Argentina y China resuelven sus problemas con un sistema a la “brasileña”

La responsabilidad de zanjar diferencias en cualquier rubro comercial recaerá en una comisión formada por expertos de ambos países, como se hace con el socio del Mercosur.

Los conflictos comerciales actuales y futuros entre Argentina y China serán resueltos en tratativas directas, según acordaron ambos países.

Una comisión bilateral se encargará de monitorear el intercambio comercial entre ambos países, según informó el embajador chino en Argentina, Zeng Gang.

En ese sentido, Argentina se comprometió a no aplicar medidas antidumping sin antes discutirlas en esa comisión, que será similar a la que se conformó con Brasil para resolver los conflictos por trabas al comercio bilateral y que hasta ahora ha dado resultados satisfactorios para ambas partes.

Fuentes de la cartera de Industria confirmaron que en ese ámbito se discutirá cualquier investigación que pudiera originar sanciones por dumping. Hasta ahora, el Gobierno nacional debía informar al Estado sancionado antes de aplicar la medida como una cuestión formal. Esta situación motivó el enojo del gobierno chino que a comienzos de año decidió suspender las compras de aceite de soja, perjudicando a provincias productoras como Córdoba y Santa Fe. Igualmente, Argentina logró colocar sus excedentes de aceite en el mercado de la India, antes de que el gobierno chino resolviera suspender la prohibición. Los primeros barcos con cargamentos para China saldrían en noviembre. Argentina aplicó hasta ahora 40 medidas antidumping contra el ingreso de productos de origen chino, lo que generó la dura reacción de parte del gobierno chino.

La presidenta Cristina Fernández propuso -durante la visita que realizó a China en julio- la creación de la comisión bilateral, que estará conformada por técnicos del ministerio de Industria y la Cancillería local y funcionarios del ministerio de Comercio del país asiático. Con la creación de la comisión se abrirá una instancia de diálogo previo, con la que se buscará evitar llegar a sanciones. Los productos sensibles para la industria local son principalmente la ropa, juguetes y calzado.

Argentina llevará a ese cuerpo la discusión de medidas paraarancelarias que China aplica en perjuicio de productos locales. Tal es el caso de los aceites, sobre los cuales China presenta objeciones a su consumo cuando en el proceso de fabricación se emplean solventes.

Ernesto Fernández Taboada, director ejecutivo de la Cámara de Comercio Argentino-China aclaró que “esta nueva entidad binacional va a ser un ámbito en el que la Argentina va a alertar sobre las investigaciones que se llevan adelante respecto de importaciones”.

Consenso para controles

En este sentido, Lorenzo Basso, viceministro de agricultura, recibió ayer a Li Chunfeng, director del Aqsic, un organismo que en China cumple funciones de control similares al Senasa de Argentina.

El Aqsic fue el organismo que en abril determinó que el aceite de soja producido en argentina tenía un nivel de hexano superior al permitido por las normas chinas, el argumento que utilizó el gobierno de ese país para bloquear las importaciones de ese producto.

Esa medida generó una fuertes caída en el precio del aceite de soja, que si bien Argentina logró reubicar en otros países, lo hizo para la producción de biocombustibles, con lo que sufrió rebajas de hasta 70 dólares en el precio de la tonelada.

Por su parte, la ministra de Industria, Débora Giorgi, consideró que el levantamiento de las trabas a la exportación de aceite de soja de parte de China es un “gesto político que permitirá sentarse en una mesa a consensuar todos los aspectos que involucran la relación bilateral”.

Igualmente, Giorgi dijo que se “seguirá trabajando para restringir el ingreso de productos de todo el mundo que impliquen competencia desleal y provoquen daño a la industria nacional”.

Diversificación
Productos con valor agregado

El secretario de Industria, Eduardo Bianchi, destacó la importancia de vender a China productos “con valor agregado”, tras el anuncio de la reanudación de las compras de aceite de soja por ese país.  Bianchi destacó que  “se propuso un monitoreo de comercio en el que tratar las restricciones al aceite de soja, pero también analizar las cifras del comercio entre los dos países y ver cómo diversificar las exportaciones, y aumentar el valor agregado”, apuntó el funcionario. Entre los productos que la Argentina estaría en condiciones de venderle al gigante asiático se encuentran los vinos y los cueros.  Por otra parte, remarcó que las trabas a las exportaciones de aceite de soja representaron 40% de las ventas a ese país y lo comparó con el nivel afectado por las medidas antidumping impuestas por Argentina, que sólo representaron 8% de los envíos.

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