Empresarios y funcionarios presos y procesados por los “cuadernos de las coimas”

El juez federal Claudio Bonadio inicia una investigación por presuntos pagos millonarios de firmas constructoras y energéticas vinculadas al gobierno de Néstor Kirchner. Los acusados denuncian persecución judicial y show mediático.

El mes se inicia con una de las causas judiciales por corrupción más resonantes del año. El 1 de agosto, más de una decena de empresarios de la construcción y energía y ex funcionarios fueron detenidos por presuntas coimas en la obra pública. El caso se bautizó como los “cuadernos de las coimas”. Fueron los registros de viaje de Oscar Centeno, chofer de Roberto Baratta, ex subsecretario de Coordinación y Control de Gestión del Ministerio de Planificación Federal, los que dieron pie a la investigación judicial.

En estos cuadernos, que recibió y reveló el diario La Nación, el empleado anotó los traslados de dinero que se habrían realizado para el pago de coimas. En un principio, 200 millones de dólares fue el monto que se estimó que se pagó en concepto de coimas.
Entre los primeros detenidos por orden del juez Claudio Bonadio estaban Baratta y Centeno; Gerardo Ferreyra, dueño de Electroingeniería, quien aseguró que no pagó coimas y que se trataba de un show mediático; Jorge Guillermo Neira, vicepresidente de Electroingeniería.

También Carlos Wagner, titular de la Cámara de la Construcción; Javier Sánchez Caballero, ex CEO de la empresa Iecsa; Armando Roberto Loson, presidente del Grupo Albanesi; Walter Fagyas, ex presidente de Enarsa; Hugo Martín Larraburu, ex secretario de Juan Manuel Abal Medina en la jefatura de Gabinete de la Nación; Enrique Llorens, ex secretario de Coordinación y Control del Ministerio de Planificación, entre otros.
Bonadio también citó a declaración indagatoria a la ex presidenta de la Nación, Cristina Fernández, quien el 13 de agosto entregó un escrito en tribunales en el que aseguró ser víctima de una “múltiple persecución judicial” y pidió la nulidad de la causa y la recusación del magistrado.

Cabe recordar que en los cuadernos en cuestión, Centeno fue anotando -desde 2008 hasta 2015- cada uno de los viajes que hacía recogiendo bolsos con dinero. Escribió las direcciones de las empresas a donde iban a buscar los bolsos y los lugares donde los dejaban. De esos escritos surge además que dejaban esos bolsos -por orden de Baratta y otros ex funcionarios de Planificación- en la casa de Néstor Kirchner y Cristina Fernández y que los recibía el fallecido secretario privado del ex presidente, Daniel Muñoz.

La lista de citaciones, allanamientos, arrepentidos se fue engrosando a medida que pasó el tiempo. En septiembre, se contabilizaban 41 procesados, tres de ellos cordobeses: Aldo Roggio (Benito Roggio e Hijos), Gerardo Ferreyra (Electroingeniería) y Juan Carlos de Goycoechea (Isolux). Roggio y De Goycochea declararon como arrepentidos en la causa, reconociendo haber pagado sobornos a funcionarios kirchneristas.
Por otra parte, la justicia también citó desde el ex presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Juan Carlos Lascurain, hasta Oscar Parrilli, ex secretario de la Presidencia y titular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), y Juan Manuel Abal Medina, ex jefe de Gabinete.

Terminando el mes de noviembre, Paolo Rocca, CEO de Techint y uno de los empresarios más importantes de la Argentina, fue procesado por el juez Bonadio. Días después, los fiscales Carlos Rivolo y Carlos Stornelli pidieron la detención del empresario. Ahora definirá la Cámara Federal.

Declaró el hermano de Macri
Concluyendo el año, la Justicia llamó a declarar al padre y al hermano del Presidente por una causa derivada de los cuadernos de la corrupción. Gianfranco Macri asistió el 13 de diciembre; su padre, no. Gianfranco aseguró que nunca en su vida pagó un soborno y pidió ser sobreseído. En la causa se investiga si un grupo de empresarios que explotaron concesiones en las autopistas del área metropolitana pagaron sobornos para acceder a contratos en el área de transporte, según las declaraciones como arrepentido del extitular del Órgano de Control de Concesiones Viales (OCCOVI), Claudio Uberti.