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Condena en audiencia presencial por facilitar almacenamiento de drogas

El Tribunal Oral Criminal Federal Número 1 de Córdoba condenó a una mujer a tres años de prisión en suspenso, por facilitar un lugar para almacenamiento de estupefacientes.

La audiencia se celebró sólo con las partes. Previo al ingreso a la sala, se tomó la temperatura de los intervinientes, quienes mantuvieron una distancia permanente de más de dos metros y usaron barbijos. Además, se solicitó la desinfección de calzados en el acceso y la higienización de manos con alcohol en gel.

En el juicio participó la Fiscalía General Número 1, a cargo de Maximiliano Hairabedian.

La fecha de la audiencia se había pautado antes de que se estableciera el aislamiento social, preventivo y obligatorio. Luego, el tribunal acordó con la Fiscalía que se llevara a cabo de manera remota, a través de una videollamada, pero finalmente la jueza Carolina Prado hizo lugar al pedido de la defensa, que no contaba con los medios para utilizar ese recurso.

Así, la magistrada decidió que el debate se hiciera de manera presencial acatando estrictas medidas de seguridad sanitaria, conforme las recomendaciones de diversos especialistas.

No obstante, la lectura de los fundamentos de la sentencia se concretará por medios electrónicos.

Bárbara Almirón fue juzgada por el hallazgo de más de tres kilogramos de marihuana y cocaína en el techo de chapa de la casa donde vivía, durante el allanamiento ordenado por un juez de la Provincia en una causa por encubrimiento seguida a otra persona. La imputada declaró que al momento del procedimiento vivía con su pareja y que por necesidad económica aceptaron que un vecino acopiara drogas en su domicilio a cambio de 800 pesos.

Para la determinación del mínimo de la pena se tuvo en cuenta que la droga se encontró casualmente, ya que no hubo una pesquisa previa sobre la acusada. También se ponderó la situación de marginalidad en que vivía y su escaso acceso a la educación.

Al momento de los hechos, la acusada tenía 20 años y carecía de antecedentes. En la actualidad se gana la vida recolectando cartones en un carro tirado por caballos y está a cargo de sus hijos menores de edad, ya que su pareja, que trabajaba como repartidor, murió en un accidente de tránsito, a bordo de una moto.

La audiencia se celebró sólo con las partes. Previo al ingreso a la sala, se tomó la temperatura de los intervinientes, quienes mantuvieron una distancia permanente de más de dos metros y usaron barbijos. Además, se solicitó la desinfección de calzados en el acceso y la higienización de manos con alcohol en gel.

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