Con media sanción, va al Senado la Ley de Medios

Tras una histórica jornada que incluyó más de 14 horas de debate en el recinto, la Cámara de Diputados se aprestaba anoche a derogar una de las últimas normas vigentes heredadas de la última dictadura militar, al dar media sanción y girar al Senado el proyecto de ley de Servicios de Comunicación Audiovisual enviado por el Ejecutivo y que recibió decenas de modificaciones tras las audiencias públicas y el trabajo en el plenario de Comisiones de las últimas dos semanas.
Con el voto de una mayoría calificada cercana a los 150 diputados -bastante por encima de los 129 necesarios-, la norma contó con el apoyo oficialista y de otros diez bloques con representación legislativa, principalmente de centroizquierda. Por su parte, las bancadas de la UCR, el PRO, la Coalición Cívica y el PJ disidente denunciaron la “nulidad” del proceso de tratamiento de la iniciativa y se aprestaban a retirarse del recinto antes de la votación, aunque participaron del debate.

La sesión especial de la Cámara de Diputados, que se convocó el martes por la noche para debatir el proyecto, arrancó ayer a las 11.30 con la presencia de 130 legisladores. El quórum se logró por la participación de los legisladores oficialistas y sus aliados de centroizquierda del SI y de Encuentro Popular y Social, del Movimiento Popular Neuquino (MPN), de la Concertación y del Renovador salteño.
Entre los 200 cambios efectuados al proyecto original del Ejecutivo, las principales modificaciones fueron: la exclusión de las empresas de telefonía del mercado audiovisual (aunque no de las cooperativas del interior); los cambios en la composición y dependencia del órgano de aplicación de la ley (que será un organismo autárquico y federal, que ya no dependerá de la Secretaría de Medios sino de la Jefatura de Gabinete); y la revisión bianual de las licencias (referida exclusivamente a cuestiones técnicas).

Las críticas de la oposición

Tras fracasar en su intento de no dar quórum a la sesión, la oposición buscó evitar el debate del proyecto al plantear una decena de cuestiones de “privilegio” (formales), que tornaban “ilegítimo” e “inconstitucional” el debate que se estaba llevando a cabo. A media tarde, los diputados Oscar Aguad (UCR) y Federico Pinedo (PRO) improvisaron una conferencia de prensa en el Congreso, donde ratificaron sus objeciones a la forma en que se trató el proyecto y adelantaron que sus bloques no participarán de la votación.
“El despacho de la mayoría fue presentado a última hora de la noche sin que la oposición lo pudiera ver, estudiar, criticar, opinar, discutir. Esto se hace violando las normas. En estas condiciones precarias impugnamos el procedimiento y creemos que hay una nulidad que inhabilita el debate”, sostuvo Aguad.
Pinedo compartió esa interpretación y agregó que si el proyecto llegara al Senado, éste debería devolverlo a la Cámara “porque no se cumplieron los reglamentos”.

Las voces a favor

El oficialismo recibió un importante espaldarazo cuando consiguió el apoyo del socialismo. La titular del bloque de diputados de esa fuerza, Silvia Augsburger, anunció por la tarde el respaldo en general de la mayoría de los legisladores de ese partido. “Si se pone en una balanza el texto de la dictadura, con sus modificaciones, y el texto puesto hoy, la balanza se inclina en favor de este último”, dijo.<br /

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