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Conductas argentinas: disminuyó el consumo de cigarrillos pero creció la ingestión excesiva de alcohol

Lo indicó un reciente informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), al hacer referencia a cómo estos factores de riesgo contribuyen al desarrollo de patologías con alta prevalencia en la población. También advirtió de la alimentación y el ejercicio físico

Los hábitos que se desarrollan a lo largo del ciclo vital y que son parte de la cotidianeidad de los individuos pueden contribuir a una vida más saludable o, por el contrario, posibilitar el desarrollo de distintas patologías crónicas y lesiones que afectan el desempeño personal y laboral.
En este sentido, el tabaco, la ingestión excesiva de alcohol, la alimentación inadecuada y la falta de ejercicio físico son hoy los principales factores de riesgo para que se presenten distintas enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT) que, junto con las lesiones por causas externas, integran las enfermedades no transmisibles (ENT), según precisaron los resultados definitivos de la 4° Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, efectuada en 2018, que difundió esta semana el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
Vale señalar en este punto que, entre 2005 y 2018, disminuyó en el país el consumo de cigarrillos, aunque se incrementó la ingestión excesiva episódica de bebidas alcohólicas (específicamente en los jóvenes), reveló el documento oficial.

En los apartados correspondientes a estas dos cuestiones se observó una curva descendente en el primer tipo de consumo, que pasó de una prevalencia de 29,7% en la población en el año 2005, a un promedio nacional de 22,2% durante el año pasado. En este sentido, seguramente las campañas antitabaco en lugares públicos, las imágenes que se dispusieron para los paquetes de cigarrillos y las disposiciones impositivas aplicadas en el transcurso de este tiempo fueron de importancia.
Por jurisdicciones, se pudo conocer que las que presentaron una menor prevalencia del consumo de cigarrillos que el promedio nacional en la última medición fueron la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (17,5%), Santiago del Estero (16,6%), Chaco (15,4%), Misiones (15,8%) y Corrientes (14,9%). En Córdoba se evidenció el porcentaje más alto (26,7%): una diferencia significativa respecto al total nacional (26,7%).
Por su parte, el consumo episódico excesivo de alcohol (CEEA) tuvo una curva ascendente en el tiempo, al pasar de una prevalencia de 10,1% (2005) a 13,3% (2018).
En relación con las edades, predominantemente este tipo de hábitos se presentó más en la población de jóvenes de 18 a 24 años (20,7%), mientras que la ingestión va descendiendo según se avanza en poblaciones de mayor edad.
En tanto, el informe también advirtió de la alimentación inadecuada y el ejercicio físico. Mientras la presencia de sobrepeso y obesidad pasó de 49% a 61,6% en 14 años, en cuanto al ejercicio los argentinos muestran un desempeño más positivo, ya que el porcentaje de encuestados que no reportó realizar ninguna actividad bajó de 54,7% en 2013 a 44,2% el año pasado.

Importancia
Según señaló el Indec, dentro de las ECNT se destacan las afecciones cardio y cerebrovasculares, el cáncer, la diabetes y las enfermedades respiratorias crónicas, las cuales a su vez constituyen una epidemia global.
El informe en cuestión aseguró que en el país “estas enfermedades son responsables de 73,4% de las muertes, de 52% de los años de vida perdidos por muerte prematura y de 76% de los años de vida ajustados por discapacidad, acompañando la tendencia mundial”. Específicamente, en 2015 las principales causas de muerte fueron las enfermedades del corazón (39,3%), seguidas por los tumores (25,6%), aunque precisa el informe que tales padecimientos “son prevenibles en gran medida”.
En este sentido, la prevención debe orientarse principalmente a reducir las conductas nocivas. Sobre este punto, el Indec focalizó en que los factores de riesgo “responden a comportamientos personales y sociales principalmente adquiridos en la infancia y en la adolescencia e influenciados por los entornos donde vivimos y por la alta disponibilidad y promoción de productos nocivos para la salud (tabaco, alcohol y alimentos y bebidas no saludables altos en azúcar, grasa y sal)”.

Vale aquí destacar la importancia del Estado, dado que “los cambios individuales a través de acciones de educación o concientización son importantes, pero no suficientes”, en tanto que “la estrategia más efectiva para prevenir las ECNT es la implementación de políticas poblacionales que regulen los entornos y los productos, a fin de proteger el derecho humano a la salud, con especial énfasis en proteger los derechos de los niños, niñas y adolescentes, y así facilitar la adopción de hábitos saludables”, señaló el documento oficial.

Otras problemáticas
Por otro lado, dentro de las ETN y entre las lesiones de causa externa, la salud mental también es de relevancia, dado que los siniestros viales, los suicidios y los homicidios han adquirido una mayor magnitud en los últimos años. Según las estadísticas, en Argentina, este tipo de afecciones representaron 5,4% de las muertes, según los datos de mortalidad correspondientes al año 2017.
En detalle, los fallecimientos ocasionados por accidentes de tránsito fueron los más frecuentes y representaron 23%; seguidos de suicidios y homicidios (17,5% y 9,4%, respectivamente). Estos últimos son la principal causa de deceso de las personas de 15 a 34 años.
“Al igual que lo que ocurre con las ECNT, (estas situaciones) son prevenibles y las medidas más efectivas son aquellas destinadas a modificar las conductas de los usuarios del sistema vial, creando entornos más seguros y controlando el uso de los elementos de seguridad y el consumo de alcohol al conducir, así como implementando políticas integrales para la prevención del suicidio y el homicidio”, concluyó el Indec.

SALUD GENERAL Y CALIDAD DE VIDA
Los cordobeses tienen una mejor autopercepción que el promedio del país

En uno de los capítulos del extenso informe del Indec se analizaron indicadores sobre salud general y calidad de vida. Según se detalló en el apartado metodológico, el primer indicador que se evaluó fue el porcentaje de personas que refirió que su salud general era regular o mala.
Los resultados indicaron que 20,9% de los encuestados manifestó un estado regular o malo, sin mostrar importantes variaciones respecto de la consulta anterior (21,2%).
En el detalle de las jurisdicciones, “se observó que CABA (13,2%), Córdoba (14,4%) y La Pampa (14,4%) tuvieron valores significativamente inferiores al promedio nacional”, precisó el Indec.
Al segmentar por distintos grupos poblacionales, el informe reveló que “en cuanto al sexo, las mujeres registraron una prevalencia mayor en comparación con los hombres (23,0% y 18,6%, respectivamente)”, mientras que “también se observaron variaciones por edad: los más jóvenes reportaron el menor valor (9,3%) y los adultos mayores el valor más alto (35,8%)”. Asimismo, “las personas con nivel educativo hasta primario incompleto refirieron en mayor medida que su salud general era mala o regular respecto a la de aquellos con mayor nivel de instrucción”.
Un dato alarmante es el porcentaje de personas que indicaron estar ansiosas o deprimidas respecto de la encuesta anterior: creció de 16,3% en 2013 a 18,4% en 2018.