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“La economía que viene”, en la voz de quienes mueven el consumo y la reactivación

Entre otros, Lucas Salim advirtió una reciente reactivación del mercado de la construcción gracias a los tenedores de dólares; Ercole Felippa abogó por el tratamiento del costo salarial y el enfoque sistémico de la competitividad en la industria, mientras que Humberto Spacessi (Apyme) y Cecilia Perez Contreras (Fedecom) coincidieron en la necesidad de recuperar el poder del salario real para mejorar ventas

Por Laura Pantoja – lpantoja@comercioyjusticia.info

En el marco de la Jornada de Actualización y Networking que Comercio y Justicia llevó a cabo ayer con motivo de su 80º aniversario, se desarolló una mesa sectorial, en la que representantes cordobeses de la producción industrial, el comercio y la construcción se hicieron presentes para hablar sobre “la economía que viene.”
Bajo la moderación de nuestro periodista especializado Alfredo Flury, el panel vertió visiones y posturas de cada uno de los sectores, referenciados en este caso por Lucas Salim, presidente de Grupo Proaco y vicepresidente de la Cámara de Desarrollistas Urbanos de Córdoba (Ceduc); Ercole Felippa, presidente de Manfrey; Fabio Grigorjev, miembro de la junta directiva del Córdoba Cluster Technology y miembro de la Cámara de Industrias Informáticas, Electrónicas y de Comunicaciones del Centro de Argentina ( Ciecca); Humberto Spacessi, titular de Apyme Córdoba y Cecilia Pérez Contreras, secretaria de la Comisión Directiva de la Federación Comercial de Córdoba (Fedecom)
Consultado acerca de la situación actual de cada sector, Salim advirtió de que hay una gran diferencia entre el sector inmobiliario y el desarrollista, puesto que el primero tiene una consideración sustancial en cuanto a que la “percepción del valor de los terrenos y de los departamentos para todos los argentinos es que están dolarizados”, lo que trae aparejado una quita en la oferta de propiedades a la espera de un “momento mejor”.

“Con la devaluaciones que hemos tenido en el segundo semestre del año, los dueños de los departamentos mantienen los valores en dólares, provocando que el sector inmobiliario registre pocas operaciones y una consecuente caída de la actividad. El dueño de la propiedad no tiene apuro en vender y prefiere guardar el activo y esperar un momento mejor”, opinó Salim con relación al primer sector.
En ese sentido, aclaró que -muy por lo contrario de lo que sucedió en otras épocas, cuando explotó la burbuja inmobiliaria en manos de ahorristas- hoy solo se concretan operaciones “urgentes” -caso de necesidad de venta ante separaciones o muertes- porque, repitió, “el tenedor quiere buscar buenos negocios”.
En forma paralela, una suerte de benevolencia sobrevive en el sector desarrollista gracias a que las empresas desarrollistas han mantenido los precios en pesos, por lo que al actualizar el costo de la construcción, el tenedor de dólares ha podido encontrarse con más metros cuadrados conservando la misma cantidad de dólares. “Entonces, la propiedad que antes no le alcanzaba en dólares, de golpe ahora le alcanza y eso ha generado dinamismo en los proyectos para inversión”, advirtió.
Del mismo modo, observa un movimiento positivo en manos de los tenedores de ahorros que necesitan construir su primera vivienda o refaccionar la actual: “El pequeño ahorrista al que no le alcanzaba ahora le alcanza y compra terreno o si tiene terreno construye”, dijo, vaticinando un movimiento de la construcción a mediano plazo, que quizás no pueda valorarse en su gran impacto -como en el caso de la construcción de la obra pública, que ha registrado importantes caídas- porque -aclaró- el “cuentapropista que construye viviendas familiares generalmente no tiene mano de obra registrada.”

Respecto al panorama general y las perspectivas, Salim recordó que desde que se mide el índice de desarrollos en la provincia, el sector ha caído 30% y que -con relación a ese indicador- se enfrenta con dos miradas. “Por un lado la pesimista, es decir, “¿cuál es el piso?” y, por otro lado, la optimista, que refiere a todo lo que el sector puede seguir creciendo” , apuntó.
Entendió que el mercado se ha achicado y que hay demanda insatisfecha, comprobada con la cantidad de usuarios que han pedido créditos (Uva, por ejemplo) y ante esa tendencia y un posible “rebrote de la economía, la construcción tiene mucho para crecer”, adelantó.
“La construcción es muy sensible a la caída del Producto Bruto Interno, cuando cae la actividad la construcción cae por tres, cuando la actividad crece, la construcción lo hace por tres también”, argumentó Salim.

El comercio y de las pymes
A continuación, Cecilia Pérez Contreras de Fedecom, antes de dar su visión sectorial felicitó a Comercio y Justicia por su 80º aniversario, y agradeció al matutino por “resistir y sostenerse ante todos los vaivenes de la economía del país”
Indicó que la federación trabaja con más de 65 cámaras del interior de la provincia y que todas observan locales que se venden, alquilan y que desaparecen, mostrando una realidad a la vista que se evidencia luego de 20 meses de caída en la venta minorista. “ La caída de un año al otro se registra en 12,8%, estamos pasando un momento difícil y hasta que el salario real no se componga, no habrá mejoras”, aseguró
En relación al pacto social al que convocó el futuro gobierno nacional, tendiente a congelar los precios y aumentar los salarios, la directiva aseguró que genera una gran expectativa para un sector que se caracteriza por ser el “mayor generador de puestos de trabajo y autoempleo”. “El autoempleo es la válvula de ajuste para todos los puestos que se han generado para sostener la economía de la familia”, dijo, recordando que como federación trabajan para tal fin en la capacitación y asociación de los comerciantes.

A su turno, Spacessi, titular de Apyme Córdoba, mapeó la realidad de las pymes, indicando que existen más de 800 mil en todo el país y que aportan 45% del PBI. Aclaró que por su economía de escala son totalmente dependientse de las políticas públicas del gobierno, y que en tiempos con tasas de interés por encima de 80%, les ha sido muy difícil sostener la actividad comercial
“Frente a este tipo de situación en donde de lo que se trata es de secar la plaza, es decir, de sacar liquidez es decir que la gente tenga dinero en el bolsillo, vemos que cuando levantamos la persiana no tenemos a quien venderle porque los vecinos no tienen plata”, detalló.
En es sentido, destacó que el sector necesita de políticas que permitan desarrollar la actividad, por lo que vio con buenos ojos el tratamiento del pacto social a fines de reactivar el mercado interno, y al crédito, como alternativa para aumentar las ventas y con esos resultados, poder pagarlo.
Insistió en la necesidad de definir el sujeto pyme, para que cuando haya leyes de promoción, se diferencia bien el destinatario, porque “ no es lo mismo una empresa mediana y chica que una gran empresa”.
“Somos los que generamos la mayor cantidad de empleo y somos a su vez sujetos de inclusión social, porque somos quienes en manos de diez empleados, o menos, guiamos, controlamos y enseñamos los oficios”, subrayó Humberto Spacessi.
Instó al próximo gobierno a privilegiar la producción en detrimento de la especulación financiera, sobre la cual se ha apoyado este gobierno saliente, y por la que ha sido perjudicado el sector, según agregó.
En forma seguida, Ercole Felippa, recordó que desde 2011 la industria no crece, abogando a una serie de causas sujetas a la competitividad, sobre la que recalcó, está compuesta por varios factores y no sólo por el tipo de cambio.

“Se han cometido errores en pensar que la competitividad mejora con el tipo de cambio cuando en realidad es una variable, pero no la única, si no se alienan los otros factores, no sirve”, detalló.
Mencionó los factores exógenos que atentan contra la misma como la presión impositiva, los costos y la falta de financiamiento, y los endógenos, vinculados a la incorporación de la tecnología, la “que se hace imposible si no existe un sistema financiero acorde”.
En ese punto , dijo, cabe preguntarse por qué a algunas empresas, con mismos escenarios hostiles, les fue bien, y por qué a otras, les fue mal, y dejó entrever la necesidad de incentivar al consumidor
Aseguró que el mercado interno es el que tiene un papel preponderante, “Si tenemos mercado interno activo necesitamos buenos salarios”, ponderó, a la vez que instó a lograr buenos salarios, y trabajar en los costos laborales.

“No es lo mismo el costo laboral que el costo salarial, hay que trabajar en el costo laboral, el componente impositivo, la legislación que conduce a niveles de conflictividad y juicios, a lo difícil que es medir la productividad, el ausentismo y la accidentología que es lo que hace al costo del trabajo y a que el salario no sea preponderante”, aclaró.

Tecnológico: Crecimiento del 60% y promesa exponencial
Por último, Fabio Grigorjev relató cómo la tecnología avanza de manera acelerada y anticipó que trae aparejada un cambio exponencial, que tendrá a los que se suban a canales, productos y servicios digitales como ganadores.
Muy a contramano de la mayoría de los sectores productivos, el desarrollo tecnológico creció 60% en facturación de la mano de la exportación de servicios, en donde – de manera coincidente con su par Felippa- indicó que el tipo de cambio solo fue y es una variable
La gran deuda como sociedad, dijo, es instar a las nuevas generaciones a que emprendan carreras tecnológicas, para cubrir las demandas de estas empresas proveedoras de servicios y productos digitales, que hoy acusan un faltante de 3.600 puestos de trabajo.
“Necesitamos científicos de datos, especialista en inteligencia artificial, en esta crisis veo una inmensa oportunidad en donde tenemos que ser inteligentes para proveer este tipo de valor en la era del conocimiento y ante una nueva economía de las máquinas”, graficó
“Van a cambiar las forma en que vendemos, en que trabajamos , en que nos vestimos, desde la tecnología ya hicimos la catarsis. Tenemos que asumir que vamos a vivir un mundo con trabajos diferentes, en donde no vamos a ser reemplazados pero si vamos a utilizar otro lugar en la sociedad y nos tenemos que adaptar a eso”, profesó.

“Veo con muchas expectativas este polo tecnológico de Córdoba,  tenemos la posibilidad de hacer un gran salto sin pasar por el proceso lineal, tenemos altas posibilidades intelectuales de competir con el mundo”, apuntó Fabio Grigorjev.

“Tras la devaluación los precios de las propiedades del interior están muy competitivos respecto a valores de la zona o de otros países, en general los precios del producto inmobiliario están muy bajos en la Argentina, lo que hace falta es que la actividad económica empiece a funcionar”, dijo Lucas Salim

“Bregamos por identificar al sujeto pyme, no solo por su economía de escala y por sus características intrínsecas, sino por lo que significa el valor de incidencia de su mano de obra que en relación a una automotriz representa 40%”, apuntó Humberto Spaccesi. A su vez, valoró la capacidad de resiliencia  del empresario Pyme, capaz de sobrevivir en un escenario difícil y de adaptarse a distintas condiciones, un oportunidad que el país puede aprovechar

Consultado acerca de la Ley de Góndolas que obliga a los supermercado a la integración de empresas con el fin de terminar con un mercado monopólico, el directivo acordó  y lo vio como una decisión favorable para determinados sectores que están opacados por las grandes empresas. 

“Más allá de la reforma laboral que hubiese sido ideal hay que saber elegir entre lo ideal y lo posible, por otro lado, desde lo político, sabemos que hay más posibilidades de una reforma en manos de un gobierno peronista que uno que no lo sea”, advirtió Ercole Felippa.

Sobre el futuro Gobierno Kirchnerista, entendió que no van a volver a incidir en cosas en las que ya han fracasado, como la deformación de estadísticas y el control de precio como medidas permanentes.

Del mismo modo, opinó sobre las retenciones, que sí pueden servir como medidas coyunturales, pero que si Argentina quiere un país inserto en el mundo, no son adecuadas, y más aún, si tienen firmados los acuerdos de libre comercio.