Localizaron los restos del ARA San Juan

El buque Seabed Constructor, de la empresa estadounidense Ocean Infinity, que desde septiembre comandaba las operaciones de búsqueda, dio con la nave a horas de abandonar su tarea. Estaba a 800 metros de profundidad, en el área denominada Site-1.

Los restos del submarino ARA San Juan, desaparecido desde el 15 de noviembre de 2017, fueron localizados un año y un día después del último contacto, sobre el lecho marino del Atlántico Sur, a unos 800 metros de metros de profundidad.
El buque Seabed Constructor, de la empresa estadounidense Ocean Infinity, que desde septiembre estaba al frente de las operaciones de rastreo en la zona en la que el submarino perdió contacto, aproximadamente a 250 millas náuticas (460 kilómetros) al este del golfo chubutense de San Jorge, dio con la nave.

Estaba en el área denominada Site-1 y fue visualizado tras la inspección realizada en inmersión por un vehículo de operación remota (ROV).
El dispositivo confirmó que el llamado “punto de interés 24” correspondía a la embarcación de guerra.
A la 1.05 del 17 de noviembre, el Ministerio de Defensa y la Armada emitieron un mensaje en la red social Twitter informando sobre la novedad, luego de anoticiar a los familiares de los 44 marinos.
El ARA San Juan perdió contacto con la Armada a las 7.19 del miércoles 15 de noviembre de 2017, ocho horas después de que el jefe de operaciones informó sobre un principio de incendio en un tanque de baterías provocado, presuntamente, por el ingreso de agua. Navegaba en medio de un fuerte temporal.

A partir de la pérdida de contacto se puso en marcha un operativo de búsqueda y rescate que contó inicialmente con 15 unidades de superficie y medios aeronavales. Además, brindaron su apoyo la Fuerza Aérea, el Ejército y Fuerzas de Seguridad locales y extranjeras, de países como Brasil, Chile, Estados Unidos, Rusia y el Reino Unido, entre otros.
A una semana de iniciados los trabajos, el entonces vocero de la Armada, el capitán Enrique Balbi, informó que la Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (CTBTO) había reportado desde su sede en Austria una “anomalía hidroacústica” compatible con una explosión en la zona de búsqueda.

“Se ha registrado un evento anómalo, singular, corto, violento, y no nuclear, consistente con una explosión”, reveló Balbi en aquella oportunidad, en conferencia de prensa.
El dato produjo un fuerte impacto en los familiares de los marinos, que aguardaban novedades en la Base Naval de Mar del Plata, el muelle del ARA San Juan.
Las operaciones continuaron y durante 120 días se inspeccionaron 78 contactos en el lecho marino, que fueron descartados.
El último barco extranjero en abandonar el área de búsqueda fue el ruso Yantar, que investigó 17 puntos durante casi cinco meses, hasta el 2 de abril.

Tras la partida del Yantar, Defensa instruyó a la Armada para que arbitrara medidas para contratar servicios de búsqueda submarina. La tarea le fue asignada a Ocean Infinity, una de las nueve oferentes, bajo la modalidad “pago contra resultado”.
El buque noruego Seabed Constructor llegó al país el 6 de septiembre y se dirigió a la zona de búsqueda con tres observadores de la Armada y cuatro familiares a bordo, como veedores.
Tenía previsto abandonar las tareas el 15 de noviembre y retomarlas en febrero, debido a que el Seabed Constructor debía dirigirse a Sudáfrica para su reparación.
Sin embargo, ante el hallazgo de nueva información decidió emprender una nueva exploración, con resultado positivo.