Argentina pide a los buitres que cubran riesgo de la cláusula RUFO

DANIEL POLLACK. Con pocas expectativas, el negociador designado recibirá hoy a las partes.

Ayer el juez Griesa volvió a denegar el pedido de stay  y convocó a las partes a reunirse hoy con el negociador Pollack. Para avanzar en la negociación, el Gobierno pide que los holdouts contraten seguros para el caso de que se activen demandas por parte de los bonistas que entraron en los canjes. Euro bondholders adelantó su voluntad de renunciar a futuros reclamos por esa previsión.

Tras la decisión del juez Thomas Griesa de rechazar la cautelar pedida por Argentina, el Gobierno aseguró anoche que el magistrado convocó a una audiencia pero «no resolvió nada» y a su vez lo acusó de repetir «textualmente las palabras de las solicitadas y amenazas de los fondos buitres».

Anoche, el Ministerio de Economía emitió un comunicado oficial en el que defendió la postura Argentina. Entre entre otros aspectos, el texto señala: «Default es no pagar, Argentina paga. El dinero depositado no puede bloquearse porque pertenece a los bonistas del canje. El juez debe dejar cobrar a sus legítimos dueños».

El comunicado destaca las presentaciones realizadas por los propietarios de los bonos cuyo pago se halla frenado por decisión del juez. «Argentina apoyó alguna de estas mociones”, señala el texto, en relación con las presentaciones hechas ante Griesa por los bancos Euroclear, Clearstream, JP Morgan y hasta el propio BONY.

Sobre ese aspecto, Economía reiteró su solicitud de una suspensión de la sentencia (stay) remarcando la “imposibilidad de realizar una oferta a los fondos buitres que sea mejor que lo ya ofrecido en los canjes», con el argumento de que “tal pago violaría tanto la ley Argentina como la cláusula RUFO. Tal violación implicaría un perjuicio para el país por una cifra que supera 120.000 millones de dólares, exponiendo a los funcionarios a responsabilidades penales y civiles».

“Si el riesgo fuera nulo…”
Economía reveló que como los fondos buitres sostienen que la cláusula RUFO es de imposible aplicación, «Argentina le solicitó al juez Griesa que tomen un seguro financiero y cubran los riesgos y los costos de una eventual aplicación» de esta exigencia.

«Si tal riesgo fuera nulo, tal cual ellos afirman, el precio de este seguro debería ser despreciable. El juez no sólo no concedió una suspensión de su sentencia sino que, además, no pronunció una sola palabra sobre la cláusula RUFO que figura en los prospectos de todos los títulos emitidos en los canjes de los años 2005 y 2010 en poder del 92,4% de los acreedores», advirtió el Palacio de Hacienda.

El planteo apunta a una cuestión clave en la negociación con los buitres, de las que son “convidadas de piedra” las entidades europeas y los tenedores de bonos que no están sometidos a la ley norteamericana.

Al verse éstos privados de sus pagos por la decisión del juez y la imposibilidad de Argentina de destrabar la negociación, formularon la moción de renunciar a los eventuales derechos de la cláusula RUFO en pos de permitir un avance en el arreglo con los buitres.

En la presentación que Euro Bondholders formuló ante Griesa, señaló sin medias tintas que estaba dispuesto a ceder esa prerrogativa. “Si la cláusula RUFO es un impedimento de buena fe para llegar a un acuerdo negociado en esta cuestión, Euro Bondholders estaría dispuesto a renunciar a la cláusula RUFO bajo circunstancias adecuadas”, suscribió.

Griesa insta a negociar
Sin pocos avances de los cuales “agarrarse” durante el período de 30 días posteriores al vencimiento de fines de junio, las posibilidades de un nuevo default parecen recrudecer.

«Un default es la peor cosa. No quiero eso. La gente sufrirá las consecuencias. No los (fondos especulativos) buitres; gente de verdad sufrirá las consecuencias», dijo Griesa durante la audiencia, durante la cual instó a las partes a que “trabajen de manera continua”.

El juez advirtió: “No hay mucho tiempo. Lo más importante es evitar un default al final de julio. Creo que puede haber una solución», afirmó en un inusual tono conciliador buscando acercar posiciones.

Por su parte, el fondo NML Capital, cuyo propietario es Paul Singer, sostuvo que la problemática con Argentina se puede solucionar si el país acepta «negociar» con los acreedores. Aseguró que el fondo está «dispuesto a mantener una reunión» con el mediador Daniel Pollack y Argentina «para resolver la disputa». Aseguró ese fondo en un comunicado: «La cuestión podría resolverse rápidamente si Argentina negocia».

Consecuencias del default
Ante la posibilidad concreta de que Argentina entre en cesación de pagos, diversos economistas evaluaron que en tal caso el país sufrirá una crisis con aumento de tasas y problemas para conseguir divisas e inversiones.

No obstante, tal previsión fue relativizada por el presidente de la Comisión Nacional de Valores (CNV), Alejandro Vanoli, quien sostuvo que «hay vida después del 30 de julio» -cuando vence el período de gracia para el pago de los intereses de los bonos Discount.
Vanoli señaló que el juez Thomas Griesa le impide a Argentina «pagar correctamente la deuda» y resaltó que el país «quiere pagar».

Para el ex presidente del Banco Central, Mario Blejer, «volver a caer en un default tiene una serie de consecuencias» para Argentina, y estimó que el país «no podría volver al mercado de capitales para conseguir crédito a una tasa razonable».

Blejer consideró que la denominada «cláusula RUFO pone al país en una situación casi imposible -aunque hay fórmulas para evitarla-«.

Pidió «hacer ingeniería financiera para evitar esta cláusula porque sólo tiene efecto hasta diciembre. Por lo tanto, si se llega a un acuerdo (con los holdouts) para implementar los pagos recién en enero del 2015, esa cláusula ya no tendrá validez».

El extitular del BCRA aclaró que «de todos modos, eso genera un riesgo porque el juez puede considerar que como el acuerdo tiene lugar ahora, la cláusula sigue teniendo validez».

Cuenta regresiva
Hoy, nueva instancia ante el mediador Pollack

El mediador Daniel Pollack volverá a recibir a representantes de fondos buitres y del Gobierno argentino, en un nuevo intento por acordar una salida con el fin de evitar que Argentina caiga en default técnico.

De algún modo, los abogados del estudio Clearly & Gotlieb, que representan a Argentina, ya descartaron la posibilidad de evitar el default, al sostener que no se puede llegar a una solución «antes de finales de julio», ya que el 30 de este mes vence el plazo para realizar los pagos.

En el Ministerio de Economía se evalúa enviar a esa audiencia con el mediador a los secretarios Legal, Federico Thea, y de Finanzas, Pablo López, o si dejan que en la audiencia el país vuelva a ser representado por los abogados que lo patrocinan ante Griesa.

En principio, la posibilidad incierta de arribar a una solución descartaría el viaje el titular del Palacio de Hacienda, Axel Kicillof, según trascendió extraoficialmente.

La única posibilidad de evitar parcialmente el default es que Griesa habilite el pago para los tenedores de bonos fuera de los Estados Unidos, y continuar negociando con los fondos buitres.

El pedido de embargo contra bienes de YPF y de la petrolera norteamericana Chevron, por los fondos buitres, paralizó la posibilidad de una negociación que lleve a una solución del litigio judicial.

 

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