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Para diversificar la cartera, hay opciones para invertir en el campo

CAMPO. La actividad ganadera y la agrícola, entre las que más crecieron en el último año.

CAMPO. La actividad ganadera y la agrícola, entre las que más crecieron en el último año.

Es uno de los sectores de la actividad que se ha visto favorecido con el cambio de Gobierno y tiene expectativas de crecimiento. Hay opciones para inversores conservadores y también para los arriesgados

Por Cecilia Pozzobon – cpozzobon@comercioyjusticia.info

Las opciones de inversiones no se limitan al mercado de capitales y las vías para obtener financiamiento no se reducen a los bancos. Ésa es una observación para nada novedosa. Sin embargo, en épocas en las que los instrumentos para ganarle a la inflación sin mayores riesgos se concentran en la compra de Lebac o Letes, el resto pierde relevancia.
Es la evaluación que deja entrever Carlos González Prieto, especialista en la materia, cuando se refiere a que -para invertir en el campo y obtener una renta similar a la que deja una Lebac- hay que pensar en opciones a mediano plazo y con mayor riesgo. “Hace poco Los Grobos lanzaron una obligación negociable (ON) que, a dos años, rinde 24% en pesos”, dijo en una entrevista periodística, en la que agregó: “Hay fideicomisos de siembra que son un tanto más arriesgados y para entrar se necesita al menos 5.000 dólares”.

Pese a la comparación con la vedette del año (Lebac), para la que quiere diversificar la cartera y apostar por el real estate o inversiones productivas, el campo es una de las variantes que, a partir de las medidas tomadas por el gobierno de Mauricio Macri (quita o reducción de las retenciones, liberación de los permisos de exportación y unificación del tipo de cambio, entre otras) recuperó el atractivo y el rendimiento. Tanto es así que el último estudio del International Business Report (IBR), de Grant Thornton, indica que el agro y la construcción son los sectores que los propios empresarios argentinos ven con mayor optimismo para este 2017. Según ese informe, el potencial de crecimiento que ven en ellos es de 38 y 30 por ciento, respectivamente.

Ahora, para apostar por el crecimiento del campo -como en todo- hay que tener en cuenta el perfil del inversor, ya que existe la opción de “prestarles” a empresas del sector que emiten bonos, ON y pagan una tasa de interés en busca de capital para seguir desarrollando su negocio, hasta Fondos Comunes de Inversión (FCI) y fideicomisos o acciones de compañías vinculadas a la cadena agroindustrial. Para los más arriesgados, serán las acciones. Para los más conservadores, los bonos. Y en el medio, hay algunas otras oportunidades.

Una primera forma financiar al sector es hacerlo es por medio de la compra de instrumentos de renta fija de empresas vinculadas al campo. Allí hay distintas alternativas: Cheques de Pago Diferido, Fideicomisos y las ya mencionadas ON. Se pueden conseguir por medio de la Bolsa cheques de Sociedades de Garantía Recíproca que actúan en el sector agropecuario. Por mencionar algunos referentes, hay cheques avalados por Los Grobo Agropecuaria, Don Mario y Agroaval, entre otros. Estos instrumentos pueden tener plazos que van desde 30 a 360 días, son en pesos y rinden aproximadamente entre 20% y 25% anual para el inversor.
Un poco más sofisticados y destinados a aquellos dispuestos a asumir un mayor nivel de riesgo, se puede invertir en fideicomisos financieros agrícolas a ganaderos. En este caso, se encuentran opciones como las que ofrece Gestión Argentina SA (GestionAr), que cuenta con un fondo privado de inversión de plazo anual. El monto mínimo para ingresar a la campaña 2017/2018 es de 100.000 pesos y proyecta una rentabilidad de 34% para el negocio ganadero y de 13% en dólares para el negocio agrícola.

En su comparativo de inversiones, GestionAr publicita que el promedio histórico de rentabilidad de los últimos siete años fue de 20% para el negocio agrícola; de 22%, para el ganadero, y de 17%, para un plazo fijo.
Por otra parte, si hablamos de deuda corporativa, el instrumento por excelencia son las ON. Aquí se puede encontrar deuda emitida por compañías del sector agropecuario, de agroquímicos y fertilizantes, de biotecnología y de alimentos.
El caso más reciente fue la colocación que realizó Agroempresa Colón que colocó cuatro millones de dólares a una tasa de 6,9%.
Finalmente, y ya para inversores más osados, está la opción de asociarse al sector mediante la compra de acciones. Un portal especializado indica que, si se mira el desempeño que tuvieron algunas empresas ligadas al sector en 2016, se observa que varias otorgaron rendimientos a sus accionistas bastantes puntos por encima de la inflación. Es el caso de la cordobesa Agrometal, que tuvo una suba de 208% acumulada en 2016.