Asociativismo privado y gestión pública para el fortalecimiento comercial

El contexto de crisis del sector, que ya acumula más de veinte meses de caídas interanuales consecutivas, impulsa la creatividad de los empresarios y dirigentes. Con ayuda de los gobiernos municipales y de la Provincia reinventan soluciones internacionales para el rubro: centros comerciales abiertos.

Por Cecilia Pozzobon / cpozzobon@comercioyjusticia.info

El comercio minorista de la provincia de Córdoba acumula, al mes de octubre pasado, veinte meses de caídas interanuales consecutivas en su nivel de actividad. Luego de la baja de 12,5% frente a octubre del año anterior -de acuerdo con los datos relevados por la Federación Comercial de Córdoba (Fedecom) y sus cámaras y centros comerciales adheridos- esta actividad muestra una contracción interanual promedio mensual de 11,6% en lo que va del año.
La extensa recesión, la inflación que no cede, la consecuente pérdida del poder adquisitivo de los salarios y -por lo tanto- de las familias y la incertidumbre que se profundizó durante los meses previo a las elecciones PASO (y que no disminuyó luego de la victoria en primera vuelta de Alberto Fernández) son algunas de las razones que explican la realidad coyuntural, no sólo del sector mercantil sino también de otras actividades.

Sin embargo, el comercio es uno de los rubros que mayor cantidad de fuentes de trabajo genera y, sobre todo en el interior de la provincia, promueve la economía de las localidades y el establecimiento y desarrollo de las personas que lo ejercen sin necesidad de que migren hacia las grandes ciudades en busca de oportunidades laborales y crecimiento económico. Por eso el sector se ve obligado a encontrar una salida de la crisis mediante alternativas que lo fortalezcan y lo doten de competitividad.
Con ese objetivo, las entidades empresariales ligadas al sector lideran proyectos asociativos no sólo entre privados sino también con el apoyo de las comunas del interior y del Gobierno de la Provincia de Córdoba, para transformar las áreas comerciales de las distintas localidades en espacios sustentables y amigables con el medio ambiente, acordes a los requerimientos de una sociedad cambiante.

Centros comerciales abiertos
Más allá de la coyuntura, hay que reconocer que la irrupción de los shoppings y los hipermercados -en la década de 90- marcaron un cambio en la tendencia de consumo que generó un primer gran cimbronazo para el comercio tradicional y, sobre todo, para los ubicados en la zona céntrica de las grandes ciudades.
A partir de allí y, replicando modelos aplicados en las grandes urbes de los países desarrollados, se comenzó a trabajar en la idea de centros comerciales abiertos o centros comerciales urbanos, que no son otra cosa que un espacio delimitado de la ciudad que agrupa una oferta integrada de comercios y otros negocios independientes. Este espacio, en el que cooperan entre sí para mejorar su atractivo y compartir servicios, es gestionado profesionalmente mediante la participación pública y privada y se dirige a los destinatarios mediante una imagen y una estrategia única.
Similar a lo que ofrecen los shoppings pero “a cielo abierto”, como como prefieren caracterizarlo algunos dirigentes.

Con este objetivo, Fedecom se unió al programa que la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) implementó como modelo para dar batalla -en cierta forma- a los shoppings que quitaron consumidores a los comercios tradicionales en 2001/2002. “De allí viene la idea de asociarse”, explicó a Comercio y Justicia el vicepresidente de Fedecom y vicepresidente a su vez de la Federación de Centros Comerciales Abiertos, Gabriel Massheimer.
“El modelo a seguir es España, donde -pese a los hipermercados y shoppings- el comercio tradicional está muy aceptado porque ha logrado que el consumidor no sólo se haga del producto o servicio que quiere adquirir sino que disfrute del proceso de compra, del momento, de la experiencia”, agregó.

“Creemos que la mejor forma de hacerle frente a una crisis es mediante la asociatividad que es la esencia del programa de Centros Comerciales Abiertos”, dijo y detalló: “El programa busca la sinergia del comercio para presentar al consumidor una propuesta comercial de valor que nos haga diferentes de las grandes superficies comerciales, los shoppings o los hipermercados que están ubicados en en lugares estratégicos y que, con una propuesta de valor, hacen de la compra un paseo en un lugar para distenderse con seguridad y confort en invierno y verano”.
“Nosotros pretendemos hacer lo mismo pero en espacios públicos, lo que se convierte en algo sumamente difícil porque el espacio público no es de nadie y requiere de un trabajo asociativo en el cual la suma de las propuestas individuales de cada comercio genere un valor superior a la suma de los valores individuales. Es decir, sinergia”, se explayó.

Sobre el tema, relató que el proceso del programa de Centros Comerciales Abiertos tiene dos etapas. Una constructiva o física que se lleva a cabo con los municipios y que busca lograr que el espacio público sea más confortable, cómodo y seguro. “Al que te den ganas de ir, con todo lo que eso significa desde el punto de vista urbanístico del espacio público”, indicó Massheimer.
“En esta instancia pretendemos que los centros comerciales sean como eran las plazas: un punto de encuentro, un lugar donde se sume a la propuesta comercial, la propuesta vivencial y el gozo del tiempo libre. Y, lógicamente, si nos compran, mejor”, añadió.
Y la otra, que es “el corazón del programa” está relacionada con la sinergia comercial. “Si los comerciantes no llevan adelante políticas conjuntas de marketing, de desarrollo comercial, de trabajo en redes o de promoción conjunta, entre otros, no va a funcionar. Puede que las veredas estén bonitas, las calle arregladas e iluminadas, pero nadie va a entrar a los comercios”, explicó Massheimer. “Es como si se entrara a un shopping vacío”, agregó.

Para lograr ese objetivo, la entidad provincial puso en marcha el programa fortalecimiento de los centros comerciales con el que se pretende avanzar sobre las debilidades y amenazas que tiene el comercio tradicional de cada localidad (mediante encuestas a comerciantes y consumidores), sobre el déficit de servicios, los problemas regulatorios con el Estado, los desafíos de las nuevas tecnologías y las nuevas formas de comercialización, entre otros.
También trabaja sobre la identidad y el patrimonio cultural de la localidad, la gastronomía, el arte, la música y la arquitectura para potenciar la experiencia de compra. A partir de ello, colabora y capacita en la organización y la realización de eventos que generen atractivos y le den vida a los centros comerciales.

Córdoba entregó aportes por $8 millones
Según relató Lutri a Comercio y Justicia, el programa “Embellezco mi ciudad” comenzó a trabajarse en 2017 a instancias de la gran cantidad de consultas y solicitudes de los comerciantes del interior de la provincia que buscaban la colaboración estatal para hacer progresar un plan de desarrollo para transformar lugares que ya no generaban atractivo para el consumo, el divertimento, el paseo y la distracción.
En 2018, según Lutri, se logró conformar un fondo de $8 millones que pudo entregarse como aportes no reembolsables (ANR) a cinco centros comerciales del interior de la provincia para la ejecución de mejoras y el avance de obras para la concreción de espacios comerciales abiertos.
“La idea es apoyar estos desarrollos mediante el acuerdo que existe con las instituciones empresariales mediante el Sistema para el Fortalecimiento de la Actividad Comercial y de Servicios (Sifcos)”, explicó Lutri y agregó: “Pretendemos que, junto con el intendente de la localidad que sea, el sector privado desarrolle acciones en común para poner en práctica la reformulación de espacios públicos”.

Espejando ideas
La CAME organiza año a año una visita de trabajo en la que las cámaras, federaciones y centros comerciales asociados pueden experimentar el grado de desarrollo alcanzado con el modelo de gestión del comercio minorista urbano en las ciudades de Madrid; Bilbao, Vitoria y San Sebastián, en el País Vasco; Santander, en Cantabria, y Gijón, Oviedo y Villaviciosa, en Asturias. De la última visita participó incluso el secretario de Comercio del Ministerio de Industria, Comercio y Minería de la Provincia de Córdoba, Víctor Lutri, con la mira puesta en la posibilidad de cerrar un círculo virtuoso que empezó a desarrollarse en 2017.

El programa busca así contribuir a transformar los “lugares predilectos” y más concurridos de las localidades en espacios más agradables para las familias, que atraigan visitantes, que fomenten las inversiones y alienten tanto al comercio como al turismo.
Así, procura generar sinergia público-privado para el desarrollo y crecimiento del interior provincial y ayudar a la iniciativa privada a mejorar o transformar las áreas comerciales de las distintas localidades en paseos de compras.
“Esta actividad es llevada adelante por los gobiernos municipales en conjunto con las entidades empresariales, centros comerciales o asociaciones locales, quienes son las que relevan las necesidades, arman un plan, presentan un presupuesto y luego implementan las mejoras acordadas”, explicó Lutri. Al respecto agregó: “Deben contar, como mínimo, con el aval del organismo al que se nuclea, en este caso el de la Fedecom”.

Para el otorgamiento de los ANR es condición excluyente la aprobación de un proyecto de mejora que no sea financiado íntegramente con el aporte estatal y que los centros se comprometan a realizar sus propias inversiones en dichos espacios. Con ésto se espera una demostración del interés en trabajar de manera conjunta en la modernización de esos lugares.
Desde el año 2018 a la fecha, la Provincia entregó un monto aproximado de $8 millones a las localidades de Bell Ville, Villa Nueva, Alta Gracia, Colonia Caroya y Almafuerte, que ya tienen en marcha planes de mejoras.

Iniciativa de la Cámara de Comercio
La Cámara de Comercio de Córdoba (CCC) presentó oficialmente días atrás un programa con el que pretende mejorar la competitividad del sector mercantil de la ciudad de Córdoba, mediante la puesta en valor de corredores comerciales preexistentes que “adolecen” de problemas tales como inseguridad, falta de infraestructura, iluminación y contaminación visual, entre otros.
El programa, que cuenta con el cofinanciamiento de la Agencia para el Desarrollo Económico de la Ciudad de Córdoba (ADEC) y se domina “Corredores Comerciales Urbanos”, consiste en la implementación de un modelo de intervención urbana y comercial, similar a la de los centros abiertos de Fedecom, para potenciar o revivir zonas comerciales tradicionales que se encuentran en declive.

“Hay un gran desorden de la actividad en algunas zonas de la ciudad. Algunas están deprimidas y otras olvidadas”, relató a Comercio y Justicia Cristian Pastore, director Ejecutivo de la CCC, al tiempo que explicó que con esta iniciativa se busca intervenir la zona elegida para potenciarla, bajando el riesgo para la “supervivencia” de los comercios ubicados allí debido a la pérdida del flujo de clientes.
La implementación de este programa en la ciudad está previsto en etapas. La primera contempla una prueba piloto en el distrito denominado “Vehicular”, que abarca la zona comprendida por boulevard Las Heras, Castro Barros, Emilio Caraffa y Monseñor Pablo Cabrera.
La idea es -si funciona con éxito- replicarla en otros corredores tales como Ruta 20, Monseñor Pablo Cabrera, avenidas de Argüello, etc.

En la primera zona testeada, el principal problema identificado a partir de las entrevistas realizadas a los 630 comercios del distrito es la falta de estacionamientos (51% de las respuestas de los consultados), seguido por la inseguridad (29%), la logística (5%) y la falta de iluminación (5%).
Para avanzar en soluciones sobre esas problemáticas, por tratarse de espacios públicos, la CCC se alió con las cámaras del Comercio Automotor de Córdoba, de Empresarios Repuestos Automotor y Afines de Córdoba, de Corredores Inmobiliarios de la Provincia de Córdoba y la Cámara Cordobesa del Neumático-, todas vinculadas de algún modo con la actividad en el sector donde se pondrá en marcha la prueba piloto-. De todas maneras, se aguarda que asuman las nuevas autoridades municipales a partir del 10 de diciembre próximo, aunque las entidades ya cuentan -según indicaron- con el visto bueno de algunos de los futuros funcionarios.

José Viale, presidente de la CCC
“Los centros de las ciudades se recuperaron con estos programas”
El presidente de la Cámara de Comercio de Córdoba (CCC), en diálogo con Comercio y Justicia, reconoció que la iniciativa presentada tiene puntos de contacto con otros programas ya existentes. “Tomamos todo lo que sea bueno y lo que implique una mejora en el funcionamiento del comercio, porque en la medida en que esté bien presentado el comercio va a funcionar mejor que si no lo está”, afirmó.
“Pretendemos poner en marcha estos corredores, para lo cual hemos tomado un modelo internacional. Queremos transformar lo comercial en un espacio de distensión, paseo y esparcimiento y no sólo de consumo”, agregó Viale.

Según refirió, en todo el mundo los centros han sufrido un proceso de deterioro pese a que algunos se están recuperando. “No es que el cordobés es un ejemplo de decadencia o dejadez. Que la gente deje de ir al centro es un proceso mundial, un poco porque la población rural se ha acercado mucho a las ciudades y se va descentralizando el centro, y otro poco porque llegaron nuevos formato tan válidos como los antiguos, como es el shopping, que ha llevado mucha gente del centro de la ciudad hacia estos puntos y esa gente vuelve poco al centro después”, sostuvo.

Y afirmó: “La recuperación de el centro de las ciudades en el mundo se ha logrado con este tipo de programas. Tenemos ejemplos cercanos inclusive. La calle Güemes en Salta era un lugar degradado de galpones y depósitos vinculados a los ferrocarriles. Era un lugar prácticamente inutilizable de la ciudad. También tenemos barrio Güemes aquí en Córdoba, que se ha revalorizado y convertido en un paseo comercial. Es lo que buscamos replicar en otros lugares de la ciudad”.

 

Víctor Lutri, secretario de Comercio de la Provincia de Córdoba
“Hay que convertirse en los verdaderos consorcistas del espacio”
El concepto sobre el que se trabaja en el programa “Embellezco mi ciudad” es el de que la intervención urbana debe convertir el espacio en “amigable” en todo sentido. Sin embargo, según indica Víctor Lutri, secretario de Comercio de Córdoba, todo lo demás depende del comerciante. “Porque no hay que creer que el centro comercial está consolidado porque el intendente le puso bonita la vereda”, afirmó.
“Allí es donde hay que trabajar con inteligencia y convertirse en los verdaderos consorcistas del espacio. Para eso la oferta comercial debe ser acorde al espacio, es decir, difícilmente haya un taller para tractores en un centro comercial abierto porque el espacio y la movilidad o circulación para el desarrollo de esa actividad no será la mejor de todas”, agregó.

“Otro de los conceptos con los que se debe acordar para la concreción de estos proyectos es que los dueños de los locales comerciales en la zona intervenida no deben pretender incrementar los precios por la refuncionalización de la zona. El comerciante debe ser parte del proyecto. Es decir, la parte privada es fundamental ya que debe acompañar”, destacó el funcionario.
También hizo hincapié en la participación del municipio local. “La idea es apoyar al sector comercial para que, junto con el intendente de la localidad que sea, se desarrollen acciones en común para poner en práctica la reformulación de espacios públicos. Deben estar los dos actores porque el centro comercial por sí mismo no puede intervenir en la vía pública. Esto se puede hacer con un acuerdo con el municipio”.

“Esa intervención sirve para dos cosas; para que el intendente pueda trabajar con el sector privado y viceversa, y para que las acciones puedan visibilizarse en función de un desarrollo común que les de sustentabilidad, porque le mejora la vida a los ciudadanos del lugar”, añadió Lutri.
Según el proceso establecido para el otorgamiento de fondos, la Secretaría de Comercio hace aportes al centro comercial que haya proyectado las mejoras para que una parte del presupuesto de remodelación del espacio lo pueda afrontar ese actor privado. “El monto no reintegrable se establece de acuerdo con el proyecto”, especificó Lutri, que detalló: “El año pasado se entregaron cinco fondos y están todos en marcha actualmente. Para el año que viene ya se incluyó en el presupuesto anual una partida para poder seguir trabajando con este lineamiento. Lo que podamos hacer depende de lo que se nos otorgue. Tenemos en cartera proyectos para Jesús María, Brinkmann y Las Varillas que ya tienen el expediente abierto y avanzados. Y otra veintena de proyectos pedidos”.

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