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Se evalúan alternativas ante posibles dificultades para importar gas de Bolivia

Según comunicó Ieasa, se analizan soluciones para suplir una posible falta, aunque todavía la provisión no se encuentra resentida, según se informó oficialmente

En el marco del golpe de Estado ocurrido en Bolivia y de la incertidumbre política y económica que existe en este momento en el país, la compañía Yacimientos Petrolíferos Fiscales de Bolivia (YPFB) envió esta semana una carta a la empresa Integración Energética Argentina SA (Ieasa), en la que se indica que -como consecuencia “de la creciente convulsión social que se está presentando”- la empresa está “impedida de cumplir sus obligaciones” respecto de la provisión de gas rumbo a Argentina.
Según se conoció y se replicó en diversos medios de comunicación, la empresa informó que un grupo de personas tomó las instalaciones de Campo Carrasco y de las estaciones de bombeo cercanas desde donde se envía el suministro hacia la Argentina.

En este sentido, YPFB argumentó que se trata de un “evento fuera de su control” y por ello reclamó la liberación del cumplimiento de sus obligaciones, tal como se establece en la cláusula 16 del acuerdo firmado entre los Estados, en la que se alude a eventualidades de “fuerza mayor/caso fortuito”.
La cuestión de resulta de importancia ya que en números, Bolivia entrega al país unos 10,5 millones de metros cúbicos de gas diarios, de acuerdo al convenio suscripto, lo que representa 10% de la demanda local.
Aunque según Ieasa la provisión todavía no ha sido afectada, ya se evalúan posibles alternativas ante un inminente corte. Así lo estableció un comunicado que la empresa argentina difundió ayer en su sitio web y a través de las redes sociales.

“A partir de los acontecimientos de público conocimiento ocurridos en Bolivia, el proveedor YPFB envió una carta en la noche de ayer (por el lunes) en la que se informa preventivamente una causal por fuerza mayor de posibles afectaciones en el suministro de gas natural”, detalló la misiva aunque destaca que por ahora “no se ha tenido ningún inconveniente en la importación”.
Además se detalló que el combustible que se llega desde el país hasta este fin de semana presidido por Evo Morales está destinado predominantemente a distribuidoras y generadoras del norte del país.

Opciones
No obstante la crítica situación que se presenta, la compañía nacional precisó que se cuenta “con un plan de contingencia elaborado para minimizar el impacto de una eventual disminución de los niveles de importación”.
En esta línea y según se conoció, el seguimiento de la situación se realiza de manera coordinada entre la Secretaría de Energía, Ieasa, el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) y la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa).
En detalle, la primera alternativa mencionada por la entidad es apelar a la reserva de GNL almacenada en la Terminal de Escobar (provincia de Buenos Aires), que está sin operación dada la alta disponibilidad de gas nacional en verano y preparada la regasificación del stock listo para ser inyectado ante cualquier situación.

“En los últimos años, uno de los objetivos de la gestión de ha sido optimizar la importación y disponibilidad de GNL, por lo que se realizaron mejoras continuas que permitieron llevar la capacidad máxima de inyección de la terminal de 17 millones de metros cúbicos día a 22,2 millones de metros cúbicos de valor máximo de operación”, indicó el comunicado con fecha de ayer y agregó que “este aumento de la capacidad máxima se logró en 2019 y se constató en la operación de los días más fríos del invierno pasado y nos coloca hoy con una capacidad de respuesta ante posibles contingencias”

“Dicha terminal puede ser recargada con compras de GNL en caso de presentarse una contingencia que tuviese larga duración en el tiempo”, precisó la compañía estatal.
La segunda alternativa es la importación de GNL por medio de la Terminal Mejillones, en la costa pacífica chilena, ya que “desde 2016 tiene la posibilidad de exportar gas natural a la Argentina mediante el gasoducto NorAndino, suministro que también puede ser un aporte frente a contingencias”.
En tanto, una tercera vía es recurrir a una mayor utilización del gas doméstico. “En estos momentos, contamos con capacidad ociosa de transporte desde el sur de nuestro país”, se afirmó.
Por otro lado, también se explicó que se puede recurrir a las reservas de stock de combustibles líquidos de reemplazo para la generación térmica.
Finalmente, se destacó el avance de las energías renovables en distintos puntos del territorio que permitieron disminuir el requerimiento general de combustible.

COMBUSTIBLES
El Gobierno nacional “descongela” los precios

El Gobierno nacional no prorrogará el plazo de 90 días dispuesto para el congelamiento de los precios del crudo y de los combustibles que fijó luego de las PASO, y las petroleras esperan aplicar los primeros incrementos a partir de hoy.
La disposición inicial que fijó el decreto 566/2019 del 15 de agosto había dispuesto congelar por 90 días los valores en surtidores a los valores vigentes al 9 de agosto, y aplicó un tipo de cambio de referencia de $45,19 por dólar y un precio de referencia de US$59 el barril.
En tanto, el 19 de septiembre pasado, el Gobierno flexibilizó la medida con un aumento de cuatro por ciento e hizo lo propio el 1 de noviembre con otro cinco por ciento de incrementos autorizados para amortiguar los futuros traslados a precios de las recientes variaciones del tipo de cambio, los precios del petróleo crudo, y los incrementos de los impuestos específicos y los biocombustibles regulados.
Dada la coyuntura actual, no se descarta que la primera suba se disponga de inmediato a la finalización del plazo de la medida.
Según se conoció, en todos los casos, las empresas evalúan que el piso de incremento de combustibles estará a partir de cinco por ciento. Al respecto, ayer a la tarde, la Federación de Empresarios de Combustibles de la República Argentina (Fecra) expresó que “la medida se volvió insostenible en una economía con dos dígitos de inflación y un abastecimiento que sigue siendo deficitario o restringido, especialmente en el canal de estaciones blancas”. En ese escenario, la entidad confió en “una vuelta a la normalidad de los precios de los combustibles en un clima de consenso de todos los protagonistas de la cadena productiva energética para no perjudicar al consumidor y a la actividad económica”.