Home  >   #MundoPsy   >   El Qi Gong, técnica mente-cuerpo para mejorar el afrontamiento del dolor

El Qi Gong, técnica mente-cuerpo para mejorar el afrontamiento del dolor

Participantes de una investigación indican que la práctica de estos ejercicios tiene beneficios físicos, emocionales y sociales

Por Luz Saint Phat – lsaintphat@comercioyjusticia.info

La práctica de Qi Gong puede resultar beneficiosa en distintas dimensiones para que pacientes con enfermedades crónicas logren un mejor afrontamiento del dolor, según las observaciones que se realizaron en un estudio efectuado en un hospital de ciudad de La Plata.
Los principales resultados de esta investigación cualitativa fueron publicados en la última edición de la Revista de Salud Pública perteneciente a la Escuela de Salud Pública y Ambiente de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).
El artículo, titulado “Qi Gong: una técnica mente cuerpo para la promoción de la salud” fue escrito por Graciela Castellano, profesora adjunta del departamento de Medicina Preventiva y Social de la Facultad de Medicina de la Universidad de la República de Montevideo; Ercilia Olivera, profesora adjunta en la licenciatura de Administración de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de La Plata; y Gustavo Villar, quien es profesor de Qi Gong en el Hospital de San Martín de esa localidad de la provincia de Buenos Aires.
Según especifican los autores en el documento, el objetivo principal del trabajo que realizaron entre 2014 y 2017 fue analizar las percepciones que tenían los pacientes del nosocomio sobre cómo experimentaron los ejercicios.
“El término técnicas mente-cuerpo, incluso medicina mente-cuerpo, ha surgido en occidente como consecuencia entre otros, de los descubrimientos y las experiencias en la neurociencia ligada a prácticas pertenecientes a las medicinas tradicionales”, indica la introducción del artículo. En este sentido, señalan los investigadores, distintos estudios han demostrado que la meditación estimula la respuesta de relajación, reduce el metabolismo, y disminuye la respiración, la frecuencia cardíaca y la actividad cerebral, contribuyendo de esta manera al bienestar emocional.

En este sentido, se detalla que la realización de distintos tipos de ejercicios orientados en esta dirección tienen buenos resultados con pacientes que padecen del síndrome de estrés post traumático (SEPT) ya que “incorporan numerosos efectos terapéuticos sobre las respuestas al estrés, incluyendo la reducción de la ansiedad, la depresión y la ira, y aumentan la tolerancia al dolor, la autoestima, los niveles de energía, la capacidad de relajarse y de enfrentar situaciones estresantes”. En general, agrega la publicación, “se descubrió que las prácticas mente-cuerpo son una intervención viable para para mejorar la constelación de síntomas SEPT, como recuerdos intrusivos, evitación y aumento de la excitación emocional”.
Estos hallazgos toman relevancia al entender que el estrés psicosocial es hoy un problema relevante para la salud pública, ya que se estima que entre 60% y 80% de las visitas a los médicos que se encuentran en centros de atención primaria están vinculadas a condiciones relacionadas con esta dolencia. “Abordarlo o, aun mejor, prevenirlo es esencial para una atención sanitaria eficaz. Por otro lado, cada vez más es reconocida la importancia de la prevención de la enfermedad mediante el autocuidado y las opciones de estilo de vida saludable”.

Detalles
En el año 2012, comenzaron a dictarse clases de Qi Gong para pacientes con patologías diversas en el hospital San Martín de la ciudad de la Plata. Luego de poder constatar los resultados, desde 2014, la frecuencia de las instancias comenzaron a ser semanales y de manera abierta y gratuita dentro del centro de salud. Sobre la base de esta experiencia es que se desarrolló el estudio académico, realizando distintas entrevistas en profundidad a los participantes de las clases, indagando sobre sus percepciones.
Así, se abordaron aspectos vinculados a la necesidad de un cambio de vida y de prevenir los síntomas físicos, la importancia de lograr un estado de mayor dominio de sí mismo y la búsqueda de una vida con mayor tranquilidad o calma para enfrentar los desafíos que suponen las enfermedades.

En términos generales, los pacientes refirieron que el Qi Gong les permitió un mejor manejo del dolor, con sensaciones de tranquilidad y vitalidad, menor consumo de fármacos analgésicos, así como el logro de un sentido de “conexión con los demás”.
“Desde la primera clase yo vine con mucho dolor ciático porque tengo artrosis de columna lumbar y vine la primer clase con muchísimo dolor, y me fui sin dolor”, dice uno de los participantes citado en la publicación.
“Me doy cuenta que me cambia hasta el ánimo, me cambia mucho el ánimo y reconozco que tengo que practicar más”, indicó otro paciente del nosocomio.
“Más apetito, mejor disposición física para empezar los días, duermo mejor, duermo mucho mejor, y los dolores, si bien la lumbalgia sigue, con la práctica hay momentos que no me duele nada”, refirió otro de los entrevistados
Finalmente, aunque el estudio posee limitaciones propias del método aplicado, los autores del artículo enfatizan en la necesidad de continuar explorando los beneficios estas alternativas como herramientas de promoción de la salud.