Justicia 4.0: Cómo avanzar en la digitalización y no morir en el intento

El ciberataque al Poder Judicial de Córdoba puso en jaque a la Justicia. La despapelización trae consigo nuevos desafíos a los operadores judiciales. Cuánto es necesario invertir en seguridad informática, qué pasa con los Códigos Procesales y con la obligación del uso de la firma digital. Cómo deben adaptarse los estudios jurídicos a un nuevo escenario y aprovechar los beneficios de la tecnología

La irrupción de la pandemia de covid-19 aceleró la digitalización en ámbitos que por su formalismo extremo se negaban a dar el salto tecnológico, como -por ejemplo- el Poder Judicial. El aislamiento social preventivo y obligatorio que instauró el Gobierno nacional obligó a la Justicia a reinventarse para poder seguir prestando servicio y, en ese contexto, los abogados no tuvieron más alternativa que “amigarse” con las herramientas digitales. Cuando todo parecía encaminarse, la Justicia de Córdoba sufrió un fuerte ciberataque que la obligó a poner en marcha un plan de contingencia. Los servidores fueron atacados por un ransomware, un código malicioso que impide a los usuarios acceder a su sistema. De pronto, el Poder Judicial debió volver al papel, tomar las audiencias con la documental que las partes pudieran aportar y esperar que los informáticos volvieran a poner el sistema en funcionamiento. 

La Justicia de Córdoba se convirtió en el segundo Poder Judicial en ser atacado por hackers -el primero fue Chaco, en enero pasado-. Los expertos aseguran que los ciberataques no se pueden evitar y que lo único que queda por hacer es trabajar en sistemas de recuperación de información y en políticas de seguridad

A más de dos años de la pandemia y, en el marco de la fuerte crisis que desató el hackeo en los tribunales, Comercio y Justicia indagó sobre cuál es el panorama que se vive hoy en la Justicia de Córdoba, cuáles son las urgencias que emergen en un contexto cambiante y dinámico y cómo cambió el trabajo del abogado y el ejercicio de la abogacía en este último tiempo.

Anibal Pardini, director de la sala de Derecho Informático del Colegio de Abogados de Córdoba y Horacio Granero, doctor en Ciencias Jurídicas y especialista en nuevas tecnologías coincidieron en que es necesario avanzar sobre los pasos dados y dotar de seguridad jurídica al Poder Judicial.

“Cuando irrumpió la pandemia no pensamos que podía ocurrir algo de tal magnitud; después nos relajamos y todo pasó. Esto que ocurrió ahora es un nuevo escollo que tenemos que pasar. La tecnología con todas sus virtudes también presenta estos incidentes que se plantean”, comenzó explicando Pardini, quien no duda de que el presupuesto en materia de seguridad informática de la Justicia de Córdoba deberá “evolucionar obligadamente de la mano de la tecnología que está incorporando”.

Ahora bien, una vez que logre superarse la emergencia, el director de la sala de Derecho Informático del Colegio de Abogados de Córdoba asegura que hay otras cuestiones que también deberán tenerse en cuenta. Avanzar en forma urgente con la modificación de los Códigos de Procedimiento es uno de los objetivos sobre los cuales hay que trabajar, explicó Pardini en coincidencia con su colega.

“El escenario marcado por la tecnología no ha sido acompañado por la legislación que la regula; todo ha sido de rango inferior, tenemos sólo acuerdos reglamentarios que han interpretado cómo utilizar determinada tecnología en el marco de ciertos procedimientos. Por ello, es urgente la reforma de los Códigos de Procedimiento, para que se pongan al día con esta situación”, subrayó Pardini.

En la misma sintonía, Granero celebró que, pese a la urgencia y emergencia que vivió el Poder Judicial durante la pandemia, no haya habido que lamentar casos de nulidades y se haya seguido dictando justicia como correspondía. “Ahora, es el momento de rever otras cosas, por ejemplo los códigos procesales y hay que repensar si los procesos como los estamos viendo deben seguir siendo de la misma forma”, puntualizó. 

Pardini agregó que, en el caso de la Justicia de Córdoba, es necesario que los abogados comiencen a utilizar la firma digital.

“Hoy no se está haciendo porque el Poder Judicial no lo permite. El Código Civil y Comercial deja claro el tema, es una gran deuda pendiente de la Justicia que debe resolver para que estemos dentro de un estándar de seguridad jurídico adecuado”.

Pardini fue aún más lejos y propone que la justicia finalmente deje de utilizar la notificación en formato papel. “Es algo que ya no puede ser, si yo estoy notificando a una persona que tiene una dirección digital en CIDI y esta persona hace todos los actos administrativos a través de esta dirección -pide una partida de nacimiento, pide un boleto educativo-, entonces ¿por qué no lo puedo notificar en formato digital?, se preguntó.

Para el director de la sala de Derecho Informático del Colegio de Abogados, la respuesta es sencilla: es un ritualismo, un mero formalismo. “No hay nada que haga a la bilateralidad del proceso, a la defensa de juicio. Éste es el punto de maduración que la Justicia tiene que dar” y agregó: ¿Si yo recibo el resumen de la tarjeta en mi celular por qué no puedo recibir el cedulón de Rentas y por qué no me pueden notificar a mi mail sobre la resolución de una sentencia? La gente prefiere muchas veces resignar formalidad para priorizar la efectividad.

Relación abogado-cliente

Pardini y Granero sostuvieron que la relación entre cliente y abogado ha cambiado. Los requerimientos exigen de los profesionales del derecho otras habilidades, explicaron.

“Los abogados ahora entienden que la tecnología está del mismo lado, no es un enemigo”, puntualizó Granero. 

Pardini sostuvo que “todo cambio implica una movilización, una resistencia”. Ahora bien, advirtió que aquel que “se resiste pensando que lo digital vale menos que lo analógico está en un prejuicio y un error conceptual”.

“El cliente prefiere que se le conteste en el momento un mensaje de WhatsApp y no que se lo convoque para pasado mañana a una reunión en el estudio”

Para Pardini, es necesario “reinterpretar el rol del abogado”. “Nos debemos a nuestros clientes y nuestros clientes están pidiendo un modelo de abogado que no es el mismo al que estábamos acostumbrados. Antes, yo me creía un abogado del futuro porque le informaba una vez cada 15 días a mi cliente cómo estaba su causa. Hoy cambió el paradigma, hay que estar on line, conectados, en tiempo real y dando respuestas, eso es lo que valora el cliente”.

En coincidencia, Granero remarcó que el avance de la tecnología en el ámbito jurídico “nos abrió la mente, la tecnología nos ha obligado a pensar fuera de la caja”.

Por ello, según el doctor en Ciencias Jurídicas, poco a poco, se vislumbra cómo los estudios jurídicos han comenzado a valorar la importancia de contar con herramientas de software que le permitan agilizar y mejorar sus procesos.

La tecnología nos ha obligado a pensar fuera de la caja”

“Hoy los abogados tienen acceso a las editoriales que con inteligencia artificial les ayudan a encontrar no sólo más rápido sino en forma pertinente aquellos fallos que necesitan para su caso y hasta a conocer qué porcentaje de sentencias tiene a favor y cuál en contra y, a partir de allí, saber si les conviene iniciar una demanda de una forma u otra”, puntualizó y concluyó: “Quienes se queden con los viejos conceptos quedarán relegados, no queda ninguna duda”.

La implementación de los software jurídicos

El uso de los software jurídicos ha tomado cada vez más terreno durante los últimos años. Los clientes esperan inmediatez, personalización y -a medida que los estudios jurídicos van viendo crecer su base de clientes- comprueban que es cada vez más difícil cumplir todos los requisitos que impone la demanda, sin automatizar algunos procesos.

Estos programas informáticos han sido especialmente creados para proveer las herramientas metodológicas, estratégicas y tecnológicas necesarias para la gestión legal. En el mercado legaltech existen diversos software jurídicos gratis.

El objetivo es lograr centralizar en un único espacio digital la información jurídica a la que el abogado necesita acceder con frecuencia de manera remota por Internet.

Gracias a este tipo de programas el abogado puede mejorar su productividad laboral y aumentar su rentabilidad.

Los software jurídicos permitan a los abogados:

-Consultar y monitorear los expedientes de forma masiva.

-Recibir notificaciones automatizadas sobre cualquier novedad o cambio en la información en los expedientes judiciales.

-Generar reportes de actividad.

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