Home  >   Pymes   >   Casi la mitad de las pequeñas y medianas empresas está infectada

Casi la mitad de las pequeñas y medianas empresas está infectada

Según una encuesta mundial sobre seguridad informática, la vía de infección más habitual es el correo electrónico. Otra fuente importante son los dispositivos USB.

Cuarenta y ocho por ciento de las pequeñas y medianas empresas mundiales sufren infecciones de malware cada año, según el segundo barómetro internacional sobre Seguridad en pymes realizado por la red de laboratorios de seguridad de investigación de virus de la compañía de seguridad española Panda Security.

Otro de los datos destacables del estudio indica que una cuarta parte de los virus aparecidos en 2010 está especialmente diseñada para infectar a través de USB.

En este sentido, tras entrevistar a 10.470 compañías de 20 países diferentes, la encuesta de PandaLabs revela que a lo largo del año casi la mitad de las pequeñas y medianas empresas mundiales ha sufrido algún tipo de infección por distintos malware. Aunque la infección por correo electrónico sigue estando a la cabeza en entrada de malware,  27 por ciento de empresas encuestadas afirmó que la fuente de su infección había sido un dispositivo con memoria extraíble conectado mediante un pendrive con interfaz USB.

Este tipo de amenazas se copian a sí mismos en cualquier unidad con capacidad de alojar información: teléfonos móviles, discos duros externos, DVD, flash de memoria, reproductores MP3 ó MP4 de cualquier tipo, según explica el director técnico de PandaLabs, Luis Corrons.

“Actualmente, mucho del malware está ya diseñado para distribuirse a través de estos dispositivos. Para ello, no sólo se copian a sí mismos en estos gadgets, sino que están preparados para, una vez enchufado el dispositivo a un USB, ejecutarse de forma automática y prácticamente transparente para el usuario y causar la infección”, explican en Panda. La extensión del puerto de interconexión de periféricos a prácticamente cualquier producto informático/electrónico hace sencillo convertirlos en portadores de malware. Tanto, que algunas empresas han prohibido directamente su uso en ordenadores corporativos para frenar la entrada de virus.