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Ajuste: el Ieral cree que es “poco” y sugiere congelar salarios públicos “altos”

El presidente del Instituto consideró que los anuncios del Gobierno nacional para bajar
el déficit son insuficientes y consideró necesario “meterse” con el gasto corriente. Dijo que la economía es aún vulnerable y que el FMI controlará que se cumpla con el gradualismo

Por Cecilia Pozzobon – cpozzobon@comercioyjusticia.info

El economista y presidente del Instituto de Estudios de la Realidad Latinoamericana (Ieral), de la Fundación Mediterránea, Marcelo Capello, consideró ayer que la actual economía argentina es de transición y que, hasta tanto no demuestre que funciona por un período de tres o cuatro años y -por la tanto- se compruebe que es sólida y sostenible, seguirá siendo vulnerable. En un desayuno del que participó Comercio y Justicia, realizado en el marco de las actividades que la Cámara de Comercio de Córdoba (CCC) dirige a sus socios a fin de brindarles herramientas, experiencias y formación en pos del crecimiento del sector, Capello indicó que el plan gradualista del Gobierno nacional funciona en tanto y en cuanto exista financiamiento.

Al coincidir con la mayoría de los economistas que se pronunciaron por estos días, en que el problema estructural es el déficit fiscal (primario y financiero) que arrastra el país desde hace años, explicó que con el gradualismo “está todo bien mientras haya financiamiento. Ahora, si no se financia la transición, no hay chances de que se lleve adelante el gradualismo y el ajuste sería aún peor”, expresó.
Sin embargo, luego de la crisis cambiaria de las últimas semanas, por la cual el Gobierno inició negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el economista consideró que “es poco” el ajuste anunciado hasta ahora. “El Gobierno debería ‘meterse’ en el gasto corriente y congelar -como se hizo ya en otras oportunidades- los altos salarios públicos, los de aquellos cargos que están muy bien pagos, y no generar aumento por un año”, sugirió. “Creo que al Gobierno le falta avanzar en ese tipo de decisiones, porque hasta ahora el ajuste siempre ha pasado por la clase media”, agregó.

Más controles del FMI
Lejos de las preocupaciones de muchos de los ciudadanos argentinos, Capello consideró que con el FMI aumentan las posibilidades de que se cumpla el plan gradualista.
“Mucho se habla de las condiciones que va a imponer el FMI, y yo digo ¿qué puede pedir, que se baje el déficit? Es lo que hay que hacer de todos modos porque si no se baja, la deuda sería insoportable”, dijo, por lo cual consideró “conveniente” que haya “alguien más controlando que el Gobierno baje el déficit”. Por otra parte, le pareció algo no menor que el Fondo vaya a financiar el gradualismo hasta fines de 2019, “porque si deja de haber tanta vulnerabilidad y se baja el déficit, significará que los problemas estructurales pueden ir arreglándose”.
“Si el tipo de cambio más alto se percibe como llegado para quedarse, sin tanta volatilidad, y se observa una más rápida disminución del déficit de lo esperado inicialmente, podría generarse en los mercados una visión más favorable respecto a la viabilidad del programa económico a largo plazo, que podría ayudar a compensar, dentro de algunos meses, la desaceleración en la actividad, vía suba de exportaciones, morigeración de importaciones, menor déficit turístico, etc. Es decir, pasado el sofocón de estos días y sus impactos iniciales sobre la actividad, podría venir una reactivación”, concluyó.

El presidente Mauricio Macri anunció el 29 de enero pasado un paquete de medidas tendientes a ahorrar $1.500 millones de los gastos corrientes. Así, impuso un recorte de 25% de los cargos políticos del Ejecutivo, congeló los salarios de los funcionarios de Gobierno y prohibió el ingreso de familiares de ministros a la administración nacional.

Correcciones poscrisis

El Ieral había proyectado para 2018 un crecimiento de la economía de 2,5%. Ahora estima será cercano a 2%.

De igual modo, había estimado una inflación anual de entre 20% y 22%. Ahora la ubica entre 24% y 25%.

Finalmente, había considerado que el dólar llegaría a 22,5 ó 23 pesos. Sin embargo, ahora cree que podría llegar a 27 ó 28 pesos.