Los consumidores se entusiasman con la economía del compartir

Un informe indaga sobre una forma de consumo más inteligente que puede hacer explotar los modelos económicos y modificar el papel que se espera que las marcas deben desempeñar.

El 70 por ciento de las 10.574 personas encuestadas en todo el mundo creen que el “consumo excesivo” es una amenaza y está poniendo en riesgo a nuestro planeta así como a la sociedad. El dato surge de un informe sobre el consumo más inteligente realizado por la agencia de marketing y comunicación integral Havas Worldwide. Así, la mitad de los encuestados dice que podría vivir felizmente sin la mayoría de los artículos de su propiedad, y dos terceras partes hacen un esfuerzo específico por deshacerse de las posesiones que no necesitan, cuando menos una vez al año.

“Hemos entrado en una era en la que compartir todo, desde automóviles hasta casas vacacionales, libros de texto y mascotas, se ha vuelto socialmente aceptable entre quienes entienden que hemos agotado al planeta y a nosotros mismos con demasiadas cosas y responsabilidad”, asegura el informe Prosumer Report titulado “El nuevo consumidor y la economía de compartir”.

Algunos aspectos del estudio, destacan:
Que la gran mayoría de los consumidores encuestados cree que nuestros actuales modelos económicos no están funcionando y, sin embargo, la mayoría está convencido que los altos niveles de consumo son fundamentales para el crecimiento económico. Para aliviar su tensión sobre este tema, están reemplazando la culpa con el propósito, mediante la compra de productos que son más duraderos y sustentables, compartiendo, en lugar de comprar, y prestando más atención a los elementos humanos de las transacciones.

Promos Naranja

Esta forma emergente de pensamiento está impulsando un nuevo modelo económico que se centra en la comunidad y la colaboración, sobre la acumulación y la propiedad. El sesenta y cinco por ciento de los encuestados está de acuerdo: “Nuestra sociedad estaría mejor si las personas compartieran más y poseyeran menos”.

Los Millennials (nacidos entre los 80 y los 90) están adoptando transacciones entre pares y crowdfunding (financiamiento en masa o por suscripción), y más de un tercio ya pertenece a un servicio de uso compartido o espera integrarse a uno durante el próximo año.

Los habitantes de las ciudades serán más propensos a compartir un automóvil que comprarlo para el año 2050, predice más de un tercio de los encuestados, y la mayor parte de la producción de energía estará en manos de productores individuales.

A pesar de que los individuos están intercambiando bienes y servicios, hay un amplio margen para involucrar a la marca. A tres cuartas partes de los encuestados les gustaría ver que las marcas actúen como garantes de los productos que las personas venden en línea.

“Desde hace varios años, hemos rastreado el alejamiento del gasto innecesario y un movimiento hacia un enfoque más consciente con el consumo; sin embargo, lo que estamos viendo ahora es mucho más dinámico y práctico”, dice Andrew Benett, CEO mundial de Havas Worldwide y director de estrategia de Havas Creative Group. “La gente no sólo está eligiendo la marca A por encima de la marca B porque está hecho más cerca de casa o trata mejor a sus trabajadores. Están involucrándose en el ciclo de consumo, contribuyendo a su financiamiento o incluso a la creación de productos que quieren y en la reventa o el alquiler de sus posesiones que no sean necesarias”.

La opinión de los prosumers de Argentina
“Existe una paradoja: consumir más o consumir menos, pero bajar los niveles de consumo pareciera implicar cambios económicos y sociales. Sin embargo, la economía por acumulación está en decadencia y un modelo que se propone como alternativa es la economía colaborativa. Esta tendencia implica que las personas pueden obtener lo que necesitan de otras personas a través de distintas plataformas sociales. En Argentina, 60% de los prosumers piensan en el valor de reventa de un producto o servicio en el acto de compra; este hallazgo nos previene de un cambio en la conducta de las personas, que obliga a las marcas a repensar los negocios”, explica Federico Lamaison, CEO de Havas WW Argentina.

“La premisa de la economía compartida es que la gente puede obtener lo que necesita para vivir de otras personas. Actualmente, comprar, vender y compartir bienes, servicios, transporte, espacio físico y dinero se ve acelerado por la tecnología de geolocalización y plataformas de social media. Empezamos a ver que la gente está reclamando un sistema de intercambio más justo e inteligente que la mera transacción de dinero por productos. Lo que nos deja para reflexionar la economía compartida es que se puede construir un mundo mejor a través del consumo”, agregó Ezequiel Fritz, Brand Planner de Havas WW Argentina.