Home  >   Economía   >   “En agosto o septiembre ya se van a ver buenos signos en la economía”

“En agosto o septiembre ya se van a ver buenos signos en la economía”

El economista anticipó que las inversiones que surjan a partir de la salida del default darán sus frutos en poco más de tres meses. Aseguró que habrá anuncios. Además, prevé que la actividad cerrará 2016 con una cifra de entre -0,5% y 0,8%.

Invitado a disertar sobre la realidad económica de 2016 en la III Jornada de Construcción, Ingeniería y Arquitectura (CIA), organizada por la Fundación CorbisGlobal, Orlando Ferreres, doctor en Economía y director de la consultora que lleva su nombre, anticipó un cierre del año con un índice de la actividad económica cercano a cero. Luego, en diálogo con Comercio y Justicia, analizó los acontecimientos recientes respecto del pago a los fondos buitres y las perspectivas a corto plazo.

-¿Qué perspectivas cree que pueden abrirse tras el pago a los holdouts?
-Se cerró una etapa que duró muchos años, porque 15 años son muchos. Por lo general, los default se solucionan al año o dos años. Uruguay nunca estuvo en default y tuvo el mismo problema que nosotros. Quince años es un error muy grave, máxime cuando el crédito estuvo a tan bajo costo. La tasa de interés estuvo a 0,25% anual para el corto plazo. Durante esa etapa, nosotros decidimos desendeudarnos y no estar con el mundo porque no podíamos salir del default. El canje de 2005 estuvo bien orientado pero no alcanzó a la totalidad de los bonistas. Ahora ya estamos fuera, nos olvidamos del pasado y vamos a mirar para adelante. Creo que estamos bien. Ahora se puede viajar con el avión presidencial y sacar la Fragata Libertad porque ya no somos más el Martín Fierro financiero perseguido que debía esconderse en las tolderías. Ahora estamos en otra etapa y el mundo se sorprendió de que Argentina volviera de ese modo. Hay que tener en cuenta que la tasa que se pagó fue alta, porque hoy en el mundo la tasa no está en 7,2%, está mucho más abajo.

Pero bueno, ahora se viene la posibilidad de financiar infraestructura, que es en lo que estamos muy atrasados.

-¿Hacia dónde irán los fondos que no van a parar a los holdouts?
-Hay mucha infraestructura, principalmente de caminos y rutas que están deshechas. También todo lo que es infraestructura en las zonas periurbanas que están abandonadas. Asimismo, varios aeropuertos requieren de una modernización. Lo que hay son muchos proyectos.

-Su consultora difundió hace unos días el índice de actividad económica, que fue negativo en marzo. ¿Cuándo cree que se puede trasladar esta salida del default a la realidad diaria?
-Aproximadamente en agosto o septiembre ya se van a poder ver signos buenos en la economía, porque ya estamos viendo inversiones en papeles y la evolución va a ser positiva a los tres meses más o menos. En diciembre, se va a sumar además la cosecha de trigo -que va a ser mucho más grande que la del año pasado- y todo eso va a generar un vuelco en la cifra de la actividad, que va a cerrar el año 2016 con un promedio de entre 0,8 y -0,5%, pero casi que se va a compensar la caída que estamos teniendo en este primer semestre. Éste será un año de transición con ajuste.

-¿Cómo cree que va a terminar 2016 respecto de la carrera entre los salarios y la inflación?
-En el sector privado posiblemente termine empatado, pero en el sector público no lo creo, porque los recursos no alcanzan para pagar los salarios que, por lo general, son mayores a los del sector privado. Ahí hay sueldos que se pusieron en función de que había dinero y no se pensó mucho en lo que iba a pasar después. Este año seguramente no va a haber posibilidades de pagar todo, porque encima son muchos empleados entre la Nación, provincias y municipios. La ocupación estatal aumentó 75% desde 2003 cuando no hacía falta, porque ya sobraba entre 20% y 25% que debería haber sido absorbido por el sector privado con el buen momento económico, pero no sucedió. Ahora habrá que ver cómo se traslada esa gente hacia el sector productivo, pero eso no es algo que se pueda hacer de un año para el otro; lleva tiempo. Además, hay unos 9,4 millones de jubilados, cifra que creció casi 100% desde 2003. Después hay planes sociales por 4,4 millones de pesos ¿quién va a pagar todo eso?

-¿O sea que el gasto va a ser muy difícil de ajustar?
-Absolutamente. Y hasta ahora no hemos escuchado ni una sola palabra respecto de ese tema.