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Aunque no hay Covid-19 en las cárceles, se suman los pedidos de excarcelaciones

En el colectivo vulnerable alojado en penales federales hay 1.139 hombres, 122 mujeres y 19 transexuales. Padecen asma, diabetes; insuficiencias cardíaca y renal crónica; cáncer, VIH y hepatitis B y C en tratamiento, entre otras patologías

Ante el avance de la pandemia del coronavirus, la Cámara Federal de Casación Penal le ordenó a los tribunales inferiores analizar la posibilidad de otorgarles la prisión domiciliaria a los presos que integran grupos de riesgo.
En una acordada, Ángela Ledesma, Gustavo Hornos y Alejandro Slokar escribieron: “Se dispone que los órganos de la jurisdicción tomen razón y adopten los recaudos pertinentes en orden a los puntos 1 y 2 de la Recomendación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)”.
Cabe recordar que el primer apartado sugiere adoptar medidas para enfrentar el hacinamiento de las unidades de privación de la libertad, incluida la reevaluación de los casos de prisión preventiva, con el fin de identificar aquellos que pueden ser sustituidos por medidas alternativas, dando prioridad a las poblaciones con mayor riesgo de salud frente a un eventual contagio de Covid-19.
En tanto, el segundo arenga a evaluar de manera “prioritaria” la posibilidad de otorgar medidas alternativas, como libertad condicional o anticipada y arresto domiciliario a personas consideradas en el grupo de riesgo, como mayores, enfermas, embarazadas o con niños a su cargo y para quienes estén prontas a cumplir condenas.
Aún no hay casos positivos de coronavirus en las cárceles argentinas, pero las pésimas condiciones de alojamiento llevan a predecir que si hay un brote, será devastador.
Hace unos días, el Servicio Penitenciario Federal (SPF) les entregó a Casación y a los juzgadores un listado con los nombres de 1.280 presos vulnerables ante el virus. Muchos de ellos son condenados por delitos de lesa humanidad, con edades de entre 60 y más de 80 años.
En el colectivo de riego hay 1.139 hombres, 122 mujeres y 19 transexuales. Padecen asma, diabetes; insuficiencias cardíaca y renal crónica; cáncer, VIH y hepatitis B y C en tratamiento, entre otras patologías.
En el sistema penitenciario bonaerense más de 800 presos ya fueron excarcelados. El procurador general de la jurisdicción, Julio Conte Grand, precisó que las sentencias se dictaron para reducir el riesgo de propagación de la enfermedad.
En lo que va de la cuarentena, en la provincia de Buenos Aires se concretaron casi dos mil pedidos de prisiones domiciliarias y excarcelaciones y alrededor de 40 por ciento prosperó.
El resto se encuentra aún en análisis en los 19 departamentos judiciales que tiene esa provincia.

Urgencia

  • La semana pasada, Human Rights Watch (HRW) urgió a los gobiernos de Latinoamérica y el Caribe a reducir el hacinamiento en cárceles y centros de detención juveniles.
  • La organización de defensa de derechos humanos argumenta que la sobrepoblación genera situaciones perfectas para la expansión del Covid-19.
  •  “Un brote de coronavirus en las cárceles de América Latina generaría un enorme problema de salud pública que afectaría no solo a los reclusos, sino también al resto de la población”, sostuvo en un comunicado.
  •  José Miguel Vivanco, director para las Américas de HRW, estima que las autoridades deberían actuar de inmediato para evitar un “desastre” de salud “completamente previsible”.
  •  HRW recordó que a raíz de las condiciones de superpoblación carcelaria e insalubridad de los centros penales, en marzo presos de varias cárceles de Latinoamérica se amotinaron en reclamo de falta de protección contra el Covid-19.
  •  La organización remarcó que cientos de reclusos lograron fugarse, que hubo decenas de heridos y al menos 40 muertos en esas revueltas, en Colombia, Venezuela, Argentina, Perú y Brasil.
  •  Con base en esos datos, exigió que los Estados investiguen las circunstancias de todas esas muertes.
  • Asimismo, advirtió que dentro de los centros de detención, el coronavirus podía propagarse rápidamente e infectar a personal, contratistas, visitantes, abogados y reclusos que luego sean liberados y llevar la enfermedad a la población en general.
  • HRW reclama que se tomen medidas urgentes para evitar que la pandemia “corra como un reguero de pólvora por las cárceles de la región”.
  •  Aún no hay casos positivos de Covid-19 en las cárceles argentinas, pero las malas condiciones de alojamiento llevan a predecir que si hay un brote será devastador.