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La recaudación de Córdoba cayó 13,8%; pronostican aún peor escenario que en 2002

Alcanzó en marzo a $20.122 millones, 27% más que un año atrás pero muy por debajo de la inflación. La caída fue similar entre ingresos propios y envíos nacionales. Hubo una baja en todos los impuestos. Este mes, el quebranto será todavía mayor porque la cuarentena pagará de lleno. Sólo el mes pasado, se “perdieron” $3 mil millones, un tercio de una nómina salarial líquida

Los ingresos corrientes de la Provincia alcanzaron en marzo pasado a 20.122 millones de pesos, 27 por ciento mayores respecto a un año atrás aunque 14 por ciento menores en términos reales.

En tanto, si la comparación se realiza con marzo de 2018, esto es previo al inicio de la crisis económica tras la devaluación de entonces, la baja a valores constantes llega a 26,4 por ciento.

Así, bajo esa mirada, la recaudación perdió un cuarto de su poder adquisitivo en los últimos dos años. 

Traducido en cifras, si la recaudación hubiese evolucionado en línea con la inflación, sólo en marzo se perdieron 3.224 millones de pesos. En tanto, si se hubiese mantenido constante desde marzo de 2018, previo a la crisis por la devaluación, la Provincia debió haber recaudado 7.200 millones de pesos extra, sólo el mes pasado.

Claro que son todos números teóricos. Sin embargo, hay datos reales respecto a lo que el Gobierno provincial esperaba y lo que finalmente ocurrió. Concretamente, previo al parate por el coronavirus, la Provincia esperaba una caída real de sólo 0,6 por ciento en la recaudación de marzo. Así, de haberse cumplido esa proyección hecha hace apenas 45 días atrás, deberían haber ingresado 2.944 millones de pesos extra.

Para tener una dimensión, esa cifra representa un tercio de una nómina salarial líquida mensual para todos los agentes públicos.

El panorama es decididamente malo y podría ser todavía peor, al menos desde las perspectivas del Ministerio de Finanzas de la Provincia. 

Es que en abril comenzará a golpear la baja de ingresos que, por su naturaleza, tienen una dinámica que no copia en tiempo real a la crisis.

Concretamente, en los impuestos ligados a la actividad económica como Ingresos Brutos e IVA, existe un desfasaje de entre 15 y 30 días entre las decisiones económicas de las empresas y la recaudación tributaria (porque casi el 70 por ciento del impuesto se anticipa con retenciones y percepciones y el resto se paga a mes vencido). 

Así, abril será clave y también mayo si es que el parate se mantiene aún más allá de Semana Santa.

En cuanto al escenario futuro, la cartera económica indicó que “desde el año 2002 las finanzas provinciales no sufrían una pérdida de ingresos tan abrupta en términos reales”.

Efectivamente, según detalló, “en plena crisis nacional a inicios del siglo, la recaudación total cayó 28 por ciento frente a 2001. En el acumulado enero-marzo 2020 frente al mismo período de 2019 la recaudación en términos reales cayó 7,6 por ciento, con el agravante de que la comparación se hace con un período donde los recursos fiscales de la Provincia ya mostraban niveles de crisis. Haciendo la comparación con igual período de 2018 la caída asciende a 20, por ciento para el primer trimestre de 2020”.

El Gobierno espera que la crisis mundial desatada por la pandemia “profundice las pérdidas de ingresos fiscales a lo largo del año 2020”, cuando las medidas de aislamiento social dispuestas impacten de lleno sobre la recaudación de los impuestos ligados al ciclo económico. 

“Esto ubicaría la situación del bienio 2019-2020 en un nivel que podría incluso superar la caída registrada en 2002”, concluyó Finanzas en su duro diagnóstico.

Los datos de marzo

En el tercer mes del año, 83 por ciento de la recaudación estuvo conformada por impuestos nacionales y provinciales ligados a la actividad económica (IVA, Ganancias, Ingresos Brutos y Sellos), dato que lleva a que las finanzas de la Provincia de Córdoba varíen en función de los shocks económicos y las crisis nacionales con una alta correlación. 

En tanto, al analizar los desvíos entre recaudación proyectada y efectiva para marzo, se observan diferencias según el origen de los recursos. 

Los recursos propios reaccionaron con mayor rapidez y severidad frente a la crisis que los recursos de origen nacional, con desvíos del 17 por ciento negativo en los provinciales (1.814 millones de pesos menos) y de 9 por ciento en los nacionales (1.129 millones de pesos por debajo), siempre en relación a la inflación.

Esa diferencia, consideró el informe, se debe a la mayor incidencia que tienen los impuestos patrimoniales dentro de los recursos provinciales, “ya que es inmediato el impacto de una conducta retractiva del contribuyente frente a las arcas provinciales cuando los ingresos de las familias se ven afectados por shocks de gran importancia como el presente”. 

Concretamente, en el impuesto Inmobiliario se recaudó 57 por ciento menos de lo proyectado (933 millones de pesos menos) y en el impuesto Automotor 50 por ciento menos (249 millones de pesos debajo de la estimación original).

En cuanto a los números de marzo, los ingresos provinciales crecieron 26,4 por ciento que, a valores constantes, implicó una baja de 14,3 por ciento.

En tanto, los giros nacionales aumentaron 27,6 por ciento nominal y cayeron 13,4 por ciento en términos reales.

Dentro de los recursos propios, Ingresos Brutos representó en marzo el 64% de la recaudación propia total de la Provincia. 

Ese tributo aumentó 37,9 por ciento nominal pero 6,4 por ciento abajo a valores constantes.

Esa evolución es similar a la observada en los últimos seis meses, con variaciones nominales del 39 por ciento, pero inferior a las observadas en enero y febrero de 2020, del orden del 45 y 50 por ciento nominales, respectivamente.  

En el caso de los impuestos patrimoniales, se observó una variación nominal interanual del 0,5 por ciento -es decir prácticamente la misma recaudación nominal que en marzo de 2019- lo que implica una caída real de 31,8 por ciento. Fue llamativa la diferencia entre el Inmobiliario y el Automotor. El primero cayó 43 por ciento en términos reales mientras que el Automotor aumentó 4 por ciento.

El impuesto de Sellos mostró una variación interanual del 44,8 por ciento, apenas por debajo de la inflación.

En relación a los giros nacionales, rozaron los 11 mil millones de pesos en marzo, tal como lo adelantara el lunes pasado este medio.

La performance de los recursos de origen nacional se explicó principalmente por la evolución del impuesto al Valor Agregado (IVA) y a las Ganancias, que en conjunto representaron el 91 por ciento del total de recursos nacionales de marzo.  

El IVA presentó un crecimiento interanual de 28,4 por ciento en términos nominales, que en términos reales implicó una caída de 12,9 por ciento. Ese tributo mostró por ahora sólo parte del impacto de la crisis y de las medidas de aislamiento social, que paralizan al consumo privado. No obstante, por la dinámica de la liquidación y pago del IVA, se espera que el impacto de la cuarentena se acentúe en meses subsiguientes.  

Por su parte, en marzo, los ingresos por impuesto a las Ganancias registraron una variación interanual de 27,4 por ciento en términos nominales y una caída de 13,5 por ciento a valores constantes.

Por el Fondo de Compensación creado por el Consenso Fiscal, ingresaron 132 millones de pesos mientras que por el Bono Nación Consenso Fiscal, se recaudaron 115 millones de pesos.

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Llaryora también acusa baja de ingresos

El intendente de la ciudad de Córdoba, Martín Llaryora, confirmó que la recaudación de la comuna “se desmoronó” en marzo, en línea con los datos de Nación y de la Provincia de Córdoba.

“Los ingresos que tenemos de acuerdo con los últimos datos de esta semana nos demuestran que se han derrumbado por esta situación. Está claro que la prioridad es la salud y la economía la veremos más adelante”, dijo el mandatario en diálogo con Radio Mitre.

“Las municipalidades somos el último orejón del tarro en esta situación, por lo que una vez que podamos superar lo que está pasando urge por parte de quien maneja la economía (por el Gobierno nacional) tomar medidas inmediatas en auxilio de los sectores más afectados por esta crisis”, remarcó Llaryora. 

Por lo demás, el intendente descartó en principio la posibilidad de asistir a las empresas de transporte urbano luego de la advertencia de que no podrán pagar los sueldos.

“Hoy la prioridad es la salud, y entendemos la situación de pymes de transporte pero hay decisiones que ya no dependen de nosotros sino de aquellos que manejan la economía a nivel nacional”. Reiteró.

La situación económico financiera de la Municipalidad de Córdoba es compleja, al igual que la del resto de los distritos del país.

El intendente dijo el martes pasado que también recortará salarios aunque sólo en la planta política y no entre los empleados tanto permanentes como contratados, a diferencia del gobernador Juan Schiaretti.

Con todo, trabaja alternativas para afrontar la falta de liquidez. Por lo pronto, ya emitió una Letra del Tesoro por la que recaudó 466 millones de pesos. Además, prepara la emisión de títulos con los que pagará a quienes certificaron deudas generadas durante la gestión de Ramón Mestre.