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Líderes mediadores

María Lucrecia Gambone
Exclusivo Comercio y Justicia

María Lucrecia Gambone Exclusivo Comercio y Justicia

  Por María Lucrecia Gambone

Líder es cualquier ser humano capaz de declarar su visión y establecer un compromiso con ella, efectuando de manera inmediata las acciones necesarias para su cumplimiento, de forma tal que el futuro visionado sea el lugar donde ese ser humano está parado hoy.
El líder, además de gestionar sus metas, se caracteriza por conducir grupos de personas, impulsando el espíritu de equipo como modo de trabajo y esto lo hace por medio del enrolamiento constante. La comunicación es la herramienta que todo líder debe saber manejar de manera eficaz, y así poder transmitir sus ideas tal como se le presentan, lo más fielmente posible.
Aquel que es líder está atento a las necesidades y talentos particulares de los integrantes del equipo, para que el rol que cada uno desempeñe sea el adecuado, y su aporte exclusivo sea el resultado de trabajar al máximo, en pos del bien común.
Los equipos de liderazgo apuntan al beneficio global de los integrantes del equipo, y esto se logra por medio del “ganar-ganar”. Así como ganan ellos como parte de un sistema que los comprende, también gana el sistema como un todo. En este proceso, son líderes todos los que participan en pos del cumplimiento de la tarea común, convirtiéndose el grupo en un equipo de líderes, que se autogestionan como partes perfectas de un sistema mayor que los comprende y contiene. Lo que amalgama a los líderes en la tarea de equipo es la solidaridad, que establece lazos necesarios entre ellos, al combinar talentos propios, sin ser ninguno de ellos tan suficiente como para trabajar aisladamente.
Además de que el Liderazgo como disciplina me apasiona, considero que es una herramienta rica y acertada para aplicarse en Mediación. ¿Por qué? Porque el mediador, en compromiso con su tarea específica en cada mediación y con la mediación propiamente dicha, se propone el logro supremo de colaborar con la paz social. Y para concretarlo se torna necesario asumir el rol de líder en ese proceso, e invitar (enrolar) a los demás participantes a trabajar colaborativamente, asumiendo también su cualidad de líderes en la resolución de sus propios conflictos, lo cual es coherente con el cumplimiento de su visión particular. Son las partes quienes tienen en sus manos la posibilidad de arribar a un acuerdo y la mediación se presenta como una oportunidad para realizarlo.
Una de las preguntas frecuentemente utilizadas en reuniones de mediación es: ¿qué le gustaría lograr a usted en este proceso de mediación? Se invita a las partes a reflexionar acerca de aquel estado de cosas que significarían el incremento de bienestar en sus vidas. No podemos hablar de una visión global ni aseverar que la mediación es un espacio que todo lo resuelve. Pero la vida está conformada por áreas, tales como la salud, las relaciones vinculares, espiritualidad, esparcimiento, familia, etcétera. Y es por eso que con la finalidad de generar un estilo de vida que propicie bienestar y plenitud, la visión global puede conformarse a partir de las visiones de cada área en particular. Por esto, volviendo a la pregunta anterior, serán las partes quienes tengan que visionar cómo quieren vivir su área familiar, por ejemplo.
Trabajar en mediación muchas veces significa otorgar empowerment a las partes, es decir, entre otras cosas, hacerlas conscientes del poder que tienen en cuanto a la resolución de sus conflictos. Y también que sepan que son los protagonistas de lo que les acontece, saliendo de la posición de víctima. Y con “víctima” me refiero a aquella persona que se autodeclara incapaz de accionar, que piensa que todo le pasa a él, y lo más destacable y preocupante es que siente que el conflicto que tiene no tiene nada que ver con él. ¿Cómo podrá resolver lo que le acontece, si lo que le pasa le pasa porque sí, sin motivo aparente y nada tiene que ver con él? En estos casos, podría ser un árbitro que decida sus cuestiones, o que la otra parte, con objetivos más claros, y posicionada como protagonista, tome decisiones en beneficio propio y exclusivo. Pero, como bien me referí más arriba, esto no tendría nada que ver con el espíritu de la mediación, y mucho menos con el del Liderazgo.
El Liderazgo propicia que las personas sean responsables de lo que les ocurre y de la manera de gestionar sus vidas. Esto se lo define como posición de responsabilidad, lo cual se resume en la siguiente frase: “Nada pasa sin que tenga que ver conmigo”. Desde este lugar las partes pueden comenzar a comunicarse en mediación con miras del logro del bien común, para que ambos ganen en esta instancia. Porque en mediación las protagonistas son las partes. Pero no perdamos de vista nuestro lugar en el proceso -ya que somos sus guías- en el cual podemos asumir el rol de líderes mediadores, entendidos como seres humanos que trabajan en equipo con otros, artífices de una comunicación eficaz, en miras del logro de ese estado de plenitud que las partes vislumbran para sí mismas.

* Lic. en Comunicación Social, mediadora, docente