Moody’s profundiza proyección de contracción hasta 3,8% este año y más desempleo para 2020

La agencia de calificación de riesgo hizo hincapié en la incidencia que tiene la disminución del consumo en el PBI y analizó que en un contexto de la alta inflación y menor empleo, “la capacidad de los consumidores para sacar a la economía de la recesión será limitada

Luego de que en la jornada del martes, el Fondo Monetario Internacional (FMI) proyectó para Argentina una caída de 3,1% en el Producto Bruto Interno (PBI), una inflación de 57,3% y una tasa de desempleo de 10,6% al finalizar este año, ayer la agencia global de calificación de riesgo Moody’s redobló la apuesta y elevó su estimación de contracción en el nivel de actividad hasta 3,8% para este año y 2,5% para 2020.
“El debilitamiento del peso y una buena cosecha aumentaron las exportaciones del país en la primera mitad de 2019. Los argentinos redujeron el gasto considerablemente, profundizando el malestar económico que comenzó con la crisis financiera de mediados de 2018”, afirmó Gersan Zurita, vicepresidente senior de Moody’s.
“Pero todo esto no fue suficiente para compensar la disminución del consumo. Tras la contracción de 1,7% en 2018, es probable que el PBI total disminuya 3,8% en 2019 y 2,5% en 2020, marcando tres años consecutivos de recesión”, agregó.
En un contexto de la alta inflación, que continuará limitando el poder adquisitivo de los consumidores argentinos (ver página 3A), y de disminución de las perspectivas de empleo, la capacidad de los consumidores para sacar la economía de la recesión será limitada, analizaron desde la calificadora.

“Los consumidores contribuyen con la mayor parte del PBI total de Argentina y participan en el ciclo de crecimiento de la economía desde la recuperación hasta la recesión. El consumo se verá afectado en 2020 en línea con la recesión económica y el deterioro de la confianza del consumidor debido a la incertidumbre política y la crisis financiera”, señaló la consultora en su informe Investors Service, publicado ayer.
Así, Moody’s señaló sin arriesgar cifras, que el desempleo probablemente seguirá aumentando en 2020, lo que agrega un significativo nerviosismo a los trabajadores del sector privado. Y destacó que las expectativas de “inflación a la deriva”, combinadas con la incertidumbre política, elevan el costo del crédito a niveles “inalcanzables” para la mayoría de los consumidores.
“Las deficientes condiciones operativas debilitarán aún más la capacidad de los consumidores para pagar sus créditos. Sin embargo, el uso de deducciones directas a los salarios y estándares de suscripción más estrictos en los bancos limitará la caída sistémica asociada con préstamos vencidos”, advirtió la agencia estadounidense.
Como se mencionó al comienzo, el FMI también proyectó para la economía argentina una inflación de 57,3% para este año y de 39,2% para 2020. Según el organismo internacional, la caída de la economía argentina podría comenzar a revertirse recién hacia fines del año que viene y mostrar cifras positivas en 2021. Mientras tanto, proyecta un desempleo de 10,6% para 2019 y una mejora a 10,1% para el año que viene.

Ieral: hay que recuperar el consumo poniendo freno a la inflación

Promos Naranja

El Instituto de Estudios Económicos sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral), consideró que en lugar de imaginar distintas alquimias para salir de la recesión poniendo plata en el bolsillo de la gente, “hay que proponerse recuperar el consumo por el freno a la inflación, que tendría mayor impacto y, sobre todo, sería sustentable”.
La institución que depende de la Fundación Mediterránea, añadió en su informe que “la escalada de precios es un ladrón de billeteras al que hay que atrapar”.
Señaló además que la otra vertiente para comenzar a reactivar el nivel de actividad es el de “revertir la fuga de capitales, para que los ahorros fluyan hacia el sistema financiero y el mercado de capitales local”.
Asimismo, el vicepresidente del Ieral, Jorge Vasconcelos, advirtió que “Argentina se ha empobrecido en forma significativa en los últimos ocho años, y esto tiene que estar presente en los debates del pacto social”. Para el economista, uno de los riesgos que asoma de cara al 10 de diciembre es que se intente cubrir la brecha presupuestaria sólo con más recaudación, incluido el impuesto inflacionario, o que se asuma que habrá de ser resuelta naturalmente a través del crecimiento.
“Dada la magnitud de la presión tributaria, hay muy poco margen en este plano, y abusar de este instrumento implicaría desalentar la producción y /o el ahorro. Tampoco se puede exprimir el impuesto inflacionario en medio de la huida del peso, que ya está ocurriendo”, remarcó Vasconcelos en su análisis.

Dólar

El dólar subió ayer 10 centavos en las entidades y cerró a $60,53 promedio, en una jornada en la cual la presencia del Banco Central fijó límites a su cotización. Mientras, en el sector mayorista la divisa subió siete centavos y finalizó a $58,34.

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El Banco Central convalidó ayer una baja marginal en la tasa de política monetaria, respecto del cierre de la jornada anterior, al finalizar en 68,002%. El total adjudicado fue de $238.895 millones sobre vencimientos por $256.406 millones. Se generó una expansión de liquidez
de $17.511 millones.