Home  >   Profesionales   >   En 2018 se abre la carrera de Licenciatura en Bioinformática

En 2018 se abre la carrera de Licenciatura en Bioinformática

vianda

La dictará la Universidad Católica de Córdoba (UCC). La disciplina se ocupa de los procesos en los cuales se aplican herramientas informáticas a la solución de problemas biológicos, médicos o biotecnológicos

La Universidad Católica de Córdoba (UCC) abre una nueva carrera, única en la región. Se trata de la Licenciatura en Bioinformática, que se dictará en la Facultad de Ingeniería a partir de 2018.
“La bioinformática es una de las disciplinas con mayor expansión en los últimos años. Se ocupa de los procesos en los cuales se aplican herramientas informáticas a la solución de problemas biológicos; médicos; o biotecnológicos, incluyendo la adquisición, almacenamiento, organización y análisis de datos”, adelantó la UCC.
En esta disciplina confluyen dos áreas en las que se ha dado el mayor cambio científico y tecnológico de los últimos años: la biología molecular y las ciencias de la computación. Es una actividad transversal, aplicable a todos los ámbitos de las ciencias de la vida, como la salud humana, la industria agropecuaria, el medio ambiente, la energía, la biotecnología, etcétera. Se apoya en la informática, especialmente en la computación de altas prestaciones para el análisis de grandes volúmenes de datos.

Título intermedio
Esta licenciatura tiene una duración de cuatro años, luego de los cuales se obtiene un título intermedio de tecnicatura al culminar el tercer año de la carrera.
Para egresar, los alumnos deben realizar un trabajo final integrador y un módulo de Práctica Profesional Supervisada que consta de 200 horas de prácticas en alguna empresa, grupo de investigación o institución. En la bioinformática confluyen distintas disciplinas, como la biología, la genética, las matemáticas aplicadas, la estadística, las ciencias computacionales, la inteligencia artificial, la química y la bioquímica. “Está orientada principalmente al desarrollo de métodos computacionales para resolver problemas prácticos y teóricos derivados de la gestión, almacenamiento, extracción, manipulación, análisis y distribución de la información biológica”, detalló la casa de altos estudios mediante un comunicado.
El origen de la disciplina se remonta a la mitad del siglo pasado, cuando se logró comprender la estructura tridimensional del ADN, la molécula responsable de transmitir la herencia genética. Posteriormente, el inicio del proyecto del genoma humano, a finales de los 80, propició un rápido desarrollo de esta disciplina debido al gran volumen de datos biológicos generados y la necesidad de analizarlos.
Las áreas con más demanda son la medicina preventiva y de precisión, el desarrollo de nuevos fármacos, los diagnósticos clínicos, la genética, la investigación biomédica, la proteómica (análisis de secuencias y estructuras de proteínas) y la ecología, especialmente en la simulación de la evolución de ecosistemas.

El impacto de la bioinformática en la medicina ya es una realidad. Por ejemplo, en oncología se estudian alteraciones del genoma que afectan la eficacia o toxicidad de los tratamientos; en salud prenatal, es posible identificar alteraciones en el feto.