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Por exportaciones y alto consumo interno, los frigoríficos pasan la pandemia sin pérdidas

Abril cerró con una faena cercana 1,2 millón de toneladas, un récord en los últimos diez años.
En la cuarentena, lo requerido por los argentinos aumentó. Y las ventas en el exterior siguen
a buen ritmo, en particular a China. Europa sigue paralizada, pero la Cuota Hilton se completó

 

Javier De Pascuale jdepascuale@comercioyjusticia.info

El anticipado frío invierno que se apoderó de distintos sectores productivos del país, pandemia del coronavirus mediante, no tocó aún con gravedad al complejo de la producción de alimentos, que viene pasando la crisis sin los sobresaltos que aquejan a otros. Dentro de ella hay sectores, como el cárnico, que muestran números no sólo positivos sino hasta exitosos.
Concluido abril, los números de la faena exhibieron que en plena cuarentena, no sólo los argentinos siguieron prefiriendo la carne en sus platos cotidianos sino que otros mercados del mundo también se movieron con alta velocidad. Es el caso de China que, aunque con niveles más modestos que los registrados hacia fines del año pasado, viene impulsando fuertemente las exportaciones locales. Es también el de otros mercados, como el de la Unión Europea (UE), Israel, Chile y otros.
En suma, el sector no sólo siguió trabajando pese a la crisis sino que no prescindió de personal, “pagamos todos los sueldos, sostuvimos los turnos y los puestos de trabajo”, a pesar, sí, del sinfín de inconvenientes que presentó la parálisis general para la producción y la cuarentena para el movimiento, tanto del consumo como de la distribución. La cita corresponde a Daniel Urcía, vicepresidente de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (Fifra) y director Ejecutivo de la Asociación de Frigoríficos e Industriales de la Carne, que agrupa a la industria cárnica cordobesa.
El último análisis del Mercado Ganadero de Rosario (Rosgan) concluyó incluso que el alto cumplimiento de la Cuota Hilton -de envío de cortes premium a la UE-, sumado a la recuperación de la demanda china, permitiría a las exportaciones de carne argentina superar la pandemia de coronavirus sin pérdidas para el sector.

Europa
“Argentina presenta el mayor nivel de ejecución de la Cuota Hilton, 83% de las 29.500 toneladas asignadas, al 31 de marzo último, cuando el cumplimiento promedio de todo el contingente de países del cupo ascendía a 56%”, precisó el informe realizado por María Belén Collati y María Julia Aiassa, de la consultora Big River, quienes indicaron que, respecto de los otros orígenes, Argentina exhibe una ejecución de entre 20 y 40 puntos superior, lo que la posiciona en una situación muy diferente al resto de los países.
Le sigue a Argentina en cumplimiento Uruguay, con 63%, y después Australia con 38%.
“Si sumamos los datos del mes de abril a la fecha, Argentina lleva certificado un total de 25.350 toneladas, que dan un nivel de ejecución cercano a 86% del cupo total, sólo 5 puntos porcentuales por debajo del año pasado cuando por primera vez en diez años el país lograba un nivel de cumplimiento pleno”, remarcó el Rosgan.
De todos modos, el informe rosarino puntualizó que, “lejos de relativizar la situación, no podemos dejar de ponderar las implicancias de llegar al final del ciclo sin haber podido ejecutar la totalidad del contingente”.
Al respecto, señaló que “sin posibilidades concretas de extensión del plazo de cumplimiento, pedido que a Uruguay ya le fue rechazado, el ciclo 2019/20 finaliza el próximo 30 de junio”, es decir, dentro de dos meses.
“Asumiendo que el ritmo de certificaciones se mantiene estabilizado en torno de las 1.000 toneladas mensuales, conforme lo registrado durante abril, a fin de junio estaríamos arribando con un saldo pendiente de ejecución de aproximadamente 2.000 toneladas”, precisó el análisis.
En consecuencia, “a valores de US$10.000 la tonelada, esas 2.000 que no se ejecutarán implicarían una pérdida de ingresos por US$20 millones”.

China
Sin embargo, la misma fuente puso de relieve que “China compró durante los primeros tres meses del año unas 114.000 toneladas equivalentes peso carcasa”, y añadió que “si se lo compara con las cifras del último trimestre del año pasado, 215.000 toneladas, es posible observar el enorme potencial de crecimiento que presenta este destino”.
El Rosgan estimó que, “con la experiencia pasada, esta vez el gobierno chino no dejará que los valores pagados por la importación se disparen a los niveles de noviembre pasado, arriesgando nuevas subas inflacionarias”.
No obstante, indicó que, “aun conservando los modestos precios actuales de US$4.000 por tonelada promedio, con sólo recuperar unas 5.000 toneladas en los próximos dos meses, ya se estaría cubriendo la eventual caída de ingresos generada por el menor cumplimiento de la Hilton 2019/20”.
Efectivamente, de acuerdo con datos de Fifra, China sigue representando tres cuartas partes del mercado mundial para las carnes argentinas. En particular en estos momentos, cuando los almacenes de los distribuidores europeos o de otros países están llenos porque la cuarentena global cerró los hoteles y los restaurantes, y la gente incluso sale menos a comprar alimentos.

Producción
Mientras tanto, “el mercado interno argentino viene absorbiendo toda la oferta que se le presenta. La cuarentena modificó hábitos en casa y el consumo de carne volvió a niveles que no tenía hace tiempo, se sostuvo la faena en el promedio de 55.000 toneladas diarias, que sigue siendo un nivel récord para los últimos diez años y se sigue trabajando con esa perspectiva”, precisó Urcía en diálogo con este diario.
En la perspectiva de los operadores del sector, mayo no mostrará cambios en la producción y el consumo pero en junio próximo se podrían comenzar a notar algunos desequilibrios en los grados de despacho al mercado interno. En esa ecuación ingresarían las consecuencias estructurales de la parálisis: menor circulación de dinero en la economía, caída del poder adquisitivo, aumento de la pobreza -entre otros ítemes- que podrían estar incidiendo en el desempeño futuro de un sector industrial que sigue trabajando en plena crisis y que se presenta como uno de los pocos privilegiados que puede exhibir números positivos en oferta, producción y demanda.

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