Ante la caída de la demanda, automotrices locales activan suspensiones generalizadas

La merma en la comercialización interna pero también de las ventas al exterior, principalmente a Brasil, impactan de lleno en el sector. El parate incluye a Fiat, Renault, VW, Iveco y CNH. También a algunas autopartistas. El panorama es complejo incluso para 2019

Por Alfredo Flury – aflury@comercioyjusticia.info

Las terminales automotrices radicadas en Córdoba comenzaron un cronograma de suspensiones generalizadas que afectan a miles de trabajadores, luego de acusar el impacto de la caída en la demanda interna y también de las ventas al exterior.
El panorama es complicado y no tiene un horizonte de mejora, al menos en el corto plazo. De hecho, fuentes del sector consultadas por Comercio y Justicia coinciden en que las perspectivas, al menos para el inicio de 2019, no difieren respecto al contexto actual.
El parate afecta a todas en mayor o menor medida.
Así, en el caso de Fiat, la planta de Ferreyra dispuso suspensiones desde este mes para prácticamente la totalidad de los 2.300 operarios.
La automotriz italiana produce el modelo Cronos, que se exporta principalmente a Brasil. En tanto, el resto se vende en el mercado interno.
La caída de las ventas en éste, en el que Fiat participa principalmente con vehículos importados desde Brasil, motivó que desde este país dejaran de demandar el volumen de unidades que se venían requiriendo. Es que sin chances de enviar vehículos desde Brasil a Argentina, justamente por la caída en las ventas locales, los brasileños deben colocar sus stocks en su propio mercado, en detrimento de los vehículos que se enviaban desde Ferreyra.

En ese esquema también subyace el denominado “flex”, esto es la relación de importación y exportación de Argentina a Brasil. Desde hace tiempo, por cada 1,5 dólar que se importa de Brasil, Argentina debe exportar uno, incluyendo vehículos terminados y autopartes.
Por lo demás, si bien la fortísima devaluación en Argentina mejoró la competitividad de las automotrices vía tipo de cambio, también se vio afectada en parte por las retenciones a las exportaciones aplicadas días atrás que, para el caso de las automotrices, se traduce en 7,5 por ciento. En ese marco, si bien Fiat no informó cómo seguirá el cronograma de trabajo, trascendió que las suspensiones que este mes alcanzarán a siete días, se mantendrían en los meses siguientes.
Por el lado de Renault, la situación no es muy diferente. La automotriz con sede en Santa Isabel también suspenderá desde este mes. Será la última semana de septiembre y alcanzará a los cerca de 1.500 operarios que tiene la planta, golpeada mayoritariamente por la baja en el mercado interno pero también por el externo.
En esa línea, trascendió que el inicio de la producción en serie de la pickup de Nissan, si bien comenzó, no lo hizo con el ritmo esperado al momento de su lanzamiento, apenas un mes y medio atrás.
Respecto a Volkswagen, que en Córdoba produce cajas de velocidad, viene con suspensiones todos los lunes desde hace tiempo. Ese esquema se mantendrá hasta fin de año, confiaron fuentes consultadas.
La compañía, que tiene 1.400 operarios, produce tres tipos de cajas de velocidad: MQ200 A, MQ200 B y MQ250.
Más de 90 por ciento de su producción va al mercado externo. En ese contexto, es Brasil el receptor de 50% por ciento de los envíos.
El panorama luce complicado también en Iveco y en CNH (Case New Holland).
La terminal que produce camiones en Córdoba viene con suspensiones desde hace tiempo. Incluso en los últimos días volvió a activar un régimen de retiros y pasividades. Según pudo conocer este medio, ya adhieron más de 50 operarios pero deben llegar a unos 120 para que los números “cierren”.

Iveco aparece complicada por la caída de las ventas de camiones en el mercado interno y la imposibilidad de entrar al mercado de Brasil.
En tanto, CNH, que produce tractores y maquinaria agrícola, viene golpeada por la situación del campo.
En todos los casos, la baja en las ventas llega como consecuencia de un aumento generalizado de precios producto de la devaluación y, además, por las altísimas tasas de interés para financiar a plazo los diferentes productos, costo convalidado a partir de las políticas adoptadas por el Banco Central de la República Argentina para combatir la inflación.
En ese marco, las ventas de cero kilómetro en el mercado interno caerán desde las casi 950 mil estimadas en un principio a unas 700 mil unidades. De todas formas, ese número final aún está en plena revisión conforme la evolución de los números actuales hacia el cierre del año.
El panorama sombrío para el sector se complementa con la situación de las autopartistas proveedoras de las terminales, las cuales también sintieron la crisis. Sólo algunas mantienen buen ritmo de trabajo, como Denso y Autoneum, que producen -entre otras- para Toyota.

Artículos destacados