Las trabas para importar insumos pone en riesgo al sector agroquímico

Las ventas bajaron 14% y la producción creció sólo 3%, una tercera parte de la suba de 2012. Sequías y políticas públicas que desalientan inversiones, claves del momento en el sector.

Por Laura Pantoja – @laupanto 
lpantoja@comercioyjusticia.info

Durante 2013, el mercado de productos fitosanitarios nacional creció solo 3% en su facturación respecto del año anterior, acusando una caída en el volumen comercializado de 13%. El mercado argentino cerró en 2.505 millones de dólares.

Este crecimiento representa la tercera parte del incremento observado en el período anterior. “Su desaceleración responde a años de sequía y a la complejidad económica que conduce a la escasa inversión en materia de desarrollos tecnológicos para mejoras de los cultivos”, confirmó a Comercio y Justicia Juan Cruz Jaime, director de la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (Casafe).

“En Argentina es vasto el avance de productos de tecnología pero las políticas públicas de los últimos períodos han desalentado los procesos relativos a desarrollos de últimas tecnologías”, explicó Jaime.

En este sentido, se refirió a las reales dificultades que existen para importar productos activos, justamente los que se necesitan para encarar nuevos ciclos productivos.

Estos resultados contrarrestan los ciclos de crecimiento del sector de los últimos cinco o seis años, cuyos registros alcanzaron volúmenes cercanos a 12% y 13%, según graficó Jaime, quien representa la cámara conformada por 22 empresas que concentran 70% del mercado en Argentina.

Desempeño
Jaime consideró que durante el segundo semestre el desempeño podrá mejorar siempre y cuando las condiciones climáticas acompañen y se destraben las dificultades para importar los principios activos moleculares, con los cuales más de 40 empresas en el país elaboran sus fórmulas de fitosanitarios.

“Estos componentes provienen de China y de Estados Unidos y, en caso de no agilizarse sus procesos de ingreso, peligra el abastecimiento”, advirtió el directivo, quien recordó que durante el último año y medio la provisión fue “muy compleja” debido a los retrasos sucesivos en las aprobaciones de las órdenes de importación por parte de la Secretaría de Comercio del Gobierno nacional.

Si bien hasta el momento el desabastecimiento no es importante, de no mejorar la situación para el segundo semestre del año, el directivo estimó que algunas fuentes de trabajo podrán comenzar a estar en riesgo. Recordó que el sector emplea de manera directa a 20 mil trabajadores; e indirecta, a 70 mil.

“No estamos en un nivel de paralización pero sí de ralentización de las certificaciones que habilitan los ingresos al país, para luego proceder a la distribución en las fábricas formuladoras”, explicó el presidente de Casafe.

Amenazas
Esta coyuntura interna compleja se ve amenazada por una realidad externa que viene pugnando por el crecimiento del sector. Por ejemplo, en el período 2012-2013 Perú ha incrementado su volumen de producción de fungicidas y fitosanitarios en 40%, performance que es imitada también por otros países limítrofes como Paraguay y Uruguay, cuyos progresos en la industria son constantes.

Concentración y mercado
Según la investigación de Pampas Group, el escaso crecimiento se debe principalmente al incremento del subsegmento Otros herbicidas (no glifosato) por la creciente presión de malezas resistentes vivida en las últimas campañas.

El informe también indica que el principal segmento de fitosanitarios sigue siendo el de los herbicidas, con 72% de la facturación. Mientras que el activo primordial, el glifosato, ha sufrido una caída de cantidad cercana a 9% respecto de los datos de 2012, con un incremento de precio fundamentado principalmente en la suba del ácido, su principal insumo. Se sigue manteniendo la tendencia de consumo de productos de mayor concentración, lo que manifiesta una caída de cantidad de 25% respecto de 2012 en productos de concentración de 360 Gs/litro (comúnmente denominado “genérico”). De aquí se explica que en el subsegmento de glifosato de formulación líquida, con concentración superior a 360 Gs/litro, el incremento fue de 3%, mientras que en granulado la caída fue sólo de 7%.

Parte de la caída en glifosato puede estar explicada por la fuerte sequía sufrida hasta entrada la primavera 2013, que llevó a una menor aplicación en barbecho, pre y posemergente.

Según los datos del informe de Pampas Group, los insecticidas, con una participación de 14% de mercado en facturación y 6% en cantidad, es el segundo segmento en importancia. La disminución en su cantidad se debe a una creciente participación de principios activos de bajas dosis de aplicación por hectárea y banda verde, que suman más de 20% del segmento.

Esto también redundó en una baja de las cantidades (-39%), ya que las dosis por hectárea de los nuevos productos son muy inferiores a los principios activos que vienen reemplazando.

Por último, el segmento fungicidas, que representa 8% en facturación y 3% en volumen, sufrió una caída de 26% en facturación y 20% en volumen, basada en la acumulación de dos campañas secas, con poco consumo para soja, que generó un alto volumen de producto en el canal de venta.

La sequía sufrida hasta fines de primavera no permitió recuperar las ventas no realizadas durante el año. Las lluvias de verano, que originaron un mayor uso de fungicidas, pueden llevar a bajar los stocks del canal para que en 2014 se inicie una campaña con un nivel más bajo de carry over.

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