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Nelly Minyersky: “Con el aborto legal se buscan familias más democráticas”

La letrada especialista en derechos humanos y feminista de 90 años defendió la aprobación de una ley que amplíe derechos, distinguió que “ésta beneficia a quien lo quiere ejercer, pero no obliga a quien no está de acuerdo”. Frente a sus pares y juezas ahondó sobre la importancia de defender y juzgar con perspectiva de género

Por Carolina Klepp – cklepp@comercioyjusticia.info

Se encuentra en Córdoba la abogada de derechos humanos y feminista Nelly Minyersky, conocida en el mundo judicial y universitario como una de las impulsoras de la mirada con perspectiva de género y del aborto legal. Está en el marco de las Jornadas Nacionales de Abogadas sobre perspectiva de género que empezó ayer y se extiende hasta hoy, organizadas por la Federación Argentina de Colegios de Abogados (FACA) y el Colegio de Abogados de Córdoba con la participación de letradas de todo el país.
Aferrada a su pañuelo verde, fue la encargada de la conferencia de apertura, “Defender y juzgar con perspectiva de género”. En diálogo con Comercio y Justicia, explicó de qué habla cuando se refiere a perspectiva de género y desgranó un análisis pormenorizado sobre los aspectos por los cuales promueve la aprobación del aborto legal en Argentina, incluso a fin de mes, presentará junto a otras referentes, un nuevo proyecto en el Congreso.

¿Qué significa defender y juzgar con perspectiva de género?
– Esta perspectiva es una necesidad de que todos aquellos que estamos como abogados, como jueces, como legislador, todos los que tenemos algo que ver con este mundo del Derecho, que siempre ha sido un factor de poder y modelación de la sociedad, trabaje de una vez por todas no solamente en leyes formales o en decisiones administrativas -que formalmente reconoce derechos y están en nuestra Constitución, están en los tratados de Derechos Humanos- sino para que se hagan realidad. Hay que terminar con la naturalización de los estereotipos que han sumido a las mujeres en una esclavitud.

– ¿Cómo hacer para que esta perspectiva se internalice en los operadores judiciales?
– El derecho es un instrumento para el cambio de conciencia y de cultura, pero tenemos muchos condicionamientos: sociales, económicos, otros. ¿Cómo cambiar la conducta? Por medio de la capacitación, que sola no lo logra. He sido profesora de la facultad, de Derecho de Familia en la carrera, dirijo ahora una maestría, he tenido alumnas brillantes pero que luego como juezas no aplicaban debidamente. Porque los jueces, el personal, son seres humanos como usted, como yo, como cualquiera, con sus subjetividades, sus creencias. El salto a que lo que uno aprende lo cambie realmente es una sociedad que por otro lado recibe influencias todos los días de los medios de comunicación, de las costumbres, de la iglesia, de distintos factores sociales que comunican.

Más que hablar de perspectiva de género me gusta hablar desde los derechos humanos de las mujeres, que tiene que ver con eliminar todos los estereotipos que han hecho un daño enorme. Por ejemplo, como a una mujer le gustó un señor y tuvo la osadía de usar polleras cortas, eso vale para que digan que consintió una violación. Eso que es terrible está dicho en sentencias.

– Se ha manifestado abiertamente a favor del aborto legal, incluso expuso en el Congreso al respecto. ¿Qué expectativa tiene sobre el futuro tratamiento de la ley?
– Tenemos la oportunidad de comprometer a los legisladores que todavía tienen mandato hasta fin de año y a los nuevos que vengan, a que dejen en claro si quieren seguir siendo cómplices de una política que no obliga a nadie. Toda ampliación de derechos beneficia a quien lo quiere ejercer, pero no obliga a quien no está de acuerdo. Ojalá que los antiderechos dedicaran todo el poder que tienen a que no haya más violaciones en el norte. Porque no escucho eso.Tenemos índices enormes en el norte, en Misiones. Y cuando proclamamos que hay que hacer prevención, educación, yo creo que todo esto está vinculado con los femicidios. Mantener todo lo sexual en la oscuridad, en lo prohibido, también provoca femicidios, que no somos personas, que el cuerpo les pertenece.
Mi esperanza es que en algún momento va a salir porque éstos son caminos. Las que estamos a favor, estamos a favor de legislaciones que permitan a quien lo desea, frente a un momento de crisis, elegir lo que sienta que es bueno para su vida.
Una persona es un dilema bioético, ¿porque qué buscamos con todo esto? por una familia más democrática.
Curiosamente, en los únicos países donde bajan los abortos es donde hoy el aborto es legal. ¿Por qué? porque se hace prevención, una persona que se hace un aborto tiene que recibir prevención para no volver a quedar embarazada en un embarazo no deseado. Lo que sí triunfa es que nos mantienen a las mujeres en edad fértil en una zona de imposición, y, si uno lo medita un poco, ¿cómo puede ser que el Estado se meta en lo que es lo más íntimo de una persona que son sus relaciones sexuales que es querer o no querer tener hijos, y todo eso el aborto legal voluntario está avalado también en la Constitución, está avalado en la Convención de la Convención sobre la Eliminación de toda forma de Discriminación contra la Mujer (Cedaw, por sus siglas en inglés ) que dice que las personas tienen derecho a planificar cuándo y cómo quieren tener sus hijos.