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En el cierre académico, Tamarit anheló mayor inclusión en la UNC

“Nos gustaría poder orientar nuestra matrícula para que los jóvenes abracen preferentemente las carreras que nuestra sociedad demanda”, sostuvo ayer el titular de la Casa de Trejo.

La Universidad Nacional de Córdoba (UNC) cerró ayer su ciclo académico 2013. Sobre los desafíos futuros para la Casa de Trejo, el rector Francisco Tamarit anheló más inclusión, un crecimiento del porcentaje de egresados y ampliar el acceso a jóvenes provenientes de sectores de bajos recursos.

“Nos gustaría salir de nuestro campus y llevar nuestros saberes al interior profundo de Córdoba; desearíamos poder tratar mejor a quienes tienen discapacidades, cooperar más estrechamente con los otros niveles del sistema educativo provincial y municipal y dar respuesta a tantos docentes y no docentes que aún no cuentan con estabilidad laboral”, agregó.

Y completó: “Nos gustaría poder orientar nuestra matrícula para que los jóvenes abracen preferentemente las carreras que nuestra sociedad demanda; que nuestras escuelas preuniversitarias vuelvan a ser las escuelas piloto capaces de implementar y diseminar desde sus aulas las innovaciones didácticas y pedagógicas que generamos en nuestros claustros. Quisiéramos que la ciudadanía nos considerase ante todo un instrumento de progreso, no sólo individual sino, ante todo, colectivo”.

En el Salón de Actos del Pabellón Argentina se llevó a cabo la ceremonia en la cual Tamarit subrayó además la particularidad de 2013, año en el que convergieron los festejos por los 400 años de la Casa de Trejo, el centenario del Hospital Nacional de Clínicas y las tres décadas de un proceso democrático continuo, al que calificó de “único” no tanto por su duración sino por la posibilidad de que los habitantes pudieran ejercer plenamente sus derechos ciudadanos, haciéndose responsables y hacedores de su destino.

Democracia
“Estos 30 años de democracia nos permitieron, con el cogobierno cuatripartito, con la democracia participativa de nuestros claustros, con la autonomía y la autarquía bien entendidas, con el disenso y pluralismo que nos caracteriza, transformar aquella Universidad mezquina de 1983 en esta Universidad generosa de 2013”, sintetizó.

A lo largo de su discurso, sostuvo que la dictadura dejó una universidad “empequeñecida y autoritaria”, y completó: “Los ideólogos del ‘proceso’, ignorantes y perversos, creían haber identificado en nuestra comunidad académica el germen mismo de sus fantasmas. Por eso, así como arremetieron contra la República y contra nuestros derechos, así también arremetieron contra nuestros claustros y nuestra autonomía”.

Tamarit recordó que en ese lúgubre contexto, la matrícula de alumnos se redujo de 54 mil estudiantes en 1974 a sólo 38 mil en 1983. Y contrastó esas cifras con los 120 mil jóvenes que actualmente se forman en las diferentes unidades académicas y colegios preuniversitarios de la UNC.

Finalmente, enfatizó que a 30 años de democracia “es hora de disculparnos públicamente por los errores del pasado, por los males causados a tantos hermanos y hermanas asesinados, desaparecidos, torturados, encarcelados, cesanteados, expatriados, que fueron víctimas injustas del accionar de la dictadura y del silencio cómplice de nuestra casa. Y a la vez, es hora también, en esta celebración, de reafirmar nuestro claro compromiso por la profundización de nuestra democracia y los valores republicanos de nuestra Patria”.

En el marco de la ceremonia de clausura, se realizó la entrega de diplomas a los profesores Eméritos (7); Consultos (9), Titulares Plenarios (3), así como a los Profesores Titulares (45) y Asociados (15) de 2013.

Al finalizar el acto, el rector y la vicerrectora hicieron entrega de una medalla de reconocimiento al desempeño académico del abanderado, Facundo Gaich,y sus escoltas, Lucía Solavagione, Pedro Sosa y Sofía Lourdes Bonel Tozzi.