Argentina sufriría baja de precios en commodities

Con el oro como protagonista, la jornada de ayer vio profundizar las dificultades en los mercados financieros mundiales. Los inversores comenzarán a buscar refugio en el oro para tratar de evitar una “hecatombe total” de sus activos, lo que hizo subir 10 por ciento el precio de este metal precioso en los EEUU.
Las autoridades económicas mundiales realizan esfuerzos para estabilizar las finanzas, entrando ahora en una fase de estrategias de fusiones y ventas de entidades bancarias, luego de fuertes -e impensables años atras- “salvatajes”; pero las caídas del sistema internacional siguieron sucediéndose ayer, con la aparición de nuevos nombres en la lista de instituciones condenadas por los mercados. En Wall Street, el índice industrial Dow Jones vivió un “miércoles negro” al desplomarse más del 4 por ciento y el tecnológico Nasdaq casi 5 por ciento. Mientras tanto, las acciones líderes de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires se desplomaron 5,07 por ciento y los títulos públicos cayeron hasta 12 por ciento, lo que catapultó el riesgo país a 918 puntos. El Bovespa terminó con una pérdida de casi 7 por ciento.

Las economías de la región (especialmente en Argentina), con un sector financiero relativamente pequeño están aparentemente resguardadas por esa causa. Al menos ésta es la opinión de economistas como Aldo Ferrer, que habla de “incidencia baja” en la economía real argentina; Abraham Gak, quien dijo a este medio que “se debe prescindir de los mercados financieros externos y desarrollarnos desde el ahorro propio”, entre otros.
Otros especialistas señalan la debilidad de la economía argentina ante la crisis en la caída de los precios internacionales de las principales fuentes de su ingresos: los commodities. Si bien los primeros días de esta semana hubo una baja, pues los inversores “corrieron” del sector, no está claro que esa tendencia se consolide. Por ejemplo, en Estados Unidos, la Reserva Federal logró que se recuperara el precio de los granos al inyectar 85 mil millones de dólares para controlar la mayor compañía de seguros de ese país, la AIG.
Mientras tanto, en Argentina el impacto se siente a nivel del crédito, que se frenó en el caso de las empresas y en un consumo que ya comenzó a enfriarse.

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