“Son tiempos de intenso trabajo y de desafíos impensados”

El presidente del Colegio de abogados de Córdoba, Ignacio Segura, remarcó que la pandemia los obligó a “reconfigurar las prioridades, a reorganizar la institución y a acompañar aún más al colegiado”. Hizo un repaso de su gestión y explicó cuáles son los objetivos con vistas a los próximos meses

Ignacio Segura cumplió dos años en el cargo de presidente del Colegio de Abogados de Córdoba. Casi todo su mandato fue signado por la pandemia de covid-19, lo que generó profundas transformaciones en las relaciones humanas. Los abogados debieron adaptarse a un nuevo mundo que modificó sus prácticas laborales. En un diálogo exclusivo con Comercio y Justicia, Segura reflexionó sobre el nuevo paradigma que atraviesa la profesión, el impacto del expediente electrónico y la necesidad de introducir reformas procesales para acompañar los cambios suscitados. 

Se cumple su segundo año como presidente del Colegio de Abogados de Córdoba. ¿Cómo ha sido la experiencia?

-La experiencia es 100% positiva. Sentir que puedo ayudar desde mi lugar y en el rol institucional que hoy me toca ayudar y defender a mis colegas es muy satisfactorio, siempre va a ser un orgullo y un honor ejercer el cargo de presidente del Colegio de Abogados de Córdoba. Claramente no han sido tiempos fáciles; muy por el contrario, la pandemia del covid-19 ha afectado a todo el mundo, a la economía y a la sociedad en su conjunto, ha generado cambios sociales y culturales, hay un antes y un después de la pandemia y, obviamente, ello se ha trasladado a la abogacía, a la forma de ejercerla, a nuestra relación con la administración de justicia. Pasamos de los escritos en papel al expediente electrónico en forma repentina y abrupta. La llegada de la pandemia nos obligó a reconfigurar nuestras prioridades, a reorganizar la institución, a acompañar aún más al colegiado, reivindicando cada vez más el rol del abogado en la sociedad, con una defensa gremial permanente. Son tiempos de intenso trabajo y de desafíos impensados. Asumimos el compromiso de continuar con la misma fuerza, trabajando por una abogacía de calidad, moderna e inclusiva.

¿Cómo están viviendo los abogados la digitalización de los procesos?

-La abogacía ha entendido el proceso actual que estamos viviendo; nosotros desde que iniciamos el proceso electoral en el año 2019 le exigimos al Poder Judicial la implementación del expediente electrónico; no podíamos concebir que en el siglo XXI siguiéramos litigando con el expediente papel, hoy es impensado no trabajar con el expediente electrónico judicial; obviamente fue un proceso que se inició con más dudas que certezas. Allí estuvo la entidad colegial para acompañar a nuestros colegas, con información y capacitación permanente respecto del funcionamiento del expediente electrónico. Ahora estamos solicitando, por intermedio de la mesa de trabajo conformada con el TSJ, mejoras permanentes en el sistema, conforme la casuística que se va presentando en cada uno de los fueros, ya que cada fuero tiene su especificidad. Estamos relevando el funcionamiento del expediente electrónico y receptando los inconvenientes que puedan tener los colegas. Entiendo que cuando el sistema se haya desarrollado en forma plena será necesario avanzar en una reforma procesal que recepte todas las modificaciones que se han introducido con la implementación del expediente electrónico; ello dará seguridad jurídica al sistema. Sin el expediente electrónico y la virtualidad durante la etapa más dura del aislamiento, habría sido muy complicado poder ejercer nuestra profesión.

¿Qué balance hace de la puesta en marcha de la reforma procesal laboral? 

-La reforma del proceso laboral era necesaria: la ley ya había sido sancionada hace un tiempo atrás y no se implementaba; luego de varias prórrogas en su entrada en vigencia, se implementó hace unos meses, en forma parcial pero para hacer una evaluación plena debemos esperar a que se implemente en forma total. Pese a todo, entiendo que es positiva, ya que ha reducido considerablemente los tiempos de los procesos en las causales previstas. La reforma procesal laboral y la implementación del expediente electrónico deben tener como finalidad una justicia laboral ágil, que dé respuesta a las necesidades de los justiciables.

La mora judicial es una constante. ¿Han notado una mejora con el expediente electrónico? 

-La mora judicial es un problema estructural de muy difícil resolución. Podemos realizar muchos análisis al respecto. Claramente, los perjudicados con la mora judicial son los ciudadanos, quienes ven frustrados en el tiempo sus derechos, al no obtener un servicio de justicia adecuado y en un tiempo razonable, y los abogados, porque ven afectados sus ingresos. La implementación del expediente electrónico tiene que reducir los tiempos de los procesos, otorgándoles mayor celeridad y eficiencia. Desde el directorio del Colegio hemos articulado con el TSJ mesas de trabajo que se conforman con jueces, representantes de la asociación de Magistrados y abogados litigantes. En estas mesas se abordan las problemáticas específicas de cada fuero; el objetivo es lograr un mejor funcionamiento del servicio de justicia, y jerarquizar el rol del abogado.

Han presentado un proyecto de licencias para abogados. ¿Cómo surge esta iniciativa?

El objetivo fundamental es reconocer al abogado, que ante un situación extraordinaria -ya sea de salud, accidente, fallecimiento de un familiar directo, o nacimiento de hijo- tenga un plazo en el que pueda eximirse de realizar aquellos actos procesales en los cuales su participación sea esencial, dándole seguridad y estabilidad en la continuidad de la defensa.

Queremos ampliar derechos a nuestros colegas, resguardando el ejercicio y la responsabilidad profesional. Hoy el proyecto se encuentra en comisión en la Legislatura de la Provincia y ha sido girado al Ministerio de Justicia para su análisis y posterior tratamiento.

-Incorporaron la capacitación en género para quienes comienzan a ejercer la abogacía. ¿Qué resultado tuvo esta iniciativa?

-Fue una decisión que adoptamos a fines del año 2019, luego de que el Colegio se adhirió a la ley Micaela. Incorporamos la formación en perspectiva de género, como paso previo a la obtención de la matrícula profesional, desde el rol del abogado, como actor social trascendental y defensor de los derechos de los ciudadanos. Asumimos una responsabilidad social como institución, en contra de la violencia de género. Ha sido una experiencia muy positiva, ya que los nuevos colegas que se suman al ejercicio profesional valoran notablemente que el Colegio les brinde formación en perspectiva de género aplicada al ejercicio profesional.

El año pasado se actualizó el código que fija los honorarios profesionales de los abogados. ¿Qué implicó esto para los abogados?

-Cuando transitábamos la pandemia más dura, afrontamos un reclamo histórico de la abogacía de Córdoba; ésta era una promesa de campaña, defender el mínimo arancelario, logramos modificar nuestro código arancelario para garantizar nuestros honorarios evitando la perforación de los mínimos establecidos por ley. Logramos, además, la integridad del jus como unidad económica, la que solamente podrá sufrir variaciones ascendentes en beneficio de los profesionales. Para la abogacía esta reforma supuso la defensa del carácter alimentario de los honorarios profesionales, la irreductibilidad del jus, la limitación de la discrecionalidad de los jueces a la perforación de los mínimos arancelarios, con la eliminación del último párrafo del artículo 36.

La cuestión académica ha sido muy fuerte en esta gestión. Firmaron un convenio con el Conicet. ¿Qué significó esto para el colegio? 

-Sin lugar a dudas, nuestra gestión ha generado una revolución en materia académica, la oferta y calidad de capacitación que ofrece nuestro Colegio es inédita; ello se demuestra en la gran participación de nuestros colegas; generamos capacitación de calidad, que atraviesa todas las ramas del derecho, incorporando cuestiones novedosas y de actualidad. La suscripción del convenio con Conicet vino a reafirmar un camino que empezamos a transitar: el de la jerarquización de la oferta académica, que va a tener como resultados mejores profesionales. Además, suscribimos convenios con la Universidad Nacional de Córdoba, la Universidad Católica, la Universidad Siglo XXI y la Universidad de Buenos Aires.

Un pensamiento en ““Son tiempos de intenso trabajo y de desafíos impensados”

  1. De acuerdo a los proyectos presentados por el Dr. Segura Ignacio en relación a los tiempos vividos durante la pandemia, resultan adecuadas todas las iniciativas, durante su período de gestión adaptándose a la situación que estamos atravesando los profesiones del derecho dándole a la misma una readeacuacion muy acorde a esta situación de emergencia.
    Por lo tanto más que óptima y satisfactoria haber estado a la altura de las circunstancias vividas con todas aquellas modificaciones introducidas en el pleno ejercicio de la profesión.
    Aprovechando esta oportunidad para saludarlo cordialmente y felicitarlo por esta noble y exitosa gestion como presidente de esta institución que usted preside.
    Ab. María Victoria Blariza

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