Schiaretti y Llaryora por ahora no reestructurarán sus deudas en dólares

La Provincia debe pagar este año $25.323 millones entre capital e intereses, la mayoría nominado en dólares. El municipio afrontaba vencimientos por más de $1.000 millones, también la mayor parte en divisas. Sin embargo, parte ya se canceló en el primer trimestre. Los problemas de deuda llegarán en 2021 para el gobernador y en 2022 para la ciudad

A distancia. El gobernador apoyó la oferta nacional, pero por ahora no piensa en reformular el pasivo provincial

El Gobierno de Córdoba y la municipalidad local no analizan en lo inmediato reestructurar sus deudas al amparo de la negociación que hoy abrirá la Nación con pasivos bajo legislación extranjera por 66.328 millones de dólares.

La estrategia fue confirmada ayer a Comercio y Justicia por fuentes de ambas administraciones luego del anuncio del Gobierno nacional de la reestructuración de parte e sus pasivos.

Promos Naranja

Es que, a diferencia de la Nación, ni la Provincia ni la Municipalidad de Córdoba tienen por delante vencimientos de peso, al menos en el corto plazo.

Concretamente, de acuerdo a los datos oficiales informados oportunamente por el Ministerio de Finanzas, este año había vencimientos por 25.323,53 millones de pesos, entre capital e intereses. De ese monto, 21.890 millones de pesos eran pasivos en dólares traducidos a pesos a un tipo de cambio promedio de 67,1 pesos, conforme pautas macrofiscales del proyecto de Presupuesto 2020.

Sin embargo, parte de ese pasivo ya se canceló. Concretamente, en el primer trimestre hubo vencimientos de títulos de deuda nominados en dólares y emitidos en el mercado externo.

El remanente es manejable incluso en este contexto de fortísima crisis que afecta los ingresos de la Provincia y que en las últimas horas obligó a emitir bonos por 9 mil millones de pesos para pagar deudas con proveedores y contratistas.

En rigor, hay un análisis costo beneficio. Es que en principio, reestructurar hoy no sólo no sumaría en el cortísimo plazo sino que incluso complicaría la estrategia financiera iniciada hace ya tiempo por la Provincia para obtener crédito de organismos multilaterales y fondos de inversión, por ejemplo, kuwaities, para solventar la poca obra pública que sigue en marcha.

Con todo, el margen del gobernador Juan Schiaretti por delante es acotado.

Es que en 2021, esto es el año próximo, la Provincia debe afrontar el vencimiento de capital por 725 millones de dólares del Título Internacional al 7,125% con vencimiento en 2021.

Ese bono emitido bajo legislación de Nueva York pero inscripto en Luxemburgo es hoy la principal preocupación de Schiaretti. 

Está claro que aún en una situación de estabilidad económica e ingresos en positivo, el pago de ese título hubiese exigido la emisión de otro bono para poder reunir los fondos para poder cancelar el primero.

Hoy, esa alternativa es absolutamente impensable. Con todo, desde el Ejecutivo prefieren esperar para tomar decisiones. A decir verdad, las preocupaciones hoy son mucho más urgentes que pensar en aquel vencimiento, por ejemplo el pago de sueldos y jubilaciones.

Por lo demás, y según los datos oficiales que informa la Provincia en su web, de los 166.795,07 millones de pesos de deuda que informaba el Gobierno al 29 de febrero pasado, 87.686,6 millones de pesos corresponde a deuda de corto plazo, esto es con vencimiento en los próximos cinco años. Ese pasivo sería el más acuciante por reformular, llegado el caso.

Por lo demás, el Gobierno provincial, al igual que el resto de los distritos federales, ya hicieron saber al Gobierno nacional el reclamo para refinanciar las deudas que mantienen con la administración de Alberto Fernández.

En el caso de Córdoba son 3.781 millones de pesos. No obstante, ese es el stock de deuda, no lo que debe pagarse este año. Como fuere, una renegociación de ese pasivo sumaría en una instancia de estrechez como la actual.

Según el proyecto de Presupuesto aprobado oportunamente, la Provincia estimaba un resultado financiero consolidado para este año de 32.215 millones de pesos negativo, principalmente por la ejecución de obra pública prevista y, según la argumentación oficial, para la “atención a los sectores más vulnerables de la sociedad mediante distintos programas de asistencia social”.

El resultado deficitario del consolidado de la Administración Pública No Financiera (APNF) se cubriría con deuda. “Se presupuesta uso del crédito por un monto total de 90.843 millones de pesos, de los cuales casi 6.600 millones de pesos corresponden a emisión de Letras del Tesoro de Administración Central y el equivalente a 725 millones de pesos para destinar a un eventual rescate de Boncor. De esta manera, el uso del crédito en Agencia Córdoba Inversión y Financiamiento (ACIF) se destinará a financiar parcialmente el plan de inversiones de la Provincia como asimismo a un eventual rescate de deuda, en caso de que las condiciones financieras sean convenientes. Además, se presupuestan 14.198 millones de pesos de endeudamiento transitorio de la Caja de Jubilaciones provincial con la Administración Central y el endeudamiento de la ACIF por un total de 69.955 millones de pesos”. Ningún instrumento se utilizó hasta ahora. No hay mercado para apelar a ninguna herramienta.

Llaryora

Por el lado de la administración de Martín Llaryora el frente parece mucho más despejado. Este año tenía vencimientos por poco más de mil millones de pesos. Sin embargo, de ese monto ya se pagó la mayoría.

Por lo pronto, se cancelaron Letras del Tesoro emitidas durante la gestión de Ramón Mestre y cuyo vencimiento operaba entre febrero y marzo pasados.

En tanto, el 29 de marzo pasado, se pagaron 5,9 millones de dólares de un nuevo servicio de intereses del bono por 150 millones de dólares emitido también por Mestre. Es un instrumento también emitido bajo legislación extranjera.

Ese título exigirá un pago similar el 29 de septiembre próximo. En tanto, los pagos de capital recién operarán en 2022, 2023 y 2024.

En ese marco, los problemas en todo caso recién se producirían dentro de dos años, una eternidad en esta instancia.

El intendente ya anticipó que la idea es renegociar los términos de ese bono. Sin embargo, descartó entrar en default. El pago de septiembre se concretará en tiempo y forma, salvo alguna eventualidad que a esta altura no puede descartarse.

Finalmente, la comuna deberá cancelar el próximo 2 de julio la primera serie de Letras que emitió la actual administración a fines de marzo pasado por 466 millones de pesos. Deberá cancelar capital más el interés que convalidó, esto es tasa Badlar más siete puntos porcentuales.

El programa de Letras del Tesoro de la comuna aprobado por el Concejo Deliberante, prevé una emisión de hasta 2 mil millones de pesos este año.

Apoyo de Schiaretti

El gobernador Juan Schiaretti avaló la estrategia del Gobierno nacional de reestructurar la deuda bajo legislación extranjera. “Apoyo la oferta del gobierno nacional a los acreedores de la deuda externa del país porque es una oferta responsable y sostenible en el tiempo ya que está acorde a la verdadera capacidad de pago de nuestra Argentina”, señaló vía Twitter. El mandatario participó por teleconferencia de la presentación del presidente Alberto Fernández. En su reemplazo, envío al vicegobernador Manuel Calvo.