguir en la categoría de holdouts.

El abogado Michael Spencer, que representa a bonistas pequeños y medianos que totalizan los US$600 millones, se comunicó con el Gobierno argentino para cerrar el acuerdo con parte de sus clientes. Mientras, el mediador Daniel Pollack continúa trabajando poder lograr hasta mañana la mayor cantidad de acuerdos. se informó oficialmente.

De todos modos, Argentina dejará abierta la puerta a los holdoduts para que puedan ingresar a futuro a la propuesta realizada por el país, o bien seguirá sometida a los avatares que dicte la Justicia estadounidense en relación con el universo de menos de 1% de inversores en default de 2001, que podría continuar litigando.

Hasta el momento, la Corte Superior y Griesa levantaron las restricciones con el país porque consideraron que obra de “buena fe” con la oferta presentada, lo que le permitirá también normalizar la situación con los bonistas del último canje, quienes no han cobrado desde julio de 2014 unos US$3.000 millones de dólares.

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