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Hacer una “pausa” después del trabajo mejora el sueño y la calidad de vida

Equilibrar los momentos productivos y personales es un desafío de la época contemporánea. Investigadores sugieren distintas estrategias a implementar individualmente y por las empresas y organizaciones

Por Luz Saint-Phat – lsaintphat@comercioyjusticia.info

En un mundo cada vez más competitivo profesionalmente y donde los ambientes laborales no siempre están diseñados para promover relaciones positivas, equilibrar la vida productiva con la personal suele ser un gran desafío.

Muchas veces, las situaciones que acontecen en el trabajo pueden tener efectos sobre la salud mental y la calidad de vida. El insomnio provocado por los pensamientos “rumiantes” (ideas repetitivas) es uno de los síntomas frecuentes entre quienes no pueden desprenderse de los conflictos laborales.

Además, los pensamientos repetidos sobre el trabajo también pueden estar relacionados con varios problemas de salud, como las enfermedades cardiovasculares, el aumento de la presión arterial y la fatiga, entre otros.

En este contexto, la revista Journal of Occupational Health Psychology de la American Psychological Association (APA) publicó este mes una investigación de las especialistas Caitlin Demsky, Charlotte Fritz, Leslie Hammer y Anne Black titulado “Incivilidad en el lugar de trabajo y sueño de los empleados: el papel de experiencias de recuperación”.

Las investigadoras abordan en el estudio los efectos indirectos de la falta de “civismo”  en los lugares de trabajo y los síntomas más frecuentes que esto tiene sobre las personas.

“Empleados con los niveles más altos de experiencias de recuperación (es decir, más capaces de desprenderse psicológicamente y relajarse después del trabajo) duermen mejor, incluso frente a la falta de civismo en el lugar de trabajo”, señala la investigación.

“Nuestros hallazgos contribuyen a la comprensión de cómo y por qué la incivilidad en el lugar de trabajo puede estar asociada con la falta de resultados laborales, así como la función que la recuperación puede desempeñar en este proceso”, dice el artículo. En este sentido, Demsky precisó que “la calidad del sueño es crucial porque el sueño juega un papel importante en la forma en que los empleados se desempeñan y se comportan en el trabajo”.

“En nuestro mundo profesional competitivo y acelerado, es más importante que nunca que los trabajadores estén en las mejores condiciones para tener éxito, y tener una buena noche de sueño es la clave para eso”, agregó.

Intervenciones

¿Qué se puede hacer para lograr una mejor desconexión del trabajo en los horarios no laborales? Sin duda, la pregunta no tiene una respuesta sencilla debido al tiempo que actualmente las personas en edad económica activa destinan a sus tareas productivas.

No obstante, el estudio permite vislumbrar algunas estrategias de intervención, tanto por parte de los individuos como de las empresas.

En este sentido, el “desprendimiento psicológico” y la “relajación” pueden ser modalidades válidas para implementar por las personas cuando ya no están en el trabajo.

Estas posibilidades son parte de un modelo  de “recuperación del esfuerzo”, que posibilitan lograr un mejor descanso y evitar la fatiga crónica que se presenta al momento de levantarse, luego de una noche de insomnio.

En términos prácticos, después de la jornada laboral, se recomienda realizar actividades como el ejercicio, el voluntariado, la meditación, las caminatas y escuchar música. Estas actividades posibilitan mantener alejados los pensamientos negativos y mejoran la calidad del descanso posterior.

“La relajación se ha asociado con una mayor serenidad matutina y satisfacción con la vida, menos problemas de salud y problemas para dormir, y menos agotamiento y necesidad de recuperación”, dice el estudio.

Por otro lado, señalan las investigadoras, también es necesario “abordar y prevenir” la “incivilidad” en el lugar de trabajo.

Sobre este punto, algunas de las intervenciones que pueden realizar las empresas o las organizaciones son promover la cortesía, el respeto y el compromiso entre los trabajadores.

Asímismo, otra forma de mejorar el clima de trabajo y el rendimiento de los trabajadores puede ser contribuir a la recuperación de los empleados. No enviar mensajes laborales luego del horario de trabajo puede ser una acción concreta al respecto, por ejemplo.

Detalles de la investigación

Para la realización del estudio, las investigadoras encuestaron a 699 empleados del Servicio Forestal de Estados Unidos.

A los participantes se les pidió que calificaran el nivel de comportamiento “grosero” que experimentaban en el lugar de trabajo, con qué frecuencia tenían pensamientos negativos sobre el trabajo, si tenían síntomas de insomnio y cuánto podían separarse del trabajo y relajarse.

En el estudio, también se interrogó a los individuos sobre la cantidad de niños menores de 18 años que viven en sus hogares, las horas trabajadas por semana y la frecuencia de las bebidas alcohólicas, ya que estos factores  también se han relacionado en otros estudios con problemas de sueño.

En un mundo cada vez más competitivo profesionalmente y donde los ambientes laborales no siempre están diseñados para promover relaciones positivas, equilibrar la vida productiva con la personal suele ser un gran desafío.Muchas veces, las situaciones que acontecen en el trabajo pueden tener efectos sobre la salud mental y la calidad de vida. El insomnio provocado por los pensamientos “rumiantes” (ideas repetitivas) es uno de los síntomas frecuentes entre quienes no pueden desprenderse de los conflictos laborales. Además, los pensamientos repetidos sobre el trabajo también pueden estar relacionados con varios problemas de salud, como las enfermedades cardiovasculares, el aumento de la presión arterial y la fatiga, entre otros.En este contexto, la revista Journal of Occupational Health Psychology de la American Psychological Association (APA) publicó este mes una investigación de las especialistas Caitlin Demsky, Charlotte Fritz, Leslie Hammer y Anne Black titulado “Incivilidad en el lugar de trabajo y sueño de los empleados: el papel de experiencias de recuperación”.Las investigadoras abordan en el estudio los efectos indirectos de la falta de “civismo”  en los lugares de trabajo y los síntomas más frecuentes que esto tiene sobre las personas.“Empleados con los niveles más altos de experiencias de recuperación (es decir, más capaces de desprenderse psicológicamente y relajarse después del trabajo) duermen mejor, incluso frente a la falta de civismo en el lugar de trabajo”, señala la investigación.“Nuestros hallazgos contribuyen a la comprensión de cómo y por qué la incivilidad en el lugar de trabajo puede estar asociada con la falta de resultados laborales, así como la función que la recuperación puede desempeñar en este proceso”, dice el artículo. En este sentido, Demsky precisó que “la calidad del sueño es crucial porque el sueño juega un papel importante en la forma en que los empleados se desempeñan y se comportan en el trabajo”. “En nuestro mundo profesional competitivo y acelerado, es más importante que nunca que los trabajadores estén en las mejores condiciones para tener éxito, y tener una buena noche de sueño es la clave para eso”, agregó.
Intervenciones¿Qué se puede hacer para lograr una mejor desconexión del trabajo en los horarios no laborales? Sin duda, la pregunta no tiene una respuesta sencilla debido al tiempo que actualmente las personas en edad económica activa destinan a sus tareas productivas. No obstante, el estudio permite vislumbrar algunas estrategias de intervención, tanto por parte de los individuos como de las empresas.En este sentido, el “desprendimiento psicológico” y la “relajación” pueden ser modalidades válidas para implementar por las personas cuando ya no están en el trabajo.Estas posibilidades son parte de un modelo  de “recuperación del esfuerzo”, que posibilitan lograr un mejor descanso y evitar la fatiga crónica que se presenta al momento de levantarse, luego de una noche de insomnio.En términos prácticos, después de la jornada laboral, se recomienda realizar actividades como el ejercicio, el voluntariado, la meditación, las caminatas y escuchar música. Estas actividades posibilitan mantener alejados los pensamientos negativos y mejoran la calidad del descanso posterior.“La relajación se ha asociado con una mayor serenidad matutina y satisfacción con la vida, menos problemas de salud y problemas para dormir, y menos agotamiento y necesidad de recuperación”, dice el estudio.Por otro lado, señalan las investigadoras, también es necesario “abordar y prevenir” la “incivilidad” en el lugar de trabajo.Sobre este punto, algunas de las intervenciones que pueden realizar las empresas o las organizaciones son promover la cortesía, el respeto y el compromiso entre los trabajadores. Asímismo, otra forma de mejorar el clima de trabajo y el rendimiento de los trabajadores puede ser contribuir a la recuperación de los empleados. No enviar mensajes laborales luego del horario de trabajo puede ser una acción concreta al respecto, por ejemplo.
Detalles de la investigaciónPara la realización del estudio, las investigadoras encuestaron a 699 empleados del Servicio Forestal de Estados Unidos. A los participantes se les pidió que calificaran el nivel de comportamiento “grosero” que experimentaban en el lugar de trabajo, con qué frecuencia tenían pensamientos negativos sobre el trabajo, si tenían síntomas de insomnio y cuánto podían separarse del trabajo y relajarse. En el estudio, también se interrogó a los individuos sobre la cantidad de niños menores de 18 años que viven en sus hogares, las horas trabajadas por semana y la frecuencia de las bebidas alcohólicas, ya que estos factores  también se han relacionado en otros estudios con problemas de sueño.