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¿Qué me da la organización que me emplea a cambio de lo que yo le doy?

Michel Hermans, especialista en RRHH, sostiene que las distintas generaciones hoy se preguntan si los empleadores los cuidan y les dan lo que buscan. Las compañías, por su parte, están implementando menúes de beneficios con “sistema de créditos o puntaje”.

¿Qué me da la organización que me emplea a cambio de lo que yo le doy? Mientras antes esta pregunta estaba asociada con el cuestionamiento de las jóvenes generaciones de trabajadores, hoy no se restringe a un grupo etario en particular. Así lo advierte Michel Hermans, docente de posgrado de la Universidad Austral y especialista en Recursos Humanos que pasó por Córdoba en el marco de la Tercera Jornada Anual de la Construcción, Ingeniería y Arquitectura organizadas por Fundación Corbis Global.

En ese marco, afirmó a Comercio y Justicia que “el vínculo que se genera entre la persona y la organización está siendo cada vez más observado”.

“Somos más críticos con respecto a si tal organización me sirve, me cuida, me da lo que estoy buscando, me motiva y responde a mi necesidad en determinado momento”, agregó.

El título de su disertación “¿Qué sigue después de la generación Y?”, es decir, de aquellos que nacieron entre 1982 y 1994 y plantearon un desafío para las empresas por su nueva forma de ver el trabajo, fue un disparador para aclarar que él no cree que hoy las distinciones fundamentales del mundo laboral pasen por una cuestión de generaciones.

“Hay más variación dentro de cada generación que entre las generaciones. Por ejemplo, una persona de 50 años puede ser mucho más orientada a la tecnología que yo -que tengo 40- o que una persona de 25 años que ha decidido vivir su vida con la naturaleza. Cada vez, contamos con más información que nos permite elegir y eso se traslada al mundo laboral también”, grafica Hermans.

Asimismo agrega: “Mi padre dice que el tema de la generación termina cuando tengo que empezar a pagar la hipoteca. Tiene una visión bastante terrenal pero tiene también algo de certeza. Cuando cambian las prioridades, se mira diferente lo que significa nuestro trabajo y lo que obtenemos de él. Creo que cuando uno es joven y recibe apoyo desde la casa, se tiene más libertad y ello permite ser más crítico y plantearse mayor variación de lo que queremos de la vida y de nuestra carrera profesional”.

Paleta de beneficios
Una de las formas que han encontrado las empresas para dar respuesta a la demanda de sus empleados es la del sistema de puntos o de créditos de beneficios.

“A través de los puntos o créditos, y según el puntaje, los trabajadores pueden dedicar sus créditos a tener más días de vacaciones, o a mejorar la cobertura de salud; o a elegir una capacitación particular”, sostiene.

De esta manera, la gente comienza a tener mayor grado de libertad para manejar los beneficios que le otorga la empresa. “Varias ya están avanzadas en cuanto a la ampliación del menú de posibilidades, sobre todo las firmas de tecnología. Un caso notable fue el de Siemens que fue una de las primeras compañías en presentar un menú amplio de beneficios”, ejemplifica.

El especialista advierte que cada vez se escuchan más voces que cuestionan cómo se realiza el trabajo. “Hoy se escuchan cuestionamientos del tipo: ¿es necesario que la jornada empiece a las 8.30? Yo podría empezar a las 8 e irme media hora antes. O, por ejemplo, quienes dicen: ‘Esta semana puedo trabajar un poco más de horas para sacar este trabajo pero la semana que viene me tomo un día para compensar’. O el planteo de teletrabajar desde la casa un día que no tiene reuniones”, concluye.

Cocrear
En otro orden, se refirió a la fuerte transformación que están teniendo las industrias creativas y de servicios profesionales y el dilema de generar o conseguir personas talentosas, fundamentales para la organización.

“Pretender comprar talento, cuando en realidad está todo definido, es casi una ilusión. Para comprar debería existir un mercado. Estamos viendo cambios que tienen que ver con la tecnología, con modelos financieros, con una evolución en las formas de hacer el trabajo que es un desafío que tenemos por delante”, señaló Hermans, para quien hoy emerge con mayor intensidad la necesidad de cocrear, es decir, desarrollar un vínculo que permita abarcar los cambios que estamos viviendo de manera conjunta y generando una dinámica que sea provechosa para todos los involucrados.