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Incertidumbre y bolsillo: ocho de cada 10 trabajadores argentinos están dispuestos a emigrar

La actual coyuntura política y económica impulsa las consultas para irse del país atrás de un mejor salario y una carrera laboral. La búsqueda de alternativas se concentra en España, seguida por
Estados Unidos y Australia

Una coyuntura cargada de incertidumbre en lo político y en lo económico disparó la predisposición de los trabajadores argentinos para migrar.
“El 84% de los encuestados en Argentina consideraría emigrar para mejorar su carrera profesional”, indicó el informe de la consultora de recursos humanos Randstad, que ayer divulgó los resultados del workmonitor correspondiente al tercer trimestre de este año. Entre quienes buscan alternativas fuera del país, la mayoría de las consultas son por España, seguida por Estados Unidos y Australia.
El informe mostró también que 76% de los trabajadores está dispuesto a emigrar “por un salario sustancialmente más alto” y 71% de los argentinos encuestados señaló que emigraría para tener “una carrera laboral significativa”.

Sin embargo, en el otro extremo, tres de cada 10 señalaron que prefieren cambiar de carrera antes que irse del país, lo que también muestra un contraste con la tendencia global, ya que este porcentaje sube a 54% en el mundo.
Según la CEO de Randstad para Argentina y Uruguay, Andrea Ávila, en la actual coyuntura es natural que exista una mayor predisposición a una eventual radicación en el exterior, especialmente entre los profesionales más jóvenes, sin carga de familia o con hijos muy chicos”.
Agregó que la consultora está recibiendo más consultas que hace un año y que hay una “mayor apertura a evaluar opciones de desarrollo profesional fuera del país porque las crisis son movilizadoras y la gente piensa alternativas, pero emigrar implica una decisión muy difícil por los vínculos y el desarraigo y no todos los que analizan las opciones en ese sentido están dispuestos a dar el paso”.

Los profesionales más jóvenes sin carga de familia o con hijos muy chicos son los que más piensan en la migración laboral.
Otro dato que mostró el relevamiento es que 92% de los argentinos encuestados aseguró que “disfruta compartir su trabajo con colaboradores de otras culturas”, porcentaje que a nivel global se ubicó en 79%, “13 puntos por debajo del resultado local”.
Por otra parte, tres cuartos de la muestra consultada considera que es bueno que su empleador contrate trabajadores extranjeros si el talento local no reúne los conocimientos y habilidades requeridos para un determinado puesto.
Cabe recordar que el informe trimestral denominado Randstad Workmonitor releva información de 34 países del mundo, de Europa, Asia, América y Oceanía, entre personas de 18 a 65 años que trabajan en posiciones remuneradas bajo relación de dependencia, con un mínimo de 24 horas semanales.

Perspectiva en crisis

En 2019 creció el miedo a perder el empleo

Casi la mitad de los trabajadores teme perder su empleo. En octubre de 2018 ese temor lo sentía sólo un tercio. Así lo revela una encuesta privada realizada en las principales ciudades del país, que conoció esta semana.
“Se observa una gran preocupación por los aspectos más urgentes, que define a un ciudadano impactado por la inflación que perjudica su economía familiar sumado a una creciente amenaza de desempleo”, indicó Mariela Mociulsky, directora de Trendsity, la consultora que realizó la encuesta.
Agregó que, a su vez, “baja la preocupación por temas que han sido muy candentes durante 2017, como la corrupción, ‘la grieta’ y la inseguridad”.
Además, 20% de los trabajadores argentinos, es decir dos de cada diez encuestados, considera que tiene su empleo asegurado; seis de cada diez están preocupados por la economía y ocho de cada diez señalaron que la inflación es lo que más afecta su día a día.
La perspectiva a futuro, agrega el trabajo, alcanzó “el nivel más crítico respecto de las mediciones anteriores” porque siete de cada diez encuestados piensan que su situación económica en los próximos seis meses será regular o mala, y casi cuatro de cada diez proyecta un mayor ajuste al consumo luego de las elecciones.
El trabajo fue realizado en la primera semana después de las PASO, sobre un total de 450 casos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y las principales ciudades argentinas.