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“No somos optimistas de que vayan a llover dólares”

Eduardo Fernández, titular de Apyme, se refirió así a las supuestas ventajas que traería el próximo arreglo con los fondos buitres. Alertó sobre las consecuencias históricas del endeudamiento externo y aseguró que éste es un mal momento.

Eduardo Fernández es empresario pyme cordobés y, desde siempre, defensor del sector que nuclea a los micro, pequeños y medianos titulares de firmas y dadores de empleo. Tanto es así que lleva años al frente de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme).

En diálogo con Comercio y Justicia, y en medio del debate sobre el pago a los bonistas, levanta bandera alertando sobre las consecuencias históricas del endeudamiento externo y advierte de que, en el corto plazo, las expectativas son muy poco alentadoras.

-¿Qué impacto puede generar en la economía doméstica de las pymes argentinas el arreglo con los buitres?
-Tenemos la experiencia de que volver al endeudamiento internacional, y de este modo, significa que vengan a la par recetas económicas que determinan que para regular la economía hace falta desalentar el consumo. Ese desaliento se puede hacer por varias vías, una es la que se está aplicando ahora, al sacar circulante del sistema económico con un encarecimiento de las tasas. Nosotros no consideramos a esto una medida antinflacionaria, porque lo que se está diciendo es que no crezcamos. Incluso en el mensaje presidencial no se habló de crecimiento económico, ni de industria ni de pymes, y me parece que todo eso está condicionado por la supuesta necesidad de pactar con los buitres. Y cómo será el condicionamiento, que obligan a uno de los poderes del Estado con representación popular, como es el Parlamento, a derogar leyes soberanas. Esto, al pequeño empresario que tiene un poco de memoria, lo hace recordar lo que pasó cuando nos endeudamos y el Banco Central estaba para administrar solamente el cambio y dejar liberado a la banca el manejo de los ahorros argentinos.

-¿No ve posible que las pymes se beneficien si llegan inversiones?
-El ministro de Economía ha dicho que las inversiones no van a llegar todas juntas y en malón y, en caso de que llegaran, para que nos toque a los pequeños empresarios tenemos que pensar que estamos hablando de un efecto derrame. Nosotros vivimos del mercado interno y hoy está seriamente afectados el poder adquisitivo de ese mercado. Nosotros no creemos que la necesidad del financiamiento externo, que nadie la niega, tenga que estar atada a recetas recesivas. Sin embargo, se está buscando combatir la evasión pero con planes no adecuados a las pymes por los costos impositivos; no se hacen observaciones a provincias y municipios que aumentaron la presión impositiva; no se está pensando en obras para el sector energético sino que esperan recrear ahorros con base en los aumentos tarifarios; todo eso, sumado a los costos logísticos y financieros, deterioran la rentabilidad de las pymes porque tienen un mercado inelástico, es decir, no fija precios sino que se mueve en el mercado de competencia. Somos la mortadela del sándwich. Creemos que hay otras formas de volver al crecimiento y volver al mundo.

-¿Han pensado en retomar el Observatorio de precios que elaboraban sobre las materias primas e insumos?
-Sí, vamos a encomendarle a las delegaciones de Apyme y a otras entidades empresariales no sólo el relevamiento de los costos de los insumos sino también de la actividad, ya que faltan índices de seguimiento de la actividad productiva y del empleo, lo que deja entrever la ausencia del Estado. Queremos seguir aportando al trabajo de Argentina pero, si no hay condiciones, lamentablemente dentro de poco vamos a sumarnos a los expulsores de trabajadores.

-¿Visualizan una recesión económica en el corto plazo?
-Tenemos información de que en algunos rubros las ventas han caído hasta 30%. Es muy grave. Los primeros días de marzo, algunas industrias que se manejan con planificación y asistencia por ser proveedoras, deben hacer el plan de gestión y trabajo. Y ahí no se está viendo un plan muy optimista. El sector metalmecánico, el de la madera y otros, nos hacen ver que estamos pasando un momento difícil que ha afectado el capital de trabajo de las pymes. La falta de un proyecto estratégico de hacia dónde va el país en materia productiva no generan en el empresario ánimo de inversión. No somos optimistas de que vayan a llover dólares graciosamente, por lo tanto se está planificando con preocupación y mucho cuidado.