Axel Kicillof: “Este acuerdo limpia a YPF”

EN DEBATE. El ministro destacó la importancia del ahorro que implicará para Argentina el desarrollo de YPF.

El ministro de economía expuso ante Diputados detalles del entendimiento con Repsol y defendió el proceso. Lo acompañaron Carlos Zannini y Miguel Galuccio. El proyecto, en la recta final hacia su aprobación.

En representación del Gobierno, Axel Kicillof, Carlos Zannini y el CEO de YPF, Miguel Galuccio, volvieron a defender en el Congreso el convenio con Repsol por la expropiación de 51% de la petrolera, al tiempo que coincidieron en que será beneficioso para el país el pago con bonos.

Con una dinámica similar a la del mes pasado en el Senado, los funcionarios se presentaron ante el plenario de las comisiones de Energía y Combustibles, y Presupuesto y Hacienda de la Cámara baja, donde ratificaron conceptos acerca del convenio con Repsol y contestaron preguntas.

Las explicaciones del ministro de Economía, el secretario de Legal y Técnica y el titular de YPF sirvieron para inaugurar el último tramo del debate parlamentario del acuerdo con la española, que ya cuenta con la aprobación de la Cámara alta. La norma será aprobada el próximo jueves 24, tras una extensa sesión que comenzará el día anterior.

“Cada peso tiene efecto”
El ministro de Economía destacó el funcionamiento de YPF y aseguró que «cada peso que invierte tiene un efecto multiplicador en el país» y destacó como «ventaja» que el pago de 51 por ciento de las acciones expropiadas «no va a ser realizado en efectivo sino en títulos de legislación argentina».

El funcionario indicó que YPF «sigue siendo una empresa abierta, que cotiza en bolsa, bajo las leyes argentinas y la Comisión de Valores de Estados Unidos» y subrayó que su valor de tasación, de 5.000 millones de dólares, fue aceptado por los accionistas de la compañía española.

«Se hizo una cláusula gatillo, si vale menos se va a reponer ese valor con una determinada cantidad de bonos, hasta llegar a un máximo de 4.670 millones de dólares o hasta emitir un máximo de 1.000 millones de bonos nuevos», señaló el ministro, y recordó que «otro elemento que funciona como una salvaguarda de Argentina es que 5.000 millones es el techo máximo de lo que Repsol puede cobrar».

Para Kicillof, el convenio con Repsol «pone un punto final a un proceso que no va a ser cuestionable y va a dejar a la empresa libre de todo litigio».

«Este acuerdo limpia a YPF para convertirse en un motor para el desarrollo del país, la distribución del ingreso y el desarrollo con equidad», señaló el titular del Palacio de Hacienda.

“No se la lleva”
Por su parte, Zannini también defendió el convenio y ante las críticas formulada por diputados de la oposición, ironizó: «Venimos con el corazón abierto para que nos acompañen, porque es bueno para Argentina. Cristina no se va a llevar YPF a El Calafate, esto es bueno para Argentina».

A la vez, sostuvo que el acuerdo resarcitorio «no tiene trampas ni letra chica». Al igual que ante el Senado, Zannini rechazó la «desnacionalización» de la compañía y recordó que «hubo un gran daño social que se vivió sobre todo en la Patagonia».

Cuestionamientos
Durante el debate, la oposición volvió a cuestionar la tasación de YPF y se quejó porque los funcionarios se retiraron antes de responder las preguntas de todos los anotados en la lista.

El radical Miguel Giubergia evaluó: «Daría la impresión de que, con esta oferta y la aceptación de Repsol de retirar la demanda por expropiación, las cuentas quedan saldadas para ambas partes, pero en el medio están los contribuyentes que deberán poner plata de su bolsillo hasta 2033, para pagar un acuerdo poco claro, con reglas menos claras todavía».

A su vez, el diputado de la Coalición Cívica Fernando Sánchez cuestionó: «Estamos tratando de saber el precio de la expropiación de una empresa saqueada, privatizada, y comprada por el PJ y sus funcionarios no tienen tiempo para responder preguntas».

A su turno, el diputado de Unidad Popular, Claudio Lozano, aseguró que «es un acuerdo mentiroso que le reconoce a Repsol un valor entre US$7.300 y 8.500 millones», que es «el valor que tenía la acción de YPF en el mercado un año antes de la estatización».

Artículos destacados