Afirman que el alto nivel de deuda es la nueva “pesada herencia” que recibe Alberto Fernández

Lo indicó la consultora Ecolatina, al hacer una comparación con el escenario que tuvo la administración de Mauricio Macri en 2015. Por otro lado, ayer ambos dirigentes participaron de una misa en Luján por la paz y la unidad. Comerciantes ven con “esperanza” al nuevo Gobierno

El alto nivel de endeudamiento es uno de los principales problemas que heredará el gobierno de Alberto Fernández, sostuvo ayer un informe de la consultora Ecolatina.
“El macrismo legará una deuda pública relevante en moneda extranjera elevada y una capacidad de pago acotada. Para peor, una parte importante de estos pasivos vence en el corto plazo -US$26.000 millones en la primera mitad del 2020, prácticamente duplicando a las reservas netas actuales-”, advirtió la consultora especialista en análisis económicos.
“Por lo tanto, la renegociación de estos vencimientos será una de las primeras acciones que deberá llevar adelante el equipo económico de Alberto Fernández, tan relevante como inmediata”, agregó el documento.

Para Ecolatina, “esta renegociación limitará los grados de libertad en materia de política económica” del nuevo Gobierno, debido a que “la situación fiscal primaria -que pasó de un rojo de 4% del PBI en 2015 a la zona de 0,5% en 2019 en un período donde cayó la actividad económica y se relajó la presión tributaria- deberá seguir corrigiéndose”,
“Por lo tanto, si bien la situación de las cuentas públicas es mejor que la recibida (por Mauricio Macri en diciembre de 2015), lo cierto es que las políticas posibles en este frente continúan siendo limitadas: los acreedores obligan a llevar adelante un sendero fiscal austero, limitando el set de políticas viables”, se advirtió.
Según Ecolatina, si bien el déficit externo dejó de ser un problema debido a que el saldo de la cuenta de bienes y servicios es superavitaria, en un contexto de demanda deprimida y dólar caro, la existencia de fuertes compromisos de pagos externos y casi nulo financiamiento, determinan que “la cuenta capital arrojará un déficit significativo”.

Por último, la consultora alertó sobre el proceso de corrección de precios relativos debido a que el salario real perdió 20% en los últimos dos años, lo que podría determinar de parte de los sindicatos una recomposición del poder adquisitivo de los trabajadores.
Comparando la coyuntura recibida por Macri en 2015 y el escenario que enfrenta Fernández, Ecolatina precisó que “mientras que antes el bajo stock de deuda pública relevante era un activo, ahora será el principal pasivo; por el contrario, mientras que en 2015 el rojo fiscal y el de cuenta corriente eran los principales aspectos para atender, en 2019 serán los encargados de brindar el alivio y de, en el mejor de los casos, llevarnos a una renegociación exitosa de la deuda”.

Pedido
Por su parte, la iglesia Católica se sumó ayer a los pedidos de unidad en el país en el marco de la misa por la «unidad y la paz», en Luján (Buenos Aires) convocada por el titular de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Oscar Ojea.
La ocasión reunió al presidente Mauricio Macri y al mandatario electo Alberto Fernández. También asistieron gobernadores, senadores y diputados, líderes políticos, sindicalistas y movimientos sociales, y también a los representantes de otras religiones allí presentes.
En el centro de la primera fila se ubicaron Macri y Fernández y sus parejas -Juliana Awada y Fabiola Yáñez, respectivamente-, flanqueados ambos por funcionarios del actual Gobierno como ministros del Gabinete que sumirá el próximo martes.

Del lado de Macri se ubicaron el jefe de Gabinete, Marcos Peña; los ministros de Interior, Rogelio Frigerio, y de Producción y Trabajo, Dante Sica; la vicepresidenta Gabriel Michetti; y el senador nacional, Federico Pinedo.
Por el lado de Fernández estuvieron su futuro jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; el ex ministro de Economía, Roberto Lavagna; los futuros funcionarios Gustavo Béliz (secretario de Planeamiento Estratégico), Marcela Losardo (ministra de Justicia), Felipe Solá (Canciller) y Daniel Arroyo (Ministro de Desarrollo Social); y los sindicalistas Héctor Daer y Ricardo Pignanelli.
También se sentaron en las primeras filas la plana mayor de ministros del gobierno saliente Oscar Aguad (Defensa), Alejandro Finocchiaro (Educación), Carolina Stanley (Desarrollo Social y Salud), Jorge Faurie (Relaciones Exteriores), Andrés Ibarra (vicejefe de Gabinete); Gustavo Lopetegui (Energía), Guillermo Dietrich (Transporte), Germán Garavano (Justicia), Hernán Lacunza (Hacienda y Finanzas), Luis Miguel Etchevehere (Agroindustria), Alfredo Abriani (Secretario de Culto) y Patricia Bullrich (Seguridad).

Por el lado del Frente de Todos estuvieron también los futuros ministros Nicolás Trotta (Educación), Gabriel Katopodis (Obras Públicas) y Mario Meoni (Transporte), además de los futuros secretarios General de la presidencia y de Culto, Julio Vitobello y Guillermo Oliveri, respectivamente, como los legisladores Eduardo Valdés y Jorge Taiana, entre otros.
También se hicieron presentes el líder de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (Ctep), Juan Grabois; la titular de la Oficina Anticorrupción, Laura Alonso; el senador nacional y ex ministro de Educación, Esteban Bullrich; y el futuro ministro de Ambiente, Juan Cabandié.

No participaron de la reunión la vicepresidenta electa, Cristina Fernández; la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, ni su sucesor, Axel Kicillof, como tampoco el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.
Al finalizar la celebración católica, Alberto Fernández afirmó que «llegó el momento de estar juntos para siempre» y que «el secreto es respetarnos, no pensar igual».
«Fue una misa muy emotiva y muy linda. Es una aprendizaje para todos los argentinos”, sostuvo Fernández
«La iglesia, desde que el papa Francisco llegó, está haciendo un enorme esfuerzo por unir a los argentinos. No me extrañó su invitación porque sé que están en esa senda», afirmó el próximo mandatario en diálogo con la prensa.

CÓRDOBA
Ñáñez destacó la importancia de construir “una patria de hermanos”

El arzobispo de Córdoba, monseñor Carlos Ñáñez, calificó ayer como un «gesto importante» que el presidente saliente, Mauricio Macri, y el entrante, Alberto Fernández, compartieran la misa en Luján (Buenos Aires), y se esperanzó en que a partir de esa celebración religiosa el mandatario electo «tenga su mensaje y compromiso para todos de construir verdaderamente una patria de hermanos».
Al oficiar la misa dominical, en esta oportunidad en la Parroquia Nuestra Señora del Valle en la capital de Córdoba, la máxima autoridad de la Iglesia de Córdoba también abogó para que el mensaje de Fernández «no sea una simple declaración, ni un simple anhelo, sino que sea un deseo fuerte de corazón y con predisposición de un compromiso serio por el bien común».
Asimismo instó a «mirar hacia adelante y purificar la memoria. No podemos vivir anclados en el pasado recordando resentimientos y rencores. Tenemos que mirar hacia adelante, con auténtica justicia, con equidad, de manera tal que los esfuerzos y los beneficios sean repartidos conforme a las posibilidades y el empeño de todos y de cada uno», reflexionó Ñáñez.
En ese sentido resaltó que a los argentinos, a veces, «nos cuesta mucho entendernos, encontrarnos y colaborar» y que es por eso que se vive envuelto en dificultades, y que la manera de superarlas es a través de «vivir en la verdad: si queremos vivir en libertad tenemos que vivir en la verdad y también reconocer nuestros límites y nuestra fragilidad», remarcó.
Finalmente, en su homilía en el marco del Día de la Inmaculada Concepción de María, el Arzobispo pidió «orar por la patria para que nos acompañe, y acompañe a las autoridades para que estén pendientes de su responsabilidad como gestores del bien común».

COMERCIANTES
Apoyaron la designación de Guzmán al frente de la cartera de Economía

El secretario de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), Alberto Grinman, afirmó ayer que esa entidad ve «con esperanza» la nueva etapa que se inaugurará con la asunción de Alberto Fernández como presidente de la Nación.
En declaraciones a la prensa, Grinman dijo también «las personas propuestas para integrar su equipo de gobierno, la mayoría son conocidas, todas con trayectorias interesantes»
La designación del economista Martín Guzmán al frente del Palacio de Hacienda «genera una expectativa positiva dado su experiencia internacional sobre temas económicos», agregó.
«Argentina hoy no está bien, tenemos índice de pobreza que nos duele a todos y que es necesario atacar fuertemente para lograr su reducción. También hay que ponerle foco al desempleo y la informalidad, para ello es necesario fortalecer a las pymes nacionales», apuntó.
Grinman expresó el «compromiso» de la CAC de «aportarle a la nueva gestión de gobierno todo lo necesario para colaborar en revertir tantas frustraciones».

 

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