Buen nivel de visitas con rentabilidad amenazada

Según advirtió Julio Bañuelos, presidente de la Agencia Córdoba Turismo, se prevé un incremento de entre 35% y 40% en los precios de alojamiento, pero todo depende de la oferta y la demanda. “El aumento sirve apenas para afrontar costos cuando se está calculando una inflación superior a 50%”, destacó.

Por Carolina Brenner / cbrenner@comercioyjusticia.info

Pese a la coyuntura política económica, responsables de la Agencia Córdoba Turismo sostienen que este año cerrará en niveles muy similares al anterior en cuanto a cantidad de turistas, aunque destacan que el mayor impacto se verá en la rentabilidad de los establecimientos del sector.
En una entrevista exclusiva con Comercio y Justicia, el presidente del ente Julio Bañuelos habló de la situación actual y las expectativas para la inminente temporada de verano.

“Sinceramente no ha sido un año malo. En lo que va de 2019 estamos 2,5% por debajo del año pasado en cuanto a cantidad de turistas. Vamos a terminar en diciembre próximo con alrededor de 7.330.000 visitantes mientras que en 2018 llegaron 7.400.000 visitantes aproximadamente. No es significativa la baja en cuanto a cantidad. Sí probablemente tengamos más problemas de rentabilidad que de gente”, aseguró Bañuelos.
Según datos brindados por la agencia, entre el 1 de diciembre de 2017 y el 31 de octubre de este año, el turismo en Córdoba generó ingresos por más de 38 mil millones de pesos. En promedio cada turista pernoctó 4,2 días y realizó un gasto diario de 1.200 pesos, lo que incluye comida, alojamiento, recreación y movilidad. Cuatro por ciento de los visitantes fueron extranjeros, principalmente de Chile, Brasil, Paraguay y Perú.

¿Cuáles son las expectativas para la temporada 2020?
Es muy diversa la situación. Como viene sucediendo, en los establecimientos de categoría el nivel de reservas es bastante bueno, mientras que el factor de ocupación se reduce en los de menor categoría debido a que son los más afectados por la situación económica. Como positivo, creo que el tipo de cambio indica que muchos argentinos que antes viajaban al exterior, sobre todo a Brasil, se van a quedar en el país y Córdoba surge como una opción.
Después de las elecciones se ha despertado el ritmo de consultas, con mayor confirmación en los segmentos medios y medios altos.
Vamos a tener una buena temporada en cuanto a cantidad de gente. Con la baja en la tasa de interés la gente empieza a sacar la plata del banco y lo que le sobre lo va a usar para sus vacaciones. El problema va a ser la rentabilidad.

Y si aumentan demasiado los precios también surge el problema de la competitividad…
Se está hablando de un incremento de entre 35% y 40% en los precios de alojamiento, pero todo depende de la oferta y la demanda. De todas maneras, este aumento sirve apenas como actualización para afrontar los costos cuando se está calculando una inflación superior a 50%. Pese a ello, los empresarios seguirán haciendo un esfuerzo pero la estructura de costos es lo que les pone el límite.

“Es una época en la que hay
que trabajar mucho en la
formación de los recursos
humanos que prestan el
servicio de turismo”

¿Qué acciones planea la Agencia Córdoba Turismo para afrontar la coyuntura?
Nuestro trabajo siempre es difundir el destino durante todo el año. Somos líderes en redes sociales entre todos los destinos del país y estamos preparando la campaña previa al verano.

¿Cuál es la expectativa sobre las políticas del nuevo Gobierno nacional para el sector?
Las expectativas son las mejores. En el ambiente del turismo hay diversidad de opiniones pero se trabaja en armonía y fortaleciendo los puntos en común. Siempre hay cosas para mejorar y lo que se hizo bien, como cuestiones de conectividad aérea y el plan de la revolución de los aviones, hay que sostenerlo. No podemos retroceder y debemos seguir adelante. En cuanto al hub de Córdoba, estamos en un momento óptimo con conexiones directas a EEUU, Europa y muy conectado con el país. Ojalá se siga invirtiendo en obras para el aeropuerto Ambrosio Taravella y se mantengan estas rutas.

¿Qué le falta a Córdoba para seguir creciendo en materia de turismo?
Córdoba es la segunda puerta de entrada de Argentina. A esta altura del año tenemos 57.000 turistas extranjeros que pasaron por el aeropuerto y hay mucho margen para seguir creciendo. Sobre todo articulando con otras provincias, porque los visitantes de países cercanos pueden elegir esta provincia como destino único, pero cuando la gente proviene de más lejos busca conocer Argentina. Por ello es necesario ofrecerles una propuesta más completa. La idea sería que Córdoba funcione como Barcelona para España. Ello implica un gran desafío.

¿Qué se debe hacer para lograr tal objetivo?
Creo que la capacitación es muy importante, un proceso que nosotros iniciamos hace cuatro años. También hemos crecido mucho en infraestructura pública y privada, tanto en cantidad de plazas como en la obra pública que acompañó a este desarrollo. Pero es una época en la que hay que trabajar mucho en la formación de los recursos humano prestan el servicio de turismo.

¿Cómo está conformada hoy la infraestructura hotelera de la provincia?
En cuanto a hotelería formal, el promedio de los últimos años es de 3.500 a 4.000 plazas anuales lo que está registrado en la agencia como hotelería y cabañas. De 2002 a la fecha se duplicaron las cantidad plazas. Esto hay que mantenerlo y considero que una de las materias pendientes es actualizar la oferta, modernizarla y adaptarla a las necesidades del turista, siempre haciendo hincapié en la capacitación y formación, que son claves. Hoy el turismo es más exigente por lo que necesitamos desde una mucama hasta un gerente de hotel bien capacitados.

¿Ha variado la procedencia de los viajeros en los últimos tiempos después de la devaluación?
Lo primero que cambió es la modalidad de veranear. Ya no tenemos temporada de 14 ó 15 días. Se impusieron en mayor medida las “escapadas” de fin de semana, aunque ahí también empezó a jugar el factor del combustible y, como consecuencia, a predominar el turismo de cercanía -de 500 kilómetros o menos-. En este aspecto, perdimos más al bonaerense pero ganamos con el cordobés, gente del litoral, de San Juan, La Rioja, Mendoza y Catamarca.

¿Y en cuanto al gasto promedio?
El gasto promedio se ha reducido en todos los niveles. La gente regula mucho el gasto. Sobre todo en verano, que permite menos movimiento y menos desembolsos que en invierno. Aunque en verano son más días.

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