El fracaso de la energía: cada vez más cara y sin lograr los resultados anunciados

Marzo fue el mes del anuncio del “último” gran tarifazo. El año luego desmentiría al funcionario e incluso lo llevaría lejos del Gobierno. Una sucesión de decisiones que impactaron fuertemente en Córdoba, con Epec en el ojo de la tormenta.

A casi tres años de llegar Cambiemos a la Casa Rosada, uno de los ejes centrales de su gobierno, la “actualización” de las tarifas de los servicios públicos, impactó gravemente sobre la producción de bienes y servicios y sobre el futuro mismo del proyecto político que encabeza el presidente Mauricio Macri.
Hubo gestos este año que resumieron simbólicamente ese derrotero: el Presidente se mostró en público visiblemente apenado, declarando: “No me gusta tener que llevar el precio de la energía a lo que vale”. En la Bicameral le preguntaron al ex ministro Juan José Aranguren cuál es el costo del gas de boca de pozo: “No lo conozco”, contestó. Y la foto que Macri no esperaba cuando nombró al “mejor equipo de los últimos 50 años”: el alejamiento de Aranguren, uno de los “puros” colaboradores del mandatario, quien tuvo que dejar su cargo en la primera mitad del año para pagar el costo político de los tarifazos.

Sobre el filo de fin de año, una encuesta de la consultora Criterio revela una desaprobración popular de 65% al Gobierno, tras un aumento de 30% a lo largo del año, generado en parte, según el sondeo, por las subas desmedidas en los servicios públicos.
Aumentos que no lograron el objetivo que fijó el Gobierno: resolver la crisis energética. Hoy, la energía parece ser un bien de lujo y la demanda no para de caer; las tarifas no cesan de aumentar, las inversiones aún no son suficientes; la concentración y cartelización continúa; los entes reguladores no regulan; las provincias pagan cada vez más las tarifas y demandan cada vez menos, y el acceso ciudadano a los servicios de gas y electricidad se encuentra en franco retroceso.

Fue el último miércoles de marzo cuando Aranguren anunciaba otro aumento de 40% en el precio del gas, en el sendero de reducción de subsidios a las energéticas (que siguen, ya que el Presupuesto 2019 aún prevé $99.484 millones en ese ítem).
Decía Aranguren que era “el último”. Sin embargo, el gas subiría otro 60% en octubre y sería mucho peor para los cordobeses. En Córdoba, los clientes R1 y R 2 (en general, se trata de segmentos socioeconómicos de ingresos bajos y medio-bajos) venían desembolsando entre $3,65 y $3,82 por cada metro cúbico de gas requerido. En octubre, esa escala subió a un rango que va de entre $7,92 y $8,31. De esta forma, el aumento fue de 127% para los clientes R1 y R2-1, mientras que se ubicó en 115% para los hogares etiquetados como R2-2 y R2-3. El gas les costaba $3,82 y se fue a $8,22.

En el caso de la electricidad los números son peores. A fin de año habrá aumentado 620% desde 2015, lo cual impactó de lleno en Córdoba: en septiembre, el C-20 que reúne a más de 20 cámaras empresariales pyme protestaron contra la energética cordobesa, la Epec, porque les “quita eficiencia y competitividad”. Amenazaron con ir a la Justicia.
La cámara metalúrgica cordobesa pidió luego que Epec se abstuviera de seguir aumentando. Fue en línea con un pedido nacional de julio, de que las distribuidoras no aumentaran.

Epec hizo lo contrario. A fin de 2018 serán 11 los aumentos del año, a razón de casi uno por mes. El impacto en el interior de la provincia, por medio de las cooperativas, es tan grande que llevó al gobernador Juan Schiaretti a una acción política intensa para reformar la eléctrica provincial, proyecto que quedó trunco. Llegó a haber “puebladas” en distintas localidades contra los aumentos desmedidos en las boletas de la luz. Sin dudas, fue 2018 el año de los conflictos con la energía y del estallido de la cuestión entre las empresas, los gobiernos y las familias.

Apertura a un cambio de paradigma
Con la flamante reglamentación de la ley 27424, el Estado Nacional busca impulsar la utilización de energías limpias en hogares, industrias y pequeños comercios.
A partir de dicha normativa, se espera que los usuarios puedan autoabastecerse energéticamente y, a su vez, vender sus excedentes a las distribuidoras.

Bajo este nuevo marco legal, un hogar tendrá la posibilidad de incorporar paneles solares u otras fuentes renovables, autoconsumiendo energía durante el día e inyectando a su distribuidora cuando sobra generación.
Si bien este esquema viene implementándose desde hace tiempo en Europa, Estados Unidos e incluso en países vecinos como Brasil, Chile o Uruguay, en el ámbito local, el objetivo del Gobierno es que miles de usuarios comiencen a comprar paneles, biodigestores, aerogeneradores de baja potencia o turbinas hidroeléctricas, para aprovechar los recursos naturales que dispone la geografía nacional. Todavía falta la adhesión provincial al régimen y los convenios con Epec y cooperativas.

Epec aumentó casi todos los meses del año
La tarifa eléctrica para los usuarios cordobeses subió en 11 de los 12 meses del año, sumando 70% de alza e incluyendo el aumento de 3,2% de diciembre.
Dos tercios del aumento anual se explicarían por los costos de la Epec, en tanto que sólo 35% tendría relación directa con el costo de la energía en el Mercado Eléctrico Mayorista. Éste es el origen de los cuestionamientos de los empresarios a la gestión de la empresa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *