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El maíz aparece como la mejor opción de siembra entre los cultivos de verano

Esta previsión es resultado de un trabajo del INTA-Marcos Juárez, en el que se monitorea el margen bruto estimado por hectárea para la próxima campaña estival -que compara, además, la siembra de soja de primera, sorgo granífero y girasol-. Supera al resultado económico de la oleaginosa en 32%

El maíz presenta el mejor margen de rentabilidad entre los cultivos de verano que se preparan para la próxima campaña, ya que supera en 32% al resultado económico estimado para la soja de primera, en 178% al del sorgo granífero y en 156% al de girasol.
Eso se desprende de un trabajo que realizó el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) Estación Marcos Juárez, en el que se proyectó que el margen bruto de ganancia para una hectárea de maíz en la zona núcleo cordobesa es de $23.244,24, luego de descontar los costos de labores, insumos, gastos por cosecha y comercialización.
Por su parte, el margen bruto estimado para una hectárea de soja de primera se ubicó en $17.598,83, descontados los gastos.
En el caso del sorgo granífero, el margen bruto estimado es de $8.361,62; mientras que para el girasol la cuenta da una ganancia proyectada de $9.061,12 por hectárea.

Así, el maíz se muestra como la mejor opción de siembra entre los cultivos de verano en Córdoba.
Al considerar el rinde de indiferencia que cubre los costos efectivos de implantación y protección del productor propietario, el maíz también muestra resultados competitivos ya que la productividad requerida es de 43% de la media zonal, informó el INTA-Marcos Juárez.
También la soja presenta eficiencia, con un rinde de indiferencia de 34% respecto del promedio de la zona. A su vez, en sorgo el rinde requerido es de 55% del valor modal, y en girasol, de 40%. A su vez, la comparación de márgenes brutos esperados a comienzos de esta campaña respecto de la anterior muestra una evolución favorable en los resultados en pesos de todos los cultivos, considerando iguales rendimientos promedio en los ciclos.
Esto se debe -según explicó el INTA- a una leve mejora en los valores esperados en dólares (8% en maíz y 17% en soja debido al esquema de baja de retenciones).
A eso hay que agregar que, de junio de 2017 a junio de 2018, la depreciación del tipo de cambio fue 61,4%, lo que mejoró en forma importante los márgenes de ganancias de los productores agrícolas. Así, se observa que el margen bruto esperado para la cosecha de maíz creció 112,6% respecto del proyectado al inicio de la campaña anterior.
Asimismo, el margen bruto estimado para la soja de primera muestra un incremento de 124,8% interciclo; el del sorgo granífero, de 104,8%; y el del girasol, de 101,6%, siempre para la misma comparación.

En campo alquilado
El trabajo realizado por el INTA también contempló la importancia de la producción con la modalidad de alquiler, en sistemas en los que se pagan arrendamientos de entre 14 y 22 quintales. En este caso, los rindes de indiferencia, en promedio, tanto para el caso de la siembra de maíz como en el de la soja, bajan 10% respecto al ciclo pasado, lo que “implica un menor riesgo asociado a la producción en tierra alquilada”, según se informó.
Así, en el caso del maíz se requiere, pagando un alquiler de soja de 18 quintales por hectárea, un rinde de indiferencia (en el que no se obtienen beneficios ni quebrantos) 27% menor que el promedio de productividad zonal, mientras que en la soja de primera se necesita un valor más alto, de por lo menos una productividad 20% menor al promedio para pagar todos los costos incluyendo el alquiler.
“De este modo, se muestra más segura la elección de la siembra de maíz, desde el punto de vista económico”, para el caso de trabajar en un campo arrendado, se indicó.

Macrodatos

En la última campaña de maíz se produjo un déficit de oferta que mejoró la situación económica del cereal, a pesar de que -según las primeras estimaciones de la futura campaña- la cosecha aumentaría en 18 millones de toneladas. Según se analizó, los stocks finales se ubicarían en 154,7 millones de toneladas, 38 millones menos que el ciclo anterior, con un consiguiente efecto positivo en el precio esperado.

En Cordoba, la situación del maíz ha tenido un positivo desarrollo desde 2010: importantes incrementos en superficie y producción.