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Llaryora ya paga deudas de Mestre a 180 días y acota gastos por baja de 8,1% en ingresos

Sólo por redeterminación de precios por contratos de obras y servicios hay reclamos por más de $900 millones. Ya hubo acuerdo con empresas a cargo de espacios verdes y racionamiento en cocido. Mientras negocia sueldos con el Suoem, los números de la recaudación no acompañan. Esperan impacto de la fuerte suba de tributos para febrero

 

Por Alfredo Flury 
aflury@comercioyjusticia.info

 

La deuda que la Municipalidad de Córdoba debe afrontar por diferentes conceptos ya supera los 4 mil millones de pesos, cifra que aún se encuentra en proceso de verificación y que podría ser todavía superior a medida que ingresan nuevos expedientes de reclamos de contratistas y proveedores.

El pasivo no incluye los compromisos financieros por colocación de Letras y otros títulos. Sólo por ese frente, en febrero, la comuna debe pagar el vencimiento de una Letra por 350 millones de pesos más el correspondiente interés, además de un nuevo servicio de intereses del bono en dólares, en este caso por 6 millones de dólares.

En ese marco, el municipio comenzó a cancelar parte de los pasivos verificados, en algunos casos a plazo con cheques a 180 días.

Los datos a los que tuvo acceso Comercio y Justicia forman parte del trabajo de verificación de deudas que el intendente Martín Llaryora fijó como uno de los ejes originales de su gestión, de cara al ordenamiento de las cuentas públicas y como parte de una estrategia para afrontar un resultado financiero deficitario producto de ingresos que no alcanzan a cubrir los gastos de la comuna.

De hecho, los primeros números de la recaudación de la nueva gestión no son precisamente alentadores.

Según datos a los que accedió este medio, sólo los ingresos propios mostraron en enero una caída de 8,1 por ciento en términos reales.

Claro que esos números aún no muestran el impacto de la suba de tasas que en algunos casos vinculados al Inmobiliario superó largamente el 53 por ciento de aumento esgrimido por el municipio a la hora de justificar la nueva Ordenanza Tarifaria Anual (OTA).

Esos incrementos redundarían en una clara mejora de los ingresos en febrero.

Verifican deudas

El proceso de verificación de pasivos sigue activo y por ahora desde la comuna prefieren evitar arriesgar un número final.

De hecho, no hay plazo límite para que los eventuales acreedores presenten sus reclamos.

Sin embargo, un primer corte estimado ya muestra deudas por más de 4 mil millones de pesos.

Esa cifra incluye unos 900 millones de pesos de redeterminaciones de precios de contratos de obras y prestación de servicios, además de 800 millones de pesos con AFIP y otros 950 millones de pesos de cheques impagos. A esos montos hay que sumarle al menos 1.300 millones de pesos en concepto de deuda flotante, esto es prestaciones devengadas pero sin orden de pago.

No obstante, todos los números aún son provisorios y aún lejos de ser los definitivos, aseguran en el Palacio 6 de Julio.

Como fuere, ya se avanzó en el proceso de verificación y pago de algunas de las deudas que quedaron de la gestión de Ramón Mestre. 

Es el caso de pagos por 60 millones de pesos a las empresas que prestan el servicio de mantenimiento de espacios verdes. Además, con esas prestatarias se acordó extender los vínculos por 90 días con un nuevo valor de los contratos pero sin cláusula de redeterminación, plazo en el cual se decidirá una eventual nueva licitación.

También se canceló la deuda por igual monto por el servicio de racionamiento en cocido que se presta en escuelas y hospitales.

En paralelo, ya hubo conversaciones con contratistas de obra pública con los que se sigue dialogando, mientras acercan la documentación que certifique las eventuales acreencias.

Por ahora, los pagos ofrecidos por la comuna son con cheques a 180 días.

En principio no se analiza otra alternativa, esto es un bono a plazo y con devengamiento de intereses, salvo que aparezca alguna acreencia que por su magnitud lo amerite.

Ingresos en rojo

El control del gasto que incluye precisamente la estrategia para cancelar deudas pendientes, es clave en un contexto en el que los ingresos crecen por debajo de las erogaciones.

Esa dinámica quedó reflejada ya en la última ejecución presupuestaria informada previo a dejar el cargo por el ex intendente Mestre. Entonces, al primer semestre de 2019, los ingresos crecían 10 puntos porcentuales por debajo del gasto.

En ese marco, será clave el cierre del acuerdo paritaria con el Suoem, en plena etapa de negociación.

El acuerdo anterior venció el 31 de enero pasado e incluía el pago de aumentos con cláusula gatillo bimestral ajustada por inflación, que en los últimos dos meses se convirtió en mensual.

De hecho, esta semana, la comuna pagará los salarios de enero con un aumento de casi 4 por ciento para completar así la paritaria 2019.

El acuerdo que se alcance con el gremio es clave toda vez que el gasto salarial representa cerca del 60 por ciento del total de erogaciones de la comuna.

Mientras, los ingresos por ahora están lejos de acompañar la crítica coyuntura.

De acuerdo a números provisorios a los que accedió Comercio y Justicia, la recaudación propia del municipio en enero fue 8,1 por ciento inferior en términos reales a la relevada en igual mes del año pasado.

No trascendieron datos de la coparticipación recibida. Sin embargo, también resultó negativa a valores constantes, en línea con los datos de recaudación provincial y de coparticipación nacional que recibió el Gobierno de Juan Schiaretti.

Ahora todas las fichas están puestas en los datos de febrero.

Es que será recién en ese mes cuando impacten los aumentos en los diferentes tributos habilitados por los cambios en la tarifaria votados por el Concejo Deliberante sobre el cierre del año pasado.

Las subas llegarán no sólo por el Inmobiliario y el Automotor, incrementos que comenzaron a llegar con los cedulones digitales en las últimas horas y que ya generaron reacciones adversas por las fortísimas alzas registradas.

Los principales aportes por su participación relativa sobre el total de ingresos, llegarán a travé de la tasa de Comercio e Industria. Allí hubo un fuerte incremento de alícuotas sobre sectores de altos aportes como el financiero, por ejemplo.

Todo ese combo debería redundar en un importante repunte de la recaudación, estiman desde la comuna.

Los funcionarios descreen que las críticas por los aumentos de tasas a los frentistas vayan a generar un crecimiento de la morosidad, a tenor de que los cedulones llegarán en un momento de fuerte crisis económica general.

 

Plan de pagos

En tanto, en las últimas horas quedó formalmente habilitado el plan de facilidades de pago para deudores del Inmobiliario y de Comercio e Industria. El régimen que estará abierto hasta marzo inclusive, sólo incluye a los deudores de inmuebles de categorías tres y cuatro. En el caso de categoría tres, los ubicados en zonas 1 y 2.

En tanto, para Comercio e Industria, sólo para los monotributistas municipales categorías A y B.

Esas deudas 2019 y anteriores, podrán cancelarse hasta en 60 cuotas. Se cobrará sólo el capital histórico y no habrá interés por financiación.

Quienes adhieran, no tendrán incremento en ese tributo para el año en curso.

Guzmán adelantó que Argentina pedirá reestructurar la deuda con el Club de París

El ministro de Economía, Martín Guzmán, adelantó ayer que Argentina pedirá reestructurar parte de la deuda con el Club de París, ya que paga tasas “insostenibles” que a su criterio son incompatibles con las reglas de la arquitectura financiera internacional.

En el seminario sobre “Nuevas formas de fraternidad solidaria de inclusión, integración e innovación (I+I+I)”, que se realizó en el Vaticano ante personalidades de las finanzas mundiales y organismos multilaterales, Guzmán expresó que “un acercamiento constructivo con el FMI no es suficiente; el Club de París es un problema que hay que abordar”.

“Una tasa de 9% que pagará Argentina en 2020 y 2021 no es sostenible y es una muy mala ancla para el resto de la reestructuración de la deuda, y no es ‘pari passu’ (igualdad de condiciones) con el resto” de los acreedores, según las normas de la actual arquitectura financiera internacional, añadió.

Guzmán añadió: “Entendemos las complejidades del Club de París y necesitamos cooperación en este sentido”.