Anticipan que el salario real caerá cerca de 7% este año

Lo indicó la consultora Ecolatina, que precisó -además- que en 2018 la retracción para el sector formal ascendió a 12%. Acuerdos de precios y de son los principales desafíos para el próximo mandato presidencial

En un contexto de crisis económica y alta volatilidad del cambio, la consultora Ecolatina anticipó en un informe difundido este domingo que el salario real de los trabajadores formales habrá caído cerca de siete por ciento al finalizar este año, afectado principalmente por la disparada del dólar y la aceleración inflacionaria de agosto.
“Lamentablemente, los próximos meses no permitirán revertir la pérdida sino que la agravarán. Según nuestras proyecciones, el salario real de los trabajadores formales caería cerca de 7% a lo largo de 2019”, indicó la consultora en su informe “La caída del salario real: cuando la realidad supera las expectativas”.
En 2018, el salario real de los trabajadores formales cayó 12% debido a “una aceleración inflacionaria imprevista al momento del cierre de las paritarias” y “pese a las recomposiciones, cláusulas gatillo y bonos de compensación pautados, el poder adquisitivo arrojó su mayor retroceso desde 2002”.
En tanto, este año, “aunque la recesión, el congelamiento de las tarifas de servicios públicos residenciales y de combustibles y la quita del IVA a algunos productos de la canasta básica atenuarán el traslado a precios de la depreciación del peso, lo cierto es que la inflación llegará por lo menos a 50% este año”.
“Dado que casi ninguna paritaria acordó una suba similar a este valor, la pérdida de poder adquisitivo se repetirá en 2019”, indicó Ecolatina.
El documento también señaló que en el primer tramo de este año “producto de la desaceleración inflacionaria, la pérdida de poder adquisitivo venía morigerándose y, según nuestras estimaciones, habría mostrado una recuperación en julio, que prácticamente neutralizó el deterioro de los meses anteriores”. Y agregó que “esta mejora continuaba en los primeros días de agosto, de modo que los ingresos parecían volver a terreno positivo luego de más de un año en rojo”.

“Sin embargo, la disparada del tipo de cambio y la posterior aceleración inflacionaria dieron por tierra con este avance”, advirtió, precisando además que los bonos y devolución de aportes patronales y del impuesto a las ganancias en agosto y septiembre no son remunerativos por lo que “si bien aumentará el ingreso de los trabajadores no hará lo mismo con el salario real”.
“Como resultado, la contracción del consumo sería menor que la del salario real, más aún considerando el impacto progresivo de los bonos de suma fija (a diferencia de los ajustes salariales, proporcionales a la remuneración, los bonos son fijos para todos sus perceptores) y la mayor propensión al gasto de los hogares de menores recursos”.
En adelante, “si el mercado cambiario se estabiliza, es posible que los sindicatos comiencen a buscar paliar las pérdidas de los últimos meses y cubrirse ante futuras aceleraciones inesperadas de la inflación” se anticipó
No obstante, los especialistas de Ecolatina concluyeron que “el próximo presidente electo deberá convocar a un acuerdo de precios y salarios a fin de recomponer los ingresos reales con el menor impacto inflacionario posible. Un resultado tan deseable como difícil de lograr”.

BONO
Sica indicó que hay “voluntad política” del Gobierno

Promos Naranja

El ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, afirmó ayer que “no está cerrado el bono” para los trabajadores privados, pero “está sí la voluntad política del Gobierno” de llegar a un acuerdo con empresarios y dirigentes sindicales para que se entregue.
“A partir del lunes (por hoy) empezaremos a llamar a la UIA, a las distintas cámaras, a la CGT y la idea es que lo más rápido posible (se otorgue el bono), para que en octubre los trabajadores puedan tener una compensación”, adelantó el funcionario en declaraciones a la prensa radial.
El ministro explicó que junto a los empresarios y los sindicalistas “la idea es diagramar cuál es el mejor mecanismo”, para compensar la pérdida de poder adquisitivo generada luego de la devaluación de 30% del peso acontecida en agosto. La Confederación General del Trabajo (CGT) “obviamente pidió un bono similar a lo que hicimos en el sector público” de $5.000, pero “después empezamos a discutir y charlar con las cámaras empresarias y ver la situación de las pymes”, puntualizó.
“Si la UIA y ahora la CGT dicen que están dispuestas a firmar o están proclives a un diálogo de un pacto social, entonces creo que va a ser mucho más fácil esta semana para ponernos de acuerdo, para poder tener una mejora desde el punto de vista del salario real”, agregó Sica y también recordó que la mayoría de las paritarias habían cerrado casi a finales de julio, todas tenían cláusulas de revisión, y con la decisión de otorgar un bono “la idea era adelantarnos también a esa discusión de quizás no abrir las paritarias de nuevo y poder buscar algún mecanismo para compensar la caída del salario real, pero sin ahogar a las empresas, que no solo están sufriendo una caída a nivel de actividad sino sufriendo una astringencia en el mercado financiero”.