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Empoderar a los adolescentes, estrategia para prevenir la violencia en las relaciones

Hablamos de Amor Córdoba advierte de la importancia de brindar herramientas para que los jóvenes puedan vincularse desde sus derechos y libertades. Mañana se realizará un taller en la Facultad de Psicología de la UNC

Por Luz Saint Phat – lsaintphat@comercioyjusticia.info

En un contexto cada vez más cambiante pero en el que persiste una seria problemática de violencia en los vínculos sexoafectivos, poder empoderar a los más jóvenes y orientarlos en relacionarse desde sus derechos y libertades resulta una importante estrategia de prevención.
Ésta es la propuesta que está llevando adelante la organización Hablamos de Amor Córdoba, un proyecto autogestionado de comunicación social y educación que trabaja desde 2008 en actividades de prevención e investigación de las violencias en relaciones amorosas y erótico-afectivas juveniles, con un enfoque de género.
El equipo está integrado por la licenciada Carolina Guevara, la magíster Natalia Gontero y la técnica Carolina Pérez, quienes editaron el año pasado la cartilla Salir Conmigo: Herramientas para construir relaciones erótico-afectivas igualitarias, y también han trabajado como consultoras regionales de Unicef Argentina en educación sexual integral para adolescentes.
Teniendo como base estos desarrollos, las profesionales dictarán mañana un taller en la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) titulado “Amor 3.0. Relaciones Adolescentes y Violencias de Género”, destinado a familiares y docentes que buscan interiorizarse sobre esta problemática.

A respecto de la mirada que guiará este espacio de construcción conjunta, Guevara precisó que el equipo de trabajo sostiene una “perspectiva de empoderamiento de las y los jóvenes” y que el acompañamiento que deben realizar los adultos debe orientarse desde la consideración de los adolescentes como “sujetos de derechos” y no desde una posición proteccionista o que focaliza en la vigilancia.
Además, esta tarea también requiere que los propios mayores realicen una labor de deconstrucción de sus ideas sobre el amor. “Existe toda una mística de las creencias amorosas que se siguen reproduciendo y eso hay que cortarlo de raíz”, indicó Guevara en conversación con este medio, y agregó que “es necesario empezar a pensar en otros modelos y poner énfasis en los derechos y las libertades”.
“Al comportamiento y la experiencia amorosa siempre la pensamos desde una dimensión política. Actualmente, todavía el amor se vive como algo que limita. Esto lo vemos, por ejemplo, cuando las adolescentes en los talleres nos dicen que desde que empezaron a salir con alguien dejaron de hacer deporte o de saludar a sus amigos porque la pareja no quiere”, advirtió la especialista, y señaló que aunque por supuesto “se trata de elecciones y cada pareja es un mundo, estos hechos no pueden dejar ser pensados como espacios donde se ponen en juego los derechos y donde se lesionan lazos sociales de importancia”. En este sentido, precisó que “el amor no puede ser una experiencia en la que se pierdan amigos o el propio entorno, que son aspectos fundamentales de la vida de una persona, porque esto muchas veces es el primer indicio de una relación que puede volverse violenta”.
Bajo estas premisas, el taller ocurrirá mañana a las 18 en el edificio de la facultad.

Nuevas tecnologías
Por otro lado, hoy, un importante desafío para poder orientar a los jóvenes en el desarrollo de vínculos saludables está relacionado con comprender las transformaciones que han tenido lugar como consecuencia del acceso y el uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.
En este sentido, es necesario que los adolescentes estén advertidos de algunos riesgos que pueden presentarse en las relaciones que se entablan mediante aplicaciones de mensajería instantánea para dispositivos móviles o en redes sociales.
“A diferencia de nuestra generación, los modos de vinculación sexoafectiva de los más jóvenes son hoy mucho más amplios y no están necesariamente limitados al cara a cara”, explicó Guevara, y señaló que fenómenos conocidos como ghosting (final abrupto de una relación sin aparente explicación, por el que la persona corta todo tipo de comunicación con el otro) o grooming (delito consistente en una serie de conductas y acciones deliberadas de un adulto en Internet para ganarse la confianza de un menor de edad y proceder al abuso) son importantes de tener en cuenta.

Por otro lado, muchas veces las actitudes violentas y el control en los noviazgos adolescentes se amplifica cuando los jóvenes indagan en las redes la actividad en línea que tienen sus parejas y la utilizan como argumento para realizar reclamos. En tanto, “la violencia machista también se complejiza en las redes sociales. Por ejemplo, la mayoría de las veces, las agresiones o los comentarios hirientes están dirigidos en su mayoría a mujeres que se ven expuestas a las opiniones de sus compañeros o de los amigos de su novio”, alertó la especialista.
Frente a esto, lo fundamental es dotar a los adolescentes de las herramientas adecuadas para que puedan identificar estos (y otros) comportamientos no saludables y apartarse a tiempo. En este sentido, Guevara precisó que no se trata de que los adultos también ejerzan “prácticas de vigilancia” sino que se procura abordar el tema charlando con los jóvenes, orientándolos para que puedan afrontar estas problemáticas por sí mismos.