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Miedo y responsabilidad son sentimientos de los argentinos con relación al coronavirus

Así lo indicaron los resultados de una investigación académica efectuada sobre un modelo propuesto por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Entre el miedo y la responsabilidad oscilaron los sentimientos de los argentinos durante la primera fase de la pandemia de coronavirus en el país, según un estudio realizado por un equipo perteneciente al Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet).

La investigación fue efectuada sobre la base de un modelo de cuestionario adaptado propuesto por la Organización Mundial de la Salud (OMS), aplicado en una muestra de 1410 personas, divididas en dos momentos distintos.

El estudio tuvo lugar entre el 23 y el 25 de marzo en la primera etapa de relevamiento y luego se aplicó una segunda vez en otro grupo entre el 30 de marzo y el 3 de abril pasados. 

Bajo el título Coronavirus, salud y políticas públicas en Argentina. Monitores de percepciones y prácticas preventivas”, el equipo de investigación integrado por las doctoras Lorena Saletti-Cuesta, Natalia Tumas, Silvina Berra, Cecilia Johnson y el doctor Adrián Carbonetti dio cuenta de que también predominaron sentimientos de incertidumbre, angustia y cuidado, a la vez de que se detectaron consecuencias positivas frente al Covid-19 como la “valoración de la interdependencia” y la “reflexión”.

Las conclusiones se encuentran disponibles online en el sitio del Conicet ya que el equipo integra el Programa de Salud, Enfermedad y Prácticas de Curar del Centro de Investigaciones y Estudios sobre Cultura y Sociedad (Conicet-UNC). Además, hace unos días, los resultados también fueron publicados en una revista brasileña denominada Ciência & Saúde Coletiva. 

“El coronavirus es nuevo, no hay vacuna ni tratamiento efectivo conocido aún, lo cual genera una alta incertidumbre en las personas con respecto a la probabilidad de contraer la enfermedad, su gravedad potencial y la capacidad de tomar el control del proceso mediante medidas preventivas”, advirtió el informe, señalando junto a los resultados que “es probable que estas percepciones se modifiquen en función de las variaciones en la epidemiología, las medidas gubernamentales que se tomen y la información que circula”.

En este sentido resultó adecuado la adaptación del instrumento creado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para Europa, ya que la herramienta permite conocer la “dinámica cambiante de las percepciones de riesgo de la población, las preocupaciones, la información errónea, las prácticas de protección y las medidas de prevención conocidas”, se explicó

Detalles

El estudio abordó distintas dimensiones como la percepción de riesgo, el conocimiento real y percibido sobre el coronavirus, los sentimientos de preparación y capacidad para evitar la infección, los comportamientos protectores, la búsqueda de información, las preocupaciones, los sentimientos y las consecuencias.

En relación a los principales resultados de cada ítem, el equipo pudo observar que en los dos momentos del estudio, casi la mitad de las personas percibían como “muy improbable” contagiarse, mientras un tercio indicó que era “probable”.

Aún así, los encuestados indicaron que infectarse podría traer consecuencias severas, por lo cual, “las personas declararon un alto cumplimiento de las recomendaciones de las autoridades de Argentina”, se precisó.

En particular y relacionado a esto, sobre el ítem referido a comportamientos protectores, superó “90% de adopción la ventilación de ambientes, la distancia social, el uso de desinfectantes, el lavado de manos por más de 20 minutos, la evitación de aglomeraciones y el taparse la boca al toser”. No obstante, la práctica de no compartir el mate tuvo una menor adhesión, indicó el estudio.

Mientras, en relación a los sentimientos, “las personas mencionan de forma más recurrente en el marco de ambas encuestas, es la palabra miedo, seguida de incertidumbre y preocupación”, especificó el equipo de investigación, aunque se destacan “consecuencias positivas” como la solidaridad y la conciencia que despertó la pandemia.

Además se enfatizó en que el tiempo de cuarentena y el riesgo de la enfermedad posibilitaron a los participantes valorar el medio ambiente, los afectos y las instituciones.

Estos últimos se puntos se explican porque “se pone en valor la dimensión social, relacional, de las personas tanto en la esfera afectiva, de vínculos más cercanos, como en una dimensión comunitaria, destacando el aspecto psico-social de la salud”, dice el informe, agregando que “al mismo tiempo provoca un tiempo reflexivo e introspectivo valorado como positivo”.

CONVERSATORIO

Especialistas reflexionaron sobre los efectos de la pandemia

Especialistas en salud mental analizaron los efectos que dejará la pandemia de coronavirus en la psiquis de la población en un conversatorio virtual organizado el martes 9 de junio por la Secretaría de Derechos Humanos que fue presenciado por más de 1500 personas y contó con la participación de Horacio Pietragalla, titular de ese organismo.

El encuentro tuvo lugar a partir del interrogante “¿Se viene una pandemia de padecimientos mentales?”  y un panel de especialistas fue coordinado por el director nacional de Protección de Derechos de Grupos en Situación de Vulnerabilidad de la Secretaría, Leonardo Gorbacz.

Según se consignó en un comunicado oficial, participaron de este encuentro Alejandra Barcala, doctora en Psicología de la UNLa; Alicia Stolkiner, titular de la cátedra de Salud Mental de la Facultad de Psicología de la UBA; y Julieta Calmels, subsecretaria de Salud Mental, Consumos Problemáticos y violencias en el ámbito de la Salud de la provincia de Buenos Aires.

“Estas jornadas son muy importantes porque nos permiten pensar, desde diferentes ejes temáticos, la situación que nos toca vivir a partir la pandemia del Covid-19”, señaló Pietragalla al inicio.

Por su parte, Gorbacz destacó la importancia del conversatorio en el marco de una situación inédita y crítica como la de la pandemia, para analizar sus efectos y elaborar propuestas de acción que pueda llevar adelante la Secretaría.

Durante el encuentro, los especialistas coincidieron en “la importancia de fortalecer las políticas públicas de salud mental, y en la necesidad de construir estrategias colectivas que permitan brindar respuestas a quienes se ven especialmente afectados por los efectos de la pandemia”.

“Uno de los mejores soportes, de los factores protectores en salud mental del conjunto de la población en una situación como esta es, básicamente, que haya políticas de Estado y, además, acciones del conjunto de la sociedad que nos hagan sentir que tenemos red”, reflexionó Alicia Stolkiner.

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