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Un mapa interactivo que proyecta el cambio climático

mapa interactivo

Presentaron en Argentina la primera plataforma online para visualizar cuáles serán las áreas que el calentamiento global más afectará en función de las proyecciones meteorológicas, pero también de sus condiciones de vulnerabilidad social

El Sistema de Mapas de Riesgo de Cambio Climático (Simarcc), primera plataforma interactiva online para visualizar cuáles serán a futuro las áreas que el calentamiento global más afectará en función de las proyecciones meteorológicas pero también de sus condiciones de vulnerabilidad social, fue presentada esta semana como una “herramienta indispensable para la planificación estratégica” por el ministro de Ambiente, Sergio Bergman.
Este sitio web, que ya está disponible, permite generar mapas de riesgo para el futuro cercano (2017-2039) pero también para el lejano (2050-2100), y representa un avance en “una de las políticas (públicas a adoptar) sobre el cambio climático, que es la adaptación”.
“Simarcc es una herramienta indispensable para la planificación estratégica, que representa un punto de inflexión en la política ambiental de nuestro país, así como en su momento hicimos el informe ‘El Estado del Ambiente”, dijo Bergman, quien aseguró que este recurso permitirá que “los planificadores, ya sea a nivel del gobierno o provincial o local”, puedan proyectar a futuro tanto políticas públicas de largo plazo como “las obras de infraestructura” requeridas para una mejor adaptación al cambio climático.
“Nosotros tenemos que mitigar el efecto del calentamiento global cambiando nuestras prácticas, como nuestra matriz energética del transporte, pero hasta que eso tenga un efecto de reversión hay que adaptarse a este impacto”, agregó.

Cómo funciona
Los mapas son elaborados por el propio usuario a partir de la interrelación entre dos variables seleccionadas entre el abanico de indicadores de cambio climático -tales como número de noches tropicales, precipitaciones anuales, número de días con ola de calor, con heladas o secos-, y de vulnerabilidad social -como tasa de mortalidad infantil, porcentaje de hogares sin agua potable, cloacas o hacinados-.
Los datos que reflejan las amenazas del cambio climático fueron producidos por el Centro de Investigaciones del Mar y la Atmósfera, de la Universidad de Buenos Aires (UBA), mientras que los relacionados con vulnerabilidad social se desprenden de los últimos dos censos nacionales del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) sobre condiciones sociales, habitacionales y económicas.
Bergman advirtió de que a los mapas generados con el Simarcc “no hay que confudirlos con los mapas de meteorología”, porque lo que se representa no es el pronóstico del tiempo sino “las proyecciones de cómo el cambio climático está impactando en nuestro territorio y en su población.
“Implica que, en vez de estar mirando siempre las consecuencias, pensemos cómo nos ponemos por delante para la planificación estratégica de acciones de adaptación, sobre todo para paliar el déficit de obras de infraestructura”, dijo.
Esta información permitirá que “cuando construimos una ruta o un puente no se lo lleve el agua”, y efectivamente “no se inunden más poblaciones que hoy se inundan”.
Bergman destacó además la condición “colaborativa” de la plataforma porque se elaboró a partir de un diálogo “interjurisdiccional e interministerial e intersectorial” pero también “público y privado”, que permitirá además que académicos de distintas disciplinas aporten información adicional.
Por su parte, el subsecretario de Políticas Públicas Ambientales, Cambio Climático y Desarrollo Sustentable, Diego Moreno, explicó que la plataforma permitirá acceder a “escenarios de riesgo climático para todo el territorio argentino, con información detallada a nivel de los departamentos” que conforman las diferentes provincias.
El funcionario explicó que los aspectos a relacionar representan los dos factores que hacen aumentar o disminuir los riesgos que representa el cambio climático, como “la situación geográfica y condiciones naturales de cada una de las regiones del país”, por un lado, y “las actividades humanas que ocurren en cada territorio”, por otro.
“En una región donde está previsto que aumente la frecuencia y la intensidad de lluvias, el desarrollo urbano debe ser pensado evitando las zonas bajas porque esto aumentaría el riesgo de inundaciones”, ejemplificó Moreno.

Una alianza para mitigar el impacto del clima en la salud

Se constituyó ayer el Capítulo Córdoba-Región Centro de la Alianza por la Salud Argentina ante el Cambio Climático-Región Centro, entidad liderada por médicos cordobeses y conformada por profesionales de la salud y sectores relativos a la salud de la provincia.
Esta alianza se formó en el marco del seminario “Clima y salud: las responsabiiidades de los médicos ante el cambio climático”, evento en el cual se verificaron -por un lado- la realidad del cambio climático y sus impactos en la región, y por otro la profunda incidencia en la salud de las personas, las familias y las comunidades de la región, desde la reaparición de enfermedades epidémicas transmitidas por vectores, como las epidemias de dengue, hasta las muertes por olas de calor de adultos mayores argentinos y en la región.
En la oportunidad, el doctor Carlos Ferreyra, director del Seminario, con gran experiencia en cambio climático y su influencia en la salud, realizó un llamamiento a los médicos cordobeses a nuclearse en la Alianza para luchar contra las onsecuencias del cambio climático.
“Es una responsabilidad ética y moral que la profesión médica -con todas sus previas experiencias en las luchas contra el tabaco, las violencias, contra los armamentos nucleares y por la paz, entre muchos otros ejemplos- se incorpore en hacer tomar conciencia a la sociedad para que la misma asuma sus responsabilidades actuales y hacia el futuro”, explicó el profesional.
Los asistentes al seminario llegaron a la conclusión de que el Acuerdo de Paris -en el cual 185 países se pusieron de acuerdo en diciembre de 2015 para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en el mundo para evitar que la temperatura  global suba por encima de 2 grados a fines de este siglo-, es en realidad un Tratado por la Salud Pública, la Salud Global, y los médicos tienen que estar en primera línea en el combate para evitar que los determinantes del cambio climático -entre otros, el uso de combustilbles fósiles, carbón, gas, transporte, etcétera- sigan generando gases de efecto invernadero en el mundo.
Entre los fundamentos de la constitución de la Alianza, los profesionales entienden que “es fundamental y urgente que la sociedad cordobesa conozca los impactos que el cambo climático introduce en su salud y sus vidas personales, familiares y de sus comunidades, y que para prevenirlos es necesario asumir con rapidez conductas individuales, sociales, políticas y culturales que reorienten las intervenciones individuales, públicas y privadas ante los determinantes de eventos extremos del clima”.